Política“Un delirio y nueve años sin respuestas”

Tras la declaración de Fein, Lagomarsino evitó opinar “por respeto” y dice que el expediente no menciona daños en la escena del crimen de Nisman

El también procesado en la causa por el asesinato del fiscal federal, rompió el silencio sobre la escena y el arma. Mientras, declaró la ex fiscal Fein por “falencias” en su investigación y por el descontrol en la escena del crimen.

Silvia Guzmán Coraita
por Silvia Guzmán Coraita 24 Febrero de 2026
24 Febrero de 2026
Diego Lagomarsino
Diego Lagomarsino .

El técnico informático Diego Lagomarsino afirmó en diálogo con Gente de Salta que evita opinar sobre las acusaciones contra la ex fiscal Viviana Fein “por una cuestión de respeto a una persona que me investigó durante mucho tiempo”, aunque remarcó que, según su interpretación de la causa por la muerte de Alberto Nisman, no existen constancias de que se haya alterado la escena al momento del ingreso de las autoridades. “Sí te puedo aclarar que nadie en el expediente dice que se dañó la escena al momento de la entrada de las autoridades judiciales y fiscales”, aseguró.

Lagomarsino cuestionó la acusación judicial que lo mantiene procesado desde 2017 en la causa por la muerte de Alberto Nisman y aseguró que, según su interpretación, el expediente no establece con precisión a quién entregó el arma.

 “La Justicia no dice que yo le haya llevado el arma a Nisman. Dice que hay un arma amiga que yo di, pero no saben a quién, ni cuándo, ni dónde, ni cómo”, sostuvo.

 Lagomarsino reiteró que fue el propio fiscal quien se la pidió y que él se la entregó personalmente, aunque remarcó que esa versión —según él— no es la que figura en su procesamiento. “Es un delirio, porque nadie podría dar un arma registrada a su nombre sabiendo que la van a usar para matar a alguien”, afirmó. También explicó que decidió no apelar su procesamiento para llegar a juicio oral y exponer su defensa, y recordó que estuvo bajo monitoreo con tobillera electrónica entre 2017 y 2020.

Lagomarsino y Nisman
Lagomarsino: “Es un delirio, porque nadie podría dar un arma registrada a su nombre sabiendo que la van a usar para matar a alguien”

—Respecto al acceso alternativo del departamento, las huellas se encontraron el 21 de enero y al día siguiente la fiscal pidió identificar a quién pertenecían. ¿Te parece que hubo demora en esa medida?

—Se está hablando de dos días. Si eso parece mucho tiempo, ¿qué tendrán que decir de una investigación federal que lleva casi nueve años y todavía no descubrió nada de lo que dicen que ocurrió? Estamos hablando de dos días contra nueve años. Lo dicen las pericias. Hay que tener voluntad real de analizar las pericias y aceptar el resultado, sea cual sea.

—¿Qué determinaron concretamente las pericias oficiales sobre el cuerpo de Alberto Nisman?

—El Cuerpo Médico Forense, que depende de la Corte Suprema, dijo que el cuerpo no tenía golpes, ni signos de defensa ni de violencia. Tenía un orificio en la sien, no detrás de la oreja como se dijo durante años. Ellos pueden determinar el estado del cuerpo, pero no cómo llegó a esa situación.

—¿Y qué concluyó la pericia criminalística sobre cómo ocurrió el disparo?

—La junta criminalística determinó que Nisman estaba solo en el baño, con la puerta cerrada, empuñando el arma con la mano derecha y sosteniéndola con la izquierda, y que se autodisparó. Eso está afirmado en el expediente.

—Sin embargo, Gendarmería sostuvo otra hipótesis. ¿Cómo explicás esas contradicciones?

—Lo llamativo es que los médicos forenses y la junta criminalística declararon bajo juramento y respondieron preguntas. En cambio, los peritos de Gendarmería todavía no explicaron cómo encontraron ketamina que el Cuerpo Médico Forense no vio, o cómo dicen que había dos personas cuando la criminalística determinó que había una sola.

—En relación al arma, ¿qué dice la Justicia y qué sostenés vos?

—La Justicia no dice que yo le haya dado el arma a Nisman. Dice que yo entregué un arma, pero no saben a quién, ni cuándo, ni dónde, ni cómo. Yo lo que digo es que Alberto me la pidió y yo se la llevé. Lo que plantea la acusación es un delirio, porque nadie daría un arma registrada a su nombre para un crimen.

—Estás procesado desde 2017. ¿Por qué no apelaste esa decisión?

—No apelé porque es tan absurdo que quiero ir a un juicio oral y que todo esto se exponga. El procesamiento es de primera instancia, y quiero que se discuta en juicio.

—Durante un tiempo usaste tobillera electrónica. ¿Cuál es tu situación hoy?

—La tuve desde 2017 hasta 2020. Después la Justicia federal me la quitó, con acuerdo del fiscal y las partes.

—También se dijo que podrías haber tenido vínculos con servicios de inteligencia. ¿Qué respondés a esas versiones?

