Manuel Adorni en la Cámara de Diputados
Con una oposición encendida

Manuel Adorni en Diputados: del show político al recinto en tensión, entre aplausos, denuncias y escenas insólitas

Entre denuncias judiciales, cruces políticos y escenas insólitas dentro del recinto, la exposición del jefe de Gabinete quedó atravesada por un clima más cercano al espectáculo que a una instancia institucional de rendición de cuentas.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 29 Abril de 2026
29 Abril de 2026

Para un informe de gestión, el escenario tuvo una puesta en escena desmesurada: el Presidente Javier Milei, su hermana Karina Milei y todo el Gabinete ocuparon los palcos principales como si se tratara de una gala más que de una instancia institucional de control. El ya bautizado “preparen los pochoclos” —que supo decir en algún momento Martín Menem— fue elevando la temperatura a medida que avanzaba su exposición, hasta que la oposición irrumpió con un interrogatorio filoso que terminó de romper cualquier intento de solemnidad.

Adorni en el Congreso
Adorni en el Congreso

En ese clima, el aplausómetro funcionó como termómetro político y también como espectáculo: el ganador indiscutido fue Milei, seguido de cerca por Karina Milei, mientras Adorni completó el podio entre ovaciones y gestos de respaldo. Hubo palmas repartidas para los ministros, tanto los ubicados en el palco central como aquellos apostados en los balcones laterales, desde donde el murmullo constante operaba como banda sonora de una jornada que osciló entre la liturgia política y el show en vivo.

Javier y Karina Milei habían dispuesto detrás suyo, con intención nada casual, a los ministros señalados como más relevantes para la gestión: Luis “Toto” Caputo (Economía), Sandra Pettovello (Capital Humano) y Pablo Quirno (Cancillería). En el palco de la derecha, la jefa del bloque de senadores, Patricia Bullrich, y el asesor estrella Santiago Caputo se mezclaron con ministros como Diego Santilli (Interior) y Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), en una composición que decía tanto por lo que mostraba como por lo que sugería.

Caputo, junto a Milei y los ministros que acompañaron a Adorni al Congreso (Presidencia)
Caputo, junto a Milei y los ministros que acompañaron a Adorni al Congreso (Presidencia)

La escena deja una pregunta incómoda: ¿en qué se ha convertido el Congreso? 

Lo que debería ser un espacio de rendición de cuentas y debate democrático parece, cada vez más, una puesta en escena donde el contenido compite con la estética y la política se mide en aplausos, gestos y viralidad. Cuando el espectáculo gana terreno sobre la discusión de fondo, el riesgo no es menor: que la forma termine vaciando al fondo y que el Congreso deje de ser el ámbito donde se discute el poder para convertirse en el lugar donde simplemente se lo representa.

Durante buena parte del informe inicial, la ex ministra de Seguridad y el “Rasputín” del Gobierno mantuvieron la vista fija en el celular, alternando miradas y comentarios cómplices entre ellos y con otros funcionarios, como si dentro de cada pantalla se desplegara una sesión paralela. Las Fuerzas del Cielo del Gordo Dan y compañía no habían sido invitadas a este “show de Adorni”, marginadas por la influencia creciente de Sebastián Pareja, que llevó un numeroso séquito a la sesión y ocupó espacio político y visual.

Patricia Bullrich y Santiago Caputo
Patricia Bullrich y Santiago Caputo

Ya en el tramo de las explicaciones sobre el vertiginoso crecimiento patrimonial durante los dos últimos años, Caputo había dejado el recinto. Bullrich sí escuchó, con gesto adusto, aunque se abstuvo de aplaudir, a diferencia de Javier y Karina Milei, que acompañaron con palmas el cierre de ese pasaje. “No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”, afirmó el jefe de Gabinete, mientras la militancia que atiborraba las galerías respondía con un coro que estallaba en “Adorni, Adorni”. Extasiado, el presidente se plegó al clamor junto a su hermana y la mayoría de los ministros; al terminar el mensaje introductorio, se retiraron envueltos por una cortina ensordecedora de gritos que bajaban desde las galerías, con los diputados libertarios saludando de pie como si despidieran una función en su punto álgido.

Los cruces

La expectativa era mucha, pero la sesión se había mantenido en un tono menor, sostenida apenas por algunas inflexiones de la voz de Adorni que despertaban insinuaciones de fervor en los libertarios que colmaban los balcones. El clima de cancha que se auguraba en la previa, con fuego cruzado entre oficialismo y oposición, parecía demorarse detrás de las formalidades y del protocolo.

