Riesgo para la salud

El Agua en Tartagal: "El Limón tiene el peor registro de cianobacterias de los últimos 10 años"

La doctora Florencia Álvarez, del laboratorio de Calidad de Agua de la Universidad Nacional de Salta, aseguró que un estudio revela la presencia de cianobacterias en el agua que consumen miles de personas en Aguaray y Tartagal, que supera los límites recomendados.

Por Paola Soldano

Embalse el Limón — (Florencia Álvarez Dalinger)

La calidad del agua que se consume en Tartagal parece estar en duda en los últimos días del año, teniendo en cuenta los estudios que periódicamente realiza el Laboratorio de Calidad de Agua de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), que en los muestreos realizados a principio de diciembre detectó el peor registro de cianobacterias de los últimos diez años en el embalse El Limón, que abastece de agua potable a unos cien mil usuarios de Tartagal, Aguaray y Salvador Mazza, en el norte provincial, lo que genera preocupación debido a los riesgos que estas toxinas generan en la salud, a corto y largo plazo.  

Cianobacterias

“Nosotros, junto con mis compañeras del laboratorio, en un convenio que tenemos con el Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta, hace varios años que hacemos monitoreos y muestreos en los embalses El Limón e Itiyuro, y en la planta potabilizadora de Itiyuro, que abastece a buena parte de todo lo que es el ramal de Aguaray y Tartagal", dijo a Gente de Salta la doctora, Florencia Álvarez, quien agregó: "lo que nos pasó en este último muestreo de la primera semana de diciembre es que vimos que el embalse El Limón tiene el peor registro de cianobacterias en por lo menos los últimos 10 años, con abundancia de más de 2 millones de células por mililitro, cuando tendría que tener menos de 10.000".

Florencia Álvarez Dalinger

Es una situación preocupante

Para la profesional, que es bióloga, esto “es muy preocupante”, más aún cuando “en la salida de la planta potabilizadora Itiyuro, o sea, en agua que ya fue tratada y ya pasó por todo el sistema de potabilización, sigue existiendo abundancia de cianobacterias en dimensiones preocupantes, no al nivel de 2 millones, pero sí por encima de las recomendaciones nacionales e internacionales”

“Por ese motivo, remitimos el informe al Ente Regulador, con las alertas que amerita la situación, y aclarando la recomendación que, para nosotros, el agua que está ahora, o por lo menos la que estaba en esa primera semana de diciembre saliendo de la planta potabilizadora, no estaba en condiciones de utilizarse para el consumo o, por ejemplo, para cocinar”, aseguró.

Situaciones similares a esta ya se registraron en otras oportunidades, y era el Ente Regulador el que emitía boletines oficiales u órdenes regulatorias para exigirle a la prestataria, que es Agua del Norte, que tome las medidas necesarias en estos casos, como “avisar a la población de la situación y recomendar que se utilice agua embotellada o mineral”.

“Es muy complicado, no es un problema solo de acá, sino que es mundial”, sostuvo Álvarez, al tiempo que resaltó que “cuando vemos estas complicaciones en la salida de la planta potabilizadora y se emite el alerta, lo que se hace generalmente es que se repite la muestra de la salida de la planta, y muchas veces hemos visto que se logran bajar las abundancias de cianobacterias, con lo que debe haber algún ajuste a algo que está pasando en el medio”.

El sistema de boyas “no funciona”

La especialista explicó además que otra de las conclusiones que surgieron a partir de los estudios periódicos realizados por el laboratorio de Calidad de Agua de la UNSa, durante el último año, es que “el sistema de boyas de ultrasonido que hace más de un año se instalaron en el embalse El Limón”, con el objetivo de tratar la floración de cianobacterias a niveles aceptables, "por lo menos hasta ahora no funciona”.

Sistema de boyas de monitoreo ambiental

 “Este sistema con muestreos que hemos hecho periódicamente revela que no se observa ninguna mejoría”, a pesar del esfuerzo de la prestataria por mejorar la situación a través de la instalación de esa tecnología, consideró. 

Al ser consultada sobre la solución a este problema, Álvarez expresó que “hay cosas que se pueden probar, que se están intentando en muchos lugares del mundo, pero es un problema de difícil solución”, y agregó que “lo que nosotros recomendamos es utilizar solamente el recurso del dique Itiyuro, que no registra esta problemática, evitando que pase agua de El Limón al Itiyuro, para no contaminar", pero lamentablemente no cuenta con la capacidad suficiente para “la población que hay que abastecer”.

La doctora detalló que la responsabilidad de informar a la población recae en el Ente Regulador, quien a su vez debe coordinar acciones con la prestataria de agua, Agua del Norte, como por ejemplo, “comunicar a la población de manera masiva”

“Nosotros elevamos el informe hace una semana y desconozco si ya el Ente pudo sacar la orden regulatoria”, comentó.

