El gobierno nacional inició una restructuración del Instituto Malbrán, que incluye la disolución del Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales (CNIN) y la fusión de otros organismos que están dentro de la misma órbita, con el supuesto fin de garantizar una gestión eficiente de los recursos públicos limitados, y se suma así a la larga lista de dependencias nacionales alcanzadas por el ajuste en la gestión de Javier Milei.
A la información la proporcionó el propio Ministerio de Salud de la Nación, que precisó que la medida se adoptó a través del Decreto 192/2006, que ya fue publicado en el Boletín Oficial, y que aborda la reestructuración de los institutos y centros dependientes de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán (ANLIS Malbrán).
De esta manera, se fusionan el Centro Nacional de Diagnóstico e Investigación en Endemo - Epidemias (CEDIE) con el Instituto Nacional de Parasitología “Dr. Mario Fatala Chaben”; y el Centro Nacional de Control de Calidad de Biológicos (CNCCB) con el Instituto Nacional de Producción de Biológicos (INPB).
A esto se le suma la disolución del Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales (CNIN), según la información de cartera sanitaria nacional, que a su vez precisa que los cambios buscan, supuestamente, “garantizar una gestión eficiente de los recursos públicos limitados, reduciendo el sobredimensionamiento estructural y la superposición de cargos y funciones”.
El Ministerio precisó que la decisión de fusionar el CEDIE con el Instituto Chaben se fundamenta en que las actividades y el desarrollo científico de ambos organismos presentan una superposición significativa.
La determinación es que el Instituto Chabén absorba las funciones del CEDIE, teniendo en cuenta que las investigaciones de este organismo vinculadas a la parasitosis y enfermedades transmitidas por vectores ya están comprendidas dentro de las competencias del Instituto Chaben y que no cuenta con una estructura organizativa aprobada.
Eliminar cargos jerárquicos
En este caso, según se informa desde el gobierno nacional, el objetivo es “eliminar cargos jerárquicos duplicados, aumentar la eficiencia de las áreas sustantivas y de apoyo, evitar la duplicidad de investigaciones y lograr una mayor eficiencia de los fondos destinados a la investigación en Salud Pública”.
En cuanto a la fusión del CNCCB con el INPB, el decreto establece que este último se mantendrá como entidad de cabecera de producción y control de calidad de los productos biológicos.
La información precisa que, tras la creación de la ANMAT, muchas de las funciones de control que desempeñaba el CNCCB fueron absorbidas por el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), reduciendo el rol del Centro a tareas de colaboración específica.
Lo que la gestión nacional busca al integrar estos organismos es institucionalizar una sinergia operativa que ya existía de hecho, consolidando en una única estructura las funciones de producción y control de calidad bajo los principios de racionalización administrativa.
La disolución del Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales
Finalmente, sobre la disolución del CNIN, el análisis de la cartera sanitaria nacional indica que “ya no cumple su principal función vinculada a determinar la distribución de las enfermedades regionales y a la investigación, vigilancia y promoción de políticas preventivas frente a los elevados niveles de prevalencia de bocio, hipotiroidismo, alteraciones del desarrollo físico y cognitivo y dificultades reproductivas”.
Según el gobierno, actualmente, sus líneas de investigación se reducen a la evaluación y control de los niveles del YODO en sal, siendo el órgano rector sobre esta temática el Instituto Nacional de Alimentación (INAL) dependiente de la ANMAT, lo mismo que sucede con el resto de sus funciones, que se encuentran garantizadas por el trabajo de otras áreas de la ANLIS Malbrán, el INAL, la Dirección de Salud Perinatal, Niñez y Adolescencias del Ministerio de Salud de la Nación y el Ministerio de Capital Humano.
Todo esto, reduce significativamente su valor estratégico dentro del esquema organizativo de la ANLIS y torna innecesaria su continuidad.
El Ministerio de Salud nacional aseguró que los cambios en la estructura de los organismos dependientes de la ANLIS Malbrán no afectan la continuidad de sus funciones sustantivas ni alteran sus objetivos fundacionales, sino que, por el contrario, reafirman su rol estratégico en la política de salud pública nacional, y se enmarcan dentro de una estrategia más amplia de la cartera sanitaria, que busca mejorar su estructura, fortalecer su operatividad, y optimizar el uso de los recursos públicos, asegurando la preservación de sus capacidades científicas, técnicas y sanitarias.