El influencer Santi Maratea reapareció en televisión y desafió a quienes dudan de sus colectas, invitándolos a "que lo lleven a la justicia". Tras su paso por Salta, donde también enfrentó controversias, sus colectas continuaron siendo exitosas pero también generaron polémica, como ocurrió con el caso de Independiente.
Tras meses de aparente calma, el joven que movilizó millones para causas solidarias se encuentra nuevamente en el centro de la polémica, esta vez por una supuesta estafa vinculada a la construcción de una vivienda y un refugio de animales. Para los salteños, este nuevo escándalo evoca la tensión entre la transparencia y el conflicto que Maratea experimentó en la provincia hace cinco años.
La polémica surgió a partir de un video en redes sociales donde una persona cercana a una mujer que necesitaba construir una vivienda (que también funcionaría como refugio para perros), aseguraba que solo se había transferido la mitad del dinero recaudado. La denuncia se viralizó rápidamente y el nombre del influencer se convirtió en tendencia.
Frente al revuelo, Maratea respondió desde su cuenta de X: “Pero más que funarme, ¿por qué no me denuncian? Será porque todo lo que están diciendo es mentira y saben que si lo llevan a la justicia no tiene una sola prueba y yo tengo absolutamente todos los comprobantes de transferencias. Llévenme a la justicia si les importa tanto”, escribió.
En el mismo hilo, detalló qué ocurrió con los fondos: “Si alguien le interesa la verdad: se juntaron 10 millones de pesos y se usó el 100% para construir una casa a una mujer que vivía en situación muy precaria. La construcción se demoró en su momento porque ella no tenía los papeles del terreno donde vive, que era un terreno de la municipalidad, pero se terminó construyendo la casa donde vive hoy (y está muy agradecida por cierto). A la señora no le dan cámara porque está agradecida conmigo y no les sirve mostrar eso”.
“Lo que pasó me pareció re injusto, la primera emoción que sale es bronca, después me tranquilice”, expresó, visiblemente molesto por la situación.
Así, el influencer vuelve a estar envuelto en una controversia pública, respondiendo desde las redes y dando explicaciones en televisión, desafiando a sus acusadores a llevar el caso ante la Justicia.
El recuerdo de la "misión" en Salta
En febrero de 2021, Santiago Maratea recaudó más de tres millones de pesos para comprar dos camionetas 4x4 y donarlas como ambulancias a una comunidad wichí en Salta. La iniciativa, que incluyó la donación de una camioneta por parte de Chevrolet, buscaba mitigar la falta de transporte sanitario en el norte argentino.
- Objetivo de la colecta: Financiar la compra y equipamiento de vehículos 4x4 para ser usados como ambulancias, inicialmente se buscaba 1 y se consiguieron 2.
- Impacto: Maratea viajó personalmente a Salta durante el fin de semana de Carnaval de 2021 para entregar las camionetas equipadas y donaciones adicionales de alimentos y medicamentos.
La campaña surgió tras la visibilización de las necesidades sanitarias de la zona, permitiendo una rápida respuesta solidaria que superó la meta inicial.
En ese entonces, las disputas territoriales sobre quiénes debían ser los encargados de conservar las camionetas, generaron tensión y dejaron un mal recuerdo al influencer.
Maratea viajó a Salta para entregar lo conseguido, incluyendo ropa, medicamentos y alimentos. Al llegar, se reencontró con Omar Gutiérrez, el referente de la comunidad wichi con quien se comprometió a hacer la colecta.
El relato de Santi en redes sociales contaba lo siguiente: “Vino un grupo de veinte personas que Omar no conocía. Se acercaron y uno me dijo ‘somos del pueblo de Hickman y queremos hablar con vos’. Ahí me dijeron que querían contarme que necesitaban una ambulancia y un pozo de agua, que hicieron el reclamo pero que creen que yo los podía ayudar. A los 5 minutos que se van ellos llegó la nueva comisión de Misión Chaqueña, porque un día antes hubo elecciones y yo llegué ese día, y me pidieron que les diga que iba a hacer con las camionetas, cuál era el plan. Ahí me enteré que había gente que no estaba contenta con que se le de la camioneta a Omar y la otra para la Fundación Pata Pila. Se empezó a juntar bastante gente y a pesar de todo pudimos hablar”.
Cuando todo parecía calmarse, surgió otro problema: “De repente apareció una persona que respondía a un grupo político dentro de la comunidad y pidió la palabra y empezó a hablar en wichi y yo no entendía nada, pero Omar sí. Entonces él me dijo ‘está incitando a la violencia, es mejor que nos vayamos’”.
Acto seguido, cuando quisieron retirarse comenzó a llegar más gente y tuvieron que dar explicaciones: “Terminó estando todo bien, aunque una persona de la comunidad me dijo ‘estamos en total desacuerdo con lo que estás haciendo pero muchas gracias”. Luego, apareció un policía porque hicieron un piquete en la ruta para no dejarlos pasar: “El agente me dijo que querían protegernos y que nos fuéramos con él, y fuimos”.
Si bien pudieron salir sin mayores problemas, cuando llegaron a Embarcación, un representante de la Fundación Pata Pila le comunicó a Maratea que se bajaba del proyecto: “Interpretaron que las cosas se hicieron mal y la comunidad iba a interpretar que ellos eran unos chorros que querían quedarse con una de las camionetas. Como ellos se bajaron ahora decidimos que las dos camionetas quedan a nombre de Omar y van a ser usadas a favor de la comunidad”.
Por último, y para llevar algo de tranquilidad, le dejó un mensaje a sus seguidores: “No tengan miedo de que le pase algo a Omar o a las camionetas porque la Policía se comprometió a darles protección. Todo terminó bien y las camionetas y las donaciones llegaron”.
"Salta me enseñó a desconfiar"
Aquella experiencia en Salta parece haber marcado el "modus operandi" defensivo de Maratea: "Para hacerse viral, hacen denuncias sin pruebas", sentenció, vinculando a su denunciante con un esquema de estafas de cursos financieros.
Maratea insiste en que tiene todos los comprobantes, tal como intentó demostrar en Salta cuando la transparencia de su gestión fue cuestionada por sectores políticos locales. Sin embargo, el debate vuelve a encenderse: ¿Es Maratea un salvador que llega donde el Estado no puede, o un mediático que no comprende las complejidades de las comunidades a las que intenta ayudar?
En las redes sociales de Salta, el debate está en curso. Mientras algunos recuerdan que las ambulancias efectivamente llegaron al norte gracias a su gestión, otros critican la "espectacularización" de la pobreza y los riesgos de dejar recursos públicos en manos de privados sin control estatal.
Hoy, con una propuesta de llevar sus pruebas a la justicia, Maratea vuelve a poner a prueba su credibilidad. Para Salta, el influencer sigue siendo aquel joven que llegó con promesas de auxilio y se fue escoltado por la policía, una imagen que resume su carrera: una mezcla constante de solidaridad extrema y conflicto permanente.