Qué son las cianobacterias?

Según un informe que publica la Presidencia de la Nación, las cianobacterias son organismos microscópicos, bacterias Gram-negativas que contienen clorofila, lo que les permite realizar fotosíntesis, por lo que históricamente se las ha identificado como algas verde-azules.

Están presentes en aguas dulces, saladas, salobres y zonas de mezcla de estuarios, y muchas especies producen toxinas, las cuales son contenidas en la célula o exudadas al medio, por lo que pueden aparecer disueltas en el agua, constituyéndose en un problema de significancia para la salud humana y ambiental

cianobacterias

La Organización Mundial de la Salud consideró a las cianobacterias como un problema de salud emergente.

Para Álvarez, en el agua contaminada con cianobacterias se recomienda “analizar qué toxinas son las que se producen”, porque "es perjudicial para la salud”.

“En esta oportunidad, nosotros no analizamos las toxinas porque nuestro laboratorio no tiene en este momento los kits necesarios, pero una de las cosas que también recomendamos es que se hagan estos estudios, que nosotros hemos realizado en varias oportunidades anteriores, y que han detectado la producción de microcistinas”, dijo.

Las microcistinas y nodularinas son cianotoxinas potentes, hepatotóxicas y nefrotoxinas, que afectan principalmente al hígado, producidas por algas verdeazules en aguas dulces y salobres, lo que causa daños hepáticos, gastrointestinales y potencial carcinogenicidad.

Su exposición ocurre por agua contaminada y bioacumulación, lo que representa un riesgo para la salud humana y animal, con síntomas que van desde malestar general a fallo hepático. 

cianobacterias

“Podés tener efectos agudos, por ejemplo, personas que experimentan diarreas, náuseas, vómitos, algún tipo de alergia, pero además las cianobacterias en general están catalogadas como cancerígenas, en poblaciones que tienen un consumo crónico a largo plazo”, dijo la especialista, al tiempo que concluyó: "No estoy diciendo que eso esté pasando en la población de Tartagal, pero en general es incorrecto decir que tomar agua con cianotoxinas es inocuo para la salud, es un problema grave".

Qué dice Aguas del Norte

El gerente general de Aguas del Norte, Juan Bazán,  aseguró en declaraciones a la emisora salteña FM Aries que el servicio de agua potable en Tartagal y en el norte provincial no posee “ningún riesgo sanitario”, y detalló que todo el circuito de operación que lleva el recurso a las viviendas “está monitoreado y registrado”, y que “hay protocolos de operación y de mantenimiento que se llevan adelante en toda la empresa”.

Juan Bazán

“Alarmar a la población por una cuestión como esa es totalmente irresponsable”, consideró Bazán, quien aseguró estar “sorprendido” por la difusión de este informe “muy poco feliz”, y explicó: “nosotros hacemos gestión sanitaria y estamos en contacto con el Ministerio de Salud. Habitualmente trabajamos con ellos, que cuando detectan algún problema que puede ser originado por enfermedades de transmisión hídrica, automáticamente nos avisan, y nosotros chequeamos, revisamos todo. Es muy llamativo esto, la verdad. Una lástima”.

Finalmente, indicó que las boyas “están instaladas, funcionan correctamente y forman parte de un proceso integral de mejora”, y opinó que se trata de datos "no objetivos" los aportados por el Laboratorio de Calidad del Agua de las UNSa,  tras lo que aseguró que la presencia de carga orgánica en los embalses es un fenómeno natural, y que si hubiera riesgo para la salud, la prestataria sería la primera en comunicarlo. 

“Quiero llevar tranquilidad a la población”, manifestó Bazán, tras descartar la existencia de riesgos sanitarios en el consumo de agua del norte provincial. 

Comunicado de Aguas del Norte

Además de las declaraciones de Bazán, la prestataria del servicio de agua potable en la provincia emitió este viernes un comunicado en el que aclara que, ante las versiones circulantes sobre la calidad del agua en el departamento San Martín, “no se está utilizando agua del dique El Limón para el consumo”, de manera preventiva.

Según el documento, “el sistema se encuentra operando exclusivamente con agua proveniente del río Caraparí y el embalse Itiyuro”, y destaca que el agua que se distribuye por la red “es apta para el consumo humano”.

Asimismo, indica que “los procesos de potabilización se realizan bajo estrictos controles técnicos” y que la presencia de cianobacterias es “un fenómeno natural y propio de los espejos de agua”.

  

Comunicado de Aguas del Norte

“Al no utilizarse agua de El Limón en el proceso actual, esto no representa un riesgo para los usuarios”, dice la información difundida por la prestataria, que además detalla que, gracias a la nueva matriz de abastecimiento, la dependencia del sistema Itiyuro “se ha reducido al 50%”, complementando el servicio “con nuevos pozos para garantizar mayor estabilidad y calidad”.