SociedadPara recordar a nuestros seres queridos

Día de las Almas y los Fieles Difuntos: un ritual que se mantiene con los años

Muchas familias de la provincia siguen armando las mesas con ofrendas para recibir las almas de sus fallecidos, quienes los visitan por un día y luego regresan al más allá.

Fabio Ramayo
por Fabio Ramayo 31 Octubre de 2025
31 Octubre de 2025
Las ofrendas hechas en pan, y con distintas formas, para el altar.
Las ofrendas hechas en pan, y con distintas formas, para el altar. - Google

Lejos de los disfraces estrafalarios que se ven por la festividad anglosajona de Halloween, en Salta aún persiste una costumbre que abraza el recuerdo de los seres queridos y lo revaloriza: El Día de las Almas y los Fieles Difuntos.

Se dice que en la noche del 1 de noviembre y la madrugada del 2, las almas de todos nuestros familiares que fallecieron reciben el permiso celestial para visitarnos, con el objeto de saber lo que aconteció en su ausencia y, también, para deleitarse con las ofrendas que se preparan en honor a ellos.

Ofrendas y cosas dulces para poner en el altar
Ofrendas y cosas dulces para poner en el altar

Escaleras, palomas, cruces, coronas y animales hechos de pan, y con mucho amor, pueblan la mesa de ofrendas junto a otras comidas y bebidas que eran las preferidas de aquellas almas que partieron.

La preparación de cada elemento varía según el tiempo y la disposición de las familias, pero aquellas que son más tradicionalistas todavía dedican varios días previos a la preparación de las ofrendas.

Es común ver que las familias vallistas elaboren chicha y aloja o que tengan dispuesta una habitación en particular el 1 de noviembre, para poner el altar donde se coloca todo lo preparado sobre un mantel blanco, junto a imágenes religiosas y fotografías de los seres queridos.

El altar con las ofrendas y la foto de los difuntos de la familia
El altar con las ofrendas y la foto de los difuntos de la familia

En la mañana del 2 de noviembre, la familia visita el cementerio o van a misa para pedir por el descanso eterno de las almas de estos seres queridos que estuvieron de visita.

La mesa vuelve a reunir a los que ya no están

Al mediodía, las puertas del hogar se abren nuevamente, esta vez para repartir las ofrendas y otras comidas preparadas para celebrar el reencuentro. Es un almuerzo cargado de emoción, en el que la memoria se vuelve presencia. 

Aunque la tradición tiene detalles que cambian según la localidad, el espíritu se mantiene intacto. Pero la premisa consiste en compartir entre familiares y amigos los alimentos que, según la creencia, las almas han probado antes de regresar al cielo.

Familiares enterrando las ofrendas
Familiares enterrando las ofrendas

En algunas zonas, las comidas que formaron parte del altar no se consumen: se entierran para que las almas puedan llevarse su sustento al más allá. Cada gesto refleja una manera particular de entender la partida: con respeto, sí, pero también con cariño y cercanía.

Una tradición que perdura

El Día de las Almas en Salta es una celebración que mantiene viva una de las prácticas más arraigadas de la cultura norteña. Una fecha donde se estrecha el lazo entre el mundo terrenal y el espiritual, recordándonos que el amor no muere con la muerte.

Porque, al final, cada ofrenda es un mensaje silencioso: los que se fueron, siguen estando.

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