Las recientes declaraciones del ministro de Defensa, Carlos Presti, sobre el hundimiento del ARA General Belgrano han reavivado la controversia en torno a este trágico episodio de la Guerra de Malvinas. Si bien el ministro calificó el hecho como "un acto de guerra", los sobrevivientes han expresado su desacuerdo.
Sobreviviente del Belgrano califica el hundimiento como "Crimen de Guerra"
Antonio Domínguez, sobreviviente del Belgrano, rechazó la postura del ministro: "No estoy de acuerdo... Fue fuera de la zona de exclusión... Fue un crimen de guerra, directamente".
Domínguez enfatizó la importancia de la ubicación del ataque, argumentando que al producirse fuera de la zona de combate establecida, se trató de una violación de las normas de guerra. "Una cosa era si estábamos dentro de la zona, listos para combatir. Pero ya habíamos dejado los cañones, estábamos descansando", explicó.
El sobreviviente también criticó la falta de reconocimiento oficial y la ausencia de un juicio para esclarecer los hechos. "Durante años se evitó decirlo claramente... Para reconocer que fue un crimen de guerra tendría que haber habido un juicio, y eso nunca pasó", lamentó.
Secuelas de la Guerra
Más allá de la discusión política, Domínguez resaltó las secuelas físicas y psicológicas que la guerra dejó en los veteranos. "Después de 44 años, ya no puedo creerle a nadie. Se hicieron muchas cosas mal con los veteranos", denunció, aludiendo a la falta de apoyo estatal en salud mental.
Relató que debió esperar muchos años para acceder a evaluaciones médicas, y no por iniciativa del Estado. "Pasaron 25 años para que me hicieran una junta médica, y fue por pedido de mi familia. Nunca se preocuparon por ver cómo habíamos quedado", aseguró.
Las declaraciones del ministro Presti, en A24, validando el ataque británico y alineándose con la postura de Margaret Thatcher, generaron un fuerte repudio por parte de los veteranos, quienes recuerdan que el hundimiento interrumpió las negociaciones de paz.
La controversia se intensificó a nivel nacional, generando críticas desde distintos sectores políticos y agrupaciones de excombatientes, quienes consideran que la postura del ministro Presti contradice la posición histórica de Argentina sobre el hundimiento del ARA General Belgrano.
El ministro relativizó la calificación de "crimen de guerra" que Argentina ha mantenido históricamente respecto al ataque del 2 de mayo de 1982, cuando el crucero fue hundido por el submarino británico HMS Conqueror fuera de la zona de exclusión.
La polémica ha reavivado el debate sobre el rol de Margaret Thatcher, cuya decisión de ordenar el ataque tuvo consecuencias militares y políticas, impactando en las negociaciones diplomáticas de la época.
El hundimiento del Belgrano resultó en la pérdida de 323 vidas, representando una de las mayores tragedias humanas de la Guerra de Malvinas.
Críticas desde la política y organizaciones de Excombatientes
Las declaraciones del ministro han sido cuestionadas por diversos sectores políticos, tanto de la oposición como del oficialismo, quienes expresaron preocupación por lo que consideran un retroceso en la postura histórica del país en relación con la soberanía sobre las Islas Malvinas.
Centros de excombatientes y organizaciones vinculadas a la causa Malvinas también manifestaron su rechazo, al considerar que los dichos del ministro afectan la memoria de los caídos y se alinean con la interpretación del Reino Unido.
Este episodio ha reabierto un debate sensible a más de cuatro décadas del conflicto, poniendo en discusión las políticas de Estado en materia de defensa y la interpretación histórica de uno de los hechos más significativos de la guerra.