Bomba en el PJ

Moreno dijo que votaría a Villarruel y cruzó a Kicillof como “igual a Milei”

El exfuncionario generó polémica al respaldar a la vicepresidenta en un escenario hipotético y cuestionar la identidad peronista de Kicillof.

Por Redacción Gente de Salta

Guillermo Moreno — .

El exsecretario de Comercio Guillermo Moreno volvió a sacudir el escenario político con una declaración que impactó a todos los que estaban escuchando y sin duda en el peronismo también. Aseguró que respaldaría a la actual vicepresidenta Victoria Villarruel si fuera candidata presidencial del justicialismo.

“La votaría sin ningún problema”, afirmó, sin rodeos, al ser consultado sobre un escenario hipotético en el que Villarruel encabezara una fórmula peronista. La frase abrió un fuerte debate sobre los límites ideológicos dentro del movimiento.

El dirigente, referente del espacio Principios y Valores, también marcó una fuerte interna al referirse a Axel Kicillof. Sostuvo que no lo considera peronista, sino parte del “progresismo”, y fue más allá: aseguró que es “lo mismo, conceptualmente, que Javier Milei”.

En esa línea, aclaró que solo votaría a Kicillof “por disciplina partidaria”, en caso de que fuera el candidato, aunque remarcó sus diferencias doctrinarias. Incluso, profundizó sus críticas al calificar a su entorno como “muchachos de la escuela de Frankfurt”.

Moreno también buscó tender puentes dentro del peronismo. Sobre La Cámpora, afirmó que “no son progresistas, de ninguna manera”, sino “pibes bien peronistas”, relativizando viejas tensiones internas.

Por último, se refirió a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien dijo ver “muy bien” pese a su situación judicial, y subrayó: “Ella conduce un sector importante del peronismo y tenemos que encontrarnos todos”.

Con estas definiciones, Moreno dejó planteado un escenario de reconfiguración interna, donde las alianzas y las fronteras políticas aparecen cada vez más difusas.

Villarruel apuesta a una fórmula con un peronista y busca ampliar su base política

Durante una visita a La Rioja por la Fiesta Nacional de la Chaya, la vicepresidenta Victoria Villarruel dejó entrever su proyección política y sorprendió con una definición contundente: 

“Voy a ser candidata a presidenta de los argentinos y mi vicepresidente será un peronista”, dijo la vicepresidenta de la Argentina.

La frase fue leída como un gesto de apertura y una posible estrategia para construir una alianza más amplia, con guiños hacia sectores del peronismo territorial, en contraste con el tono más confrontativo que suele caracterizar al espacio libertario.