—Me investigan desde 2015. Si hubiera sido parte de algo así, ya lo habrían descubierto. No lo fui, no lo soy, ni lo seré. Yo puedo responder por lo que hice: Alberto me pidió el arma, se la llevé y me fui. Todo lo demás tienen que probarlo.

—¿Por qué creés que Nisman te pidió un arma a vos?

—Sé que se la pidió antes a un custodio (Rubén Benítez) y le dijo que no. No sé si se la pidió a alguien más. Yo solo puedo responder por lo que sé y lo que viví.


El factor Fein
 

La ex fiscal Viviana Fein rechazó este martes las acusaciones en su contra por presuntas “serias falencias” en la preservación de la escena de la muerte de Alberto Nisman, pidió ser sobreseída y sostuvo que la imputación se basa en “conjeturas” vinculadas a la falta de avances concluyentes en la causa principal.

Fiscal Fein
Fiscal Fein

Fein se presentó poco antes de las 10 en los tribunales federales de Comodoro Py 2002, en Retiro, donde prestó declaración indagatoria ante el juzgado federal a cargo de Julián Ercolini. Acompañada por su abogado, la ex funcionaria judicial defendió su actuación durante la madrugada del 18 de enero de 2015, cuando intervino tras el hallazgo del cuerpo de Nisman en el baño de su departamento de Puerto Madero.

Según explicó, su fiscalía estaba de turno y todas las medidas adoptadas aquella noche fueron supervisadas por el entonces juez de instrucción Manuel De Campos, quien también intervino en el procedimiento.

En un escrito presentado ante el juzgado, Fein sostuvo que la acusación en su contra carece de sustento concreto. “No se puede, ni siquiera con el grado de probabilidad que requiere la instancia, arribar a una conclusión coherente acerca de lo sucedido”, afirmó, y sugirió que se intenta responsabilizar a quienes llevaron adelante la investigación inicial ante la falta de una respuesta definitiva sobre la muerte del fiscal.

Además, rechazó haber orientado la investigación hacia la hipótesis de suicidio. “Es errado sostener que mientras estuve a cargo de la instrucción existió una propensión de mi parte a entender que se trataba de un suicidio”, aseguró, y remarcó que ordenó medidas de prueba “tendientes a demostrar o descartar cualquier hipótesis posible”.

La ex fiscal calificó la imputación como una “hipótesis acusatoria conjetural” y cuestionó que no se hayan precisado las normas que supuestamente incumplió ni el impacto que esas presuntas irregularidades habrían tenido en la investigación.

“Pareciera que se me exige la realización de todas las tareas del procedimiento, desde tomar la temperatura del cadáver hasta verificar qué personas ingresan y egresan en el perímetro del edificio, lo que es un absurdo”, sostuvo.

En relación a una de las observaciones de la acusación, explicó que aquella noche no se inspeccionaron otras posibles vías de acceso al departamento porque no había indicios de violencia. Según declaró, recién con posterioridad tomó conocimiento de la existencia de un conducto técnico que comunicaba con una propiedad vecina.

También se refirió a una reunión mantenida tras el hecho con la entonces procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, quien —según dijo— le ofreció reforzar su equipo, propuesta que rechazó.

En su presentación, Fein argumentó que tampoco el juez ni los funcionarios de las fuerzas de seguridad presentes aquella noche cuestionaron el procedimiento. Por ese motivo, consideró inconsistente que ahora se le atribuya responsabilidad exclusiva por una supuesta contaminación de la escena.

“Se trata de una hipótesis acusatoria que no tiene sustento fáctico”, insistió, y agregó que la imputación no describe qué pruebas se habrían perdido ni cómo eso habría afectado el expediente.

La muerte de Nisman ocurrió el 18 de enero de 2015, cuando fue hallado con un disparo en la cabeza en el baño del departamento que alquilaba en Puerto Madero. El fiscal estaba a cargo de la investigación del atentado contra la AMIA y días antes había denunciado a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunto encubrimiento a través del Memorándum con Irán. Tenía previsto exponer su acusación en el Congreso al día siguiente de su fallecimiento.

En 2018, la Cámara Federal porteña avaló la hipótesis de homicidio, en línea con la postura del juez Ercolini y del fiscal Eduardo Taiano, basada en un peritaje de Gendarmería.

La causa continúa delegada en la fiscalía de Taiano, que investiga distintas líneas, entre ellas el rol de agentes de inteligencia y posibles maniobras de encubrimiento. Hasta el momento, el único procesado es el técnico informático Diego Lagomarsino, propietario del arma de la que salió el disparo.

Mientras tanto, el expediente por las presuntas irregularidades en la escena inicial sigue su curso, ahora con la declaración de Fein, quien insistió en que se la acusa por “una serie de sucesos que no tuvieron lugar” y reclamó que la Justicia dicte su sobreseimiento.

Este video muestra el diálogo entre el entonces secretario de Seguridad Sergio Berni y la fiscal Viviana Fein en el departamento donde fue hallado sin vida Alberto Nisman, registrado a las 2:13 del 19 de enero de 2015. 

Las imágenes fueron difundidas meses después por el periodista Jorge Lanata en su programa Periodismo Para Todos, y reflejan momentos clave de las primeras horas de la investigación.

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