El que encendió la chispa fue el diputado de Unión por la Patria Aldo Leiva, que se acercó al estrado del hemiciclo mientras Adorni hablaba y, a centímetros, le enrostró un cartel. “Preguntas simples!! Las propiedades? Los viajes? Los números? Libra?”, se leía en letras contundentes. Nicolás Mayoraz y Lilia Lemoine saltaron de sus bancas a los gritos y lograron que Leiva se alejara, aunque el chaqueño tenía preparada otra escena: sacó una segunda pancarta y la levantó en alto, con los ojos clavados en Milei. “Todo muy claro…menos las explicaciones”, decía, mientras con la mano libre le hacía a Karina Milei el gesto del 3%. La parcialidad libertaria respondió al unísono con abucheos y, para tapar la intervención, entonó el remanido grito de guerra en alabanza al Presidente: “¡Presidente, presidente!”.

La diputada Myriam Bregman gesticula en el recinto.
La diputada Myriam Bregman gesticula en el recinto.

El segundo quiebre llegó con los diputados del Frente de Izquierda. Cuando Adorni mencionó la situación en Gaza, los cuatro legisladores del bloque reaccionaron al instante. “Cómplices del genocidio plaestino”, le gritó Myriam Bregman a Milei, que contestó con un gesto ambiguo, como de no entender. “Yo sí te escucho muy bien”, replicó “La Rusa”, mientras Néstor Pitrola, con palabritas irreproducibles, le pedía al Presidente que dejara de hacerse el desentendido. Milei devolvió con una respuesta burlona: formó un corazón con las manos y lanzó besos al aire, un gesto que luego sería traducido por Santiago Oria como una “doma a los kukas”.

Perlitas que dejó la sesión

La estética también dejó postales laterales. Al comienzo, las diputadas libertarias Romina Diez y Laura Soldano ingresaron con un atuendo casi idéntico de color bordó; en el murmullo del recinto se deslizó la comparación con azafatas de una línea aérea qatarí. En otro extremo del abanico, el diputado de Provincias Unidas Esteban Paulón apareció con la máquina de hacer pochoclos y, con ironía, le ofreció un paquete al presidente de la Cámara baja, Martín Menem. No era un gesto improvisado: en la previa, durante una charla en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, el riojano había anticipado que la sesión iba a ser “picante” y recomendó “comprar pochoclos”. Paulón llevó la broma a la práctica: entró con delantal, repartió paquetes a varios opositores y posó para fotos que circularon con rapidez.

Pochoclos en diputados
Pochoclos en diputados

También dijo presente Juan Grabois, con su ya habitual look motoquero. Se mantuvo casi imperturbable durante el discurso de Adorni, hasta que el jefe de Gabinete habló de los “gerentes de la pobreza”. “En nuestro Gobierno los gerentes de la pobreza a lo sumo podrán manifestarse por la vereda o asumir una banca por la oposición”, provocó Adorni. El líder de Patria Grande respondió con el saludo de tres dedos de “Los Juegos del Hambre”, un símbolo de resistencia que algunos también asocian al 3% de coimas que la oposición le endilga a Karina Milei.

Mientras todo esto ocurría en el recinto, entre cruces políticos, aplausos y discursos encendidos, una escena captó la atención por su contraste: la diputada Virginia Gallardo fue vista maquillándose en plena sesión informativa de Manuel Adorni. El gesto, registrado por cámaras y rápidamente viralizado, sumó un nuevo capítulo al clima atípico de la jornada, donde la tensión institucional convivió con postales más propias de un backstage que de un debate parlamentario.

Virgina Gallardo en Diputados
Virgina Gallardo en Diputados

En paralelo a la escena en el recinto, la diputada Marcela Pagano se presentó en el juzgado de Ariel Lijo para ampliar la denuncia contra Adorni, en una causa que se originó tras conocerse su viaje a Punta del Este en avión privado durante los feriados de carnaval. Pagano —quien se ausentó de la exposición del jefe de Gabinete en el Congreso— declaró como testigo y aportó nueva información sobre el periodista Marcelo Grandio, señalado en la investigación como quien habría financiado los vuelos y mantenido contratos con el Estado a través de su productora.

Al retirarse del recinto, Milei cruzó el Salón de Pasos Perdidos y, ante un grupo de periodistas que aguardaba preguntas, eligió esquivar el diálogo. En su lugar, los despidió con una frase tajante: “Corruptos y chorros”.

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