Tras semanas de caos aéreo provocadas por las demoras y cancelaciones de vuelos de Flybondi, el gobierno nacional tomó una medida que muchos consideran insuficiente: labró "actas de infracción" a la aerolínea low cost de Leonardo Scatturice.
La Secretaría de Transporte y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) anunciaron la medida, cuyo efecto práctico se limita a un simple apercibimiento y la apertura de un sumario administrativo. Muchos cuestionan si esta acción es proporcional al impacto que la situación está teniendo en los pasajeros.
"Las actas de infracción son instrumentos administrativos labrados por funcionarios habilitados que certifican acciones inapropiadas u omisiones en la prestación del servicio. Su aplicación da inicio a un sumario administrativo y, en caso de comprobarse responsabilidades, las sanciones pueden ir desde multas económicas hasta la suspensión o cancelación de la autorización para operar servicios aerocomerciales", informó la ANAC.
El Gobierno reacciona tímidamente ante el desastre de Flybondi
Ante la cancelación de 200 vuelos en lo que va de enero, muchos critican la lentitud del gobierno en tomar medidas concretas. La reacción oficial se produjo después de que los problemas en Aeroparque se hicieran eco en los principales medios de comunicación.
Hace un año, el gobierno ya había respondido de manera similar ante las críticas hacia Flybondi, solicitándole un plan de mejora del servicio. Según fuentes del sector aerocomercial, el plan presentado por la aerolínea fue considerado superficial y no se cumplió en la práctica, limitándose a anuncios de incorporación de nuevas aeronaves que no se materializaron.
En las primeras dos semanas de enero, la low cost canceló 221 vuelos y otros 399 sufrieron demoras de más de media hora, según datos del sitio Failbondi.

Pero el problema se remonta a diciembre, cuando se registraron numerosas cancelaciones y miles de pasajeros se vieron afectados durante las festividades de fin de año y el inicio de las vacaciones.
Según informó LPO, fuentes del sector aeronáutico señalaron que Flybondi debió inmovilizar algunas aeronaves por problemas técnicos, incumpliendo su promesa de sumar nuevas unidades a su flota. Además, tal como confirmaron a Gente de Salta desde el gremio aeronáutico, hubo sobreventa de pasajes.
Quién es el dueño de ésta línea aérea y por qué tiene "coronita"
Scatturice es reconocido por su capacidad de lobby en la derecha estadounidense y por ser el promotor del Conservative Political Action Conference (CPAC) en Argentina, donde Milei dio discursos beligerantes en repetidas ocasiones. Su relación con el mandatario no solo es ideológica, sino también comercial, ya que ha cerrado varios acuerdos con el Estado, incluyendo la adquisición de OCA.
A pesar de los grandes anuncios realizados por la nueva gestión de Flybondi, como una inversión de 1.700 millones de dólares para incorporar 35 aviones, la realidad es otra.

Las valijas de Scatturice
- El 26 de febrero de 2025 llegó a Aeroparque en Buenos Aires un vuelo privado proveniente de Miami que trasladaba a Laura Arrieta y a dos tripulantes, todos empleados de la empresa OCP Tech, propiedad del empresario Leonardo Scatturice.
- Dos fiscales dictaminaron que existieron diversas irregularidades en torno al vuelo, el equipaje y la tripulación. Al momento del control aduanero, se habilitó un carril especial que evitó que las valijas fueran sometidas al control del escáner.
- Además, hay divergencias respecto del aeropuerto de origen del vuelo, la cantidad de valijas declaradas y los registros migratorios sobre el destino posterior de la aeronave y los pasajeros. El Gobierno nacional negó las irregularidades.
Posteriormente salieron a la luz imágenes sobre la llegada de un vuelo privado que aterrizó en Aeroparque proveniente de los Estados Unidos en febrero de 2025 con tripulantes y pasajeros que trabajan para OCP Tech, una compañía de Leonardo Scatturice, un empresario con presuntos vínculos con el mundo de la inteligencia y con los Estados Unidos que fue noticia por adquirir la aerolínea low cost FlyBondi.
La particularidad de este vuelo es que dio lugar a un expediente judicial. En esa causa, los fiscales investigan omisiones e irregularidades en el control del equipaje y la documentación de los pasajeros y la tripulación.
Qué irregularidades detectaron los fiscales sobre el equipaje
Según la recopilación de hechos plasmada en el dictamen de Navas Rial y Rodríguez, tras el aterrizaje se acercó a la aeronave personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y de la Aduana para solicitar la documentación sobre el vuelo y la tripulación. También había personal autorizado de la empresa privada OCP con un vehículo destinado al traslado de los pasajeros y su equipaje hasta el área de migraciones. Se realizó una inspección visual del avión y descendieron los tripulantes y pasajeros.
Uno de los oficiales que intervino fue consultado por aspectos inusuales del procedimiento y declaró que Arrieta descendió del avión portando un celular, que fue entregado a una agente de Aduana. La agente “realizó un gesto de ‘okey’, tras lo cual se llevaron a la pasajera hacia la zona de arribos internacionales”.
Tras el control migratorio, Arrieta y los tripulantes fueron acompañados al sector de equipajes y luego al hall de Aduana. Al llegar al control de equipaje, las imágenes muestran que se habilita para Arrieta, los tripulantes y el personal de la empresa Royal Class (que estaba a cargo de su traslado) un carril especial sin que sus equipajes sean sometidos al escaneo.
“Se advierte que el grupo vinculado al vuelo en cuestión atravesó un circuito de control aduanero distinto al que, de manera simultánea, se aplicaba al resto de los pasajeros que arribaban al país en ese mismo momento”, sostienen los fiscales.
Y agregan: “Esta diferencia en el tratamiento resulta particularmente significativa, ya que no obedeció a una situación de congestión ni a una saturación operativa que justificara una alteración en la dinámica de control. Tampoco se trató de un procedimiento aleatorio accionado por el semáforo u otro dispositivo automatizado, sino que, tal como se aprecia en las imágenes, el desvío fue una decisión expresa y directa del personal aduanero, adoptada a pesar de la disponibilidad de medios tecnológicos para llevar a cabo la inspección”.

¿Quiénes son Laura Arrieta y Leonardo Scatturice?
Laura Belén Arrieta es argentina, tiene 32 años y figura en los registros públicos como empleada de la empresa OCP Tech SA, que brinda diversos servicios y soluciones tecnológicas y es propiedad de Scatturice. Según informó la empresa en la causa judicial, Arrieta ingresó en junio de 2024 y cumple la función de Corporate Operation Manager (Gerente de Operaciones Corporativas en español).
Se le atribuye haber formado parte del comité organizador de la versión local de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), en la que participó Javier Milei como orador.
Los 2 tripulantes también trabajan en OCP Tech: José Luis Bresciano ingresó a la empresa en octubre de 2024 y cumple funciones de piloto, al igual que Juan Pablo Pinto, que ingresó en noviembre de 2024.
Scatturice es empresario, con actividad tanto en la Argentina como en los Estados Unidos, donde figura asociado a distintas empresas. En los últimos meses fue noticia por haber adquirido la aerolínea low cost Fly Bondi.
Tanto Scatturice como Arrieta figuran como creadores y directivos de CPAC Argentina en los registros oficiales de los Estados Unidos. La organización fue radicada en Miami.
En su momento, el vocero presidencial Manuel Adorni calificó la información como “infundada”, señaló que la pasajera “se sometió a todos los controles de Aduana, sin detectarse nada extraño, siguiendo los protocolos, cumpliendo con la normativa” y agregó que el avión salió de los Estados Unidos y luego siguió su ruta hacia España y Francia.
