En un movimiento que redefine el tablero político, el Gobierno nacional extendió una invitación a 20 gobernadores, definidos como “dialoguistas”, para una reunión crucial hoy a las 17. La convocatoria, sin embargo, dejó fuera a cuatro mandatarios provinciales, un hecho que no pasó desapercibido en los círculos de poder.
La ausencia más notable, quizás, sea la de Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires. Un nombre que resuena con fuerza en el panorama político argentino y cuya exclusión generó interrogantes inmediatas. ¿Qué motivos subyacen a esta decisión? La respuesta no tardó en llegar del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, en declaraciones televisivas.
“El Presidente lo dijo, porque él quiere conversar con todos, menos con aquellos que tienen ideas totalmente diferentes a las nuestras y Kicillof ha cuestionado todo del Gobierno”, explicó Francos, dejando entrever una clara línea divisoria ideológica.
“No vale la pena convocar a quien no está dispuesto a analizar seriamente el momento que vive Argentina. No vamos a obtener consenso. Quizás otra reunión con él pueda darse en otro momento sobre algún tema concreto de la Provincia. Eso lo digo como jefe de Gabinete”. Sus palabras sugieren la posibilidad de un acercamiento futuro, condicionado a un cambio de postura o a la discusión de temas específicos de la provincia.
La lista de ausencias se completa con otros tres gobernadores peronistas, cuyas trayectorias están estrechamente ligadas a la figura de Cristina Kirchner: Gustavo Melella, de Tierra del Fuego; Gildo Insfrán, de Formosa; y Ricardo Quintela, de La Rioja. En contraposición, la asistencia confirmada del gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, irrumpió como una sorpresa, añadiendo un matiz de incertidumbre y expectativa a la reunión de hoy.