"Es mucho más que apretar el acelerador": El rugido del Autódromo desde adentro

Un piloto de picadas salteño revela los secretos de su Fiat 147, la adrenalina de la competencia legal y el amor por los fierros que une a un equipo.

Por Redacción Gente de Salta

El olor a caucho quemado y el sonido de los limitadores cortando el aire. Desde el Autódromo de Salta, a pie de pista con los protagonistas. En el box, un Fiat 147 impecable espera su turno. Su piloto, que entre ajuste y ajuste, cuenta qué se siente vivir a mil por hora.

Adrenalina en el Octavo de Milla: Una Charla con un Piloto de Picadas

— ¿Qué se siente estar ahí parado en la línea, esperando el verde?

— Se te apaga el mundo. Sos vos, el semáforo y el motor. El corazón te late a las mismas revoluciones que el auto. En esos segundos no existe el trabajo, no existen los problemas... solo existe el octavo de milla.

— Se ve mucho laburo en este 147, ¿cuánto hay de taller y cuánto de pista?

— ¡Uff, muchísimo! La gente ve los 10 segundos que dura la tirada, pero son noches de vigilia, los ahorros que invertís en una leva de competición o el tiempo que le restás al sueño para lograr la puesta a punto exacta y dejar el motor rindiendo al cien. Armar un auto de carreras es un arte; fijate lo que es este chasis, la barra, la puesta a punto... es como un hijo.

Picadas Legales vs. Carreras Callejeras: Seguridad y Pasión

— ¿Por qué las picadas legales y no la calle?

— Porque acá es donde se ven los pingos. En el "Güemes" tenés el tiempo real, tenés seguridad y tenés el respeto de tus pares. Ganar una tirada acá, con tu gente gritando en la tribuna, es una caricia al alma después de tanto esfuerzo en el garaje.

La Pasión por los Fierros: Más allá de la victoria

— ¿Qué es lo que más se disfruta de ganar?

— El abrazo con el equipo cuando volvés por el retorno. Ganar es lindo, pero la pasión por los fierros es lo que nos mantiene unidos. En Salta el nivel está altísimo, y cada victoria se festeja como un campeonato del mundo.

"No es solo metal y cables; es la nafta que nos corre por las venas".

*Por Thiago Aguirre y Matteo Callegari, para Gente de Salta.