El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, negó que el proyecto de reforma laboral incluya una extensión de la jornada a 12 horas diarias y acusó a la oposición de intentar “asustar” a la población, como durante la campaña presidencial de 2023.
La respuesta se dio tras la afirmación del periodista Eduardo Feinmann, quien aseguró haber escuchado que la modernización laboral va a “cagar a los trabajadores”.
En declaraciones a Radio Mitre, el funcionario sostuvo que “nunca escuchó” esa propuesta dentro de los borradores que el Gobierno prepara para modificar la Ley de Contrato de Trabajo.
“Lo de trabajar más horas no sé de dónde salió, lo van tirando como para hacer ruido. Nunca lo escuché. Ahora que se está discutiendo, van a tirar de todo”, expresó Sturzenegger.
El ministro afirmó que el objetivo del Gobierno es “permitir que más empresas puedan formalizar empleo”, y consideró que la reforma “va a mejorar las condiciones” para generar puestos de trabajo y sumó su declaración a la de otros funcionaros que en los últimos días fueron consultados respecto al tema.
Además, reiteró que la iniciativa se discute desde hace meses en el Consejo de Mayo, junto a representantes políticos y empresariales.
“Hay que tener la cabeza fría, en el momento que corresponda vamos a presentar la propuesta y el Congreso la va a discutir. No hay que darle mucha bolilla a todo lo que circule”, concluyó.

Qué se sabe sobre la jornada de 12 horas
Sturzenegger negó que la reforma proponga trabajar más horas, aunque el propio texto oficial la habilita bajo esta modalidad por medio del esquema flexible conocido como banco de horas. Este sistema permite extender algunas jornadas hasta 12 horas diarias, siempre que se respeten al menos 12 horas de descanso entre turnos.
En la práctica, una semana laboral podría organizarse, por ejemplo, con 12 horas el lunes, 10 el martes, 8 el miércoles, 10 el jueves y 8 el viernes, alcanzando las 48 horas totales, que la ley en vigencia marca como límite semanal, sin que se compute tiempo extra.
A diferencia de la ley actual, donde las horas que superan las ocho diarias deben pagarse como horas extras, el nuevo esquema permitiría compensarlas dentro de la jornada ordinaria, eliminando el recargo y transformando lo que antes era trabajo extra en tiempo regular.

El Gobierno argumenta que este sistema permitirá adaptar el empleo a la demanda real de las empresas, mientras que los gremios lo califican como una pérdida de derechos adquiridos, al flexibilizar el límite de las ocho horas diarias tradicionales.