La senadora nacional por La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, dejó en claro los objetivos del Gobierno en relación con la reforma laboral que se discutirá en el Congreso. En un posteo en X (antes Twitter), anticipó que la norma se aprobaría el próximo 11 de febrero y la vinculó con políticas de “baja inflación” y “equilibrio fiscal”.
“Un país que estaba al borde del default y la caída ahora tiene tranquilidad y paz social. Tenemos un presidente que no tiene límites para hacer lo que Argentina necesita”, aseguró Bullrich. Además, sostuvo que con la reforma laboral el riesgo país disminuirá, la inflación seguirá bajando, aumentará el superávit y se podrá pagar la deuda con estabilidad.

En cuanto a los cambios, desde el Gobierno se contempla liberar las cuotas solidarias y suavizar los artículos que limitan los aportes sindicales, un tema que genera preocupación entre los dirigentes gremiales. También habría apertura para flexibilizar la reglamentación del derecho de huelga en sectores como transporte, educación y salud, permitiendo que los sindicatos se autorregulen en cuanto a los servicios mínimos.
Algunos referentes del oficialismo interpretan que la estrategia de Bullrich busca mostrar que las exigencias de la CGT benefician principalmente al poder sindical y no a los trabajadores.

