En las últimas horas ingresó a la Cámara de Diputados de Salta un proyecto que propone una modificación de fondo al sistema electoral vigente y que, en los hechos, implicaría el regreso a un esquema similar al de la Ley de Lemas. La iniciativa, impulsada por sectores del oficialismo, apunta a cambiar la forma en que se computan los votos en las próximas elecciones generales, reabriendo una discusión sensible sobre las reglas de juego democrático en la provincia.
Aunque para el electorado el mecanismo de emisión del voto no sufriría cambios, el impacto central estaría en el escrutinio. Bajo este modelo, las distintas listas internas de un mismo frente o alianza sumarían sus resultados para beneficiar al candidato más votado dentro del espacio, replicando la lógica histórica de la ley de lemas. Es decir, múltiples postulantes podrían competir entre sí, pero sus votos terminarían consolidándose en una sola fórmula ganadora.

El proyecto, que ya comenzó a circular en los pasillos legislativos y generó reacciones anticipadas, propone que los frentes electorales concentren el total de los sufragios obtenidos por sus sublistas. De avanzar la reforma, el sistema no solo se aplicaría a la elección de gobernador y vicegobernador, sino también a legisladores provinciales e intendentes, extendiendo el espíritu de la ley de lemas a todos los niveles de competencia electoral.
La iniciativa es observada con cautela por la oposición, que advierte que este esquema podría favorecer a las estructuras partidarias más grandes y consolidadas, en detrimento de fuerzas minoritarias o emergentes. Desde esos sectores señalan que la ley de lemas tiende a distorsionar la voluntad directa del electorado, ya que un candidato podría resultar electo sin haber sido el más votado de manera individual.

Desde el oficialismo, en cambio, defienden la propuesta bajo el argumento de ampliar la participación interna y ordenar la competencia política tras la eliminación de las PASO. Sostienen que este sistema permitiría canalizar las distintas corrientes internas dentro de cada partido sin fragmentar el resultado final, fortaleciendo a los frentes de cara a la elección general.
El debate recién comienza, pero todo indica que la reforma electoral se convertirá en uno de los ejes centrales de la agenda política salteña en los próximos meses. Con posiciones enfrentadas y un clima de alta sensibilidad institucional, la posible vuelta de la ley de lemas promete abrir una discusión profunda sobre representación, transparencia y el equilibrio democrático en la provincia.
Desde el Frente de Izquierda, el dirigente Claudio del Plá cuestionó con dureza la eventual implementación de una ley de lemas impulsada por el gobernador Gustavo Sáenz, a la que definió como “el sistema más fraudulento” de los que se aplicaron en el país.
“Todavía no tengo el texto final y lo estamos pidiendo, pero por lo que se conoce y los análisis que circularon, la ley de lemas es el sistema más fraudulento de todos los sistemas electorales que se han aplicado”, afirmó Del Plá. Recordó además que este mecanismo ya fue utilizado en Salta durante la década del 90 y en otras provincias.

El dirigente explicó que el eje del cuestionamiento radica en el sistema de colectoras paralelas, que permite que distintas candidaturas de un mismo lema sumen sus votos entre sí. “Si presento cuatro candidatos a gobernador y uno resulta el más votado, se lleva también los votos de los otros tres. Lo mismo ocurre con intendentes, diputados y todas las categorías”, detalló.
En ese sentido, advirtió que el mecanismo distorsiona la voluntad popular: “La gente vota a un candidato creyendo que lo hace por esa persona, cuando en realidad está sumando votos para otro. Eso es un fraude”.
Para Del Plá, la iniciativa revela una intencionalidad política clara. “Lo que se ve es la tentativa de quien maneja el Estado de armar un sistema para evitar perder el poder”, sostuvo, y remarcó que el Frente de Izquierda rechaza de manera histórica este tipo de esquemas. “Dentro de los sistemas electorales, todos tienen objeciones, pero este es el más fraudulento de todos”, concluyó.


