El pasado 12 de marzo, la escuela Clara Saravia Linares de barrio Intersindical, ubicada en la zona sur de la ciudad, fue noticia cuando parte del techo cedió minutos antes del ingreso a clases, afortunadamente no había ningún alumno ni personal del establecimiento en ese sector y nadie resultó lesionado en esa oportunidad.
Lo que para los salteños aquel día fue noticia, no era ninguna novedad para los padres y madres de los chicos que asisten a esa escuela y que, desde hace años, reclaman por mejoras edilicias, sin resultados a la fecha.
Es por ello que, con más de 500 firmas, elevaron una nota a la ministra de Educación de Salta, Cristina Fiore, para pedir entre otras cosas, “su pronta intervención ante el evento de público conocimiento que pudo haber puesto en riesgo la integridad física de nuestros niños y de la que aún siguen expuestos”.

En concreto, los adultos responsables de los menores exigen al organismo provincial que tome cartas en el asunto y de soluciones concretas al cúmulo de falencias con las que conviven diariamente y que pone en riesgo a sus hijos.
La escuela Nº4050, ubicada en Radio Nacional 3495, dicta clases desde las 7 (Nivel Inicial y Primario) hasta las 23 (Instituto de Idiomas), además de Servicio a la Comunidad de los Sábados para el Grupo Scouts y los domingos para la Catequesis Parroquial. La escuela alberga a más de 900 chicos, entre niños y adolescentes, que en la actualidad no pueden asistir a clases todos los días debido a que el espacio físico quedó reducido. Es por ello que, por disposición de los directivos, los grados deben respetar un esquema de asistencia.
En este punto, los padres se mostraron preocupados por el esquema de clases implementado y pidieron que se garanticen las horas de estudio que dispone el Ministerio de Educación: “De extenderse en el tiempo por las inclemencias de la época pone en riesgo la educación de nuestros hijos ya que no se están garantizando la cantidad de horas de estudio correspondientes al Ciclo lectivo 2026 y de ser necesario pedimos se incluyan clases hibridas”, indicaron.
Según pudo recopilar Gente de Salta el problema edilicio es una constante que se repite año tras año, donde las pocas reparaciones que se hicieron desde su fundación en 1979, resultan “temporales y por sectores”, para un edificio que tiene 35 años de antigüedad.
Lo que más llama la atención es que la escuela, con serias deficiencias a la vista, haya sido seleccionada en 2022 para ser reformada casi por completo en el marco del plan de recuperación nacional, pero que hasta ahora no se haya concretado ninguna obra, salvo algunos arreglos que los propios padres llevaron adelante con dinero de su bolsillo a través de la cooperadora.
Según revelaron a este medio, la obra que fue proyectada por la UCEPE en 2022 y cuyo presupuesto fue aprobado, quedó sin efecto en 2023 cuando el gobierno nacional que encabeza Javier Milei suspendiera todo tipo de trabajos bajo el argumento de “no hay plata”. Posterior a ello, el propio gobernador Gustavo Sáenz anunció que el gobierno provincial se haría cargo de tal obra.
La UCEPE (Unidad de Coordinación de Proyectos Especiales) en Salta es el organismo encargado de gestionar, licitar y supervisar la infraestructura escolar, incluyendo la construcción, refacción y ampliación de edificios educativos. Depende del Ministerio de Educación provincial y maneja fondos nacionales e internacionales.
La misiva firmada por los padres de la escuela Clara Saravia menciona: “Cabe mencionar que en el Boletín oficial Edición 21.823 del día 29 de octubre de 2024 pag. 31 la obra "REFACCIONES VARIAS ESCUELA Nº 4.050“ CLARA SARAVIA LINARES DE ARIAS, certifica aprobada esa obra por un monto de $35.705.068,98. No se presentaron oferentes y se declara desierto el proceso selectivo. Por esto, se delega a la Dirección de Obras de Educación de la Secretaría de Obras Públicas, a realizar los trámites para la contratación de manera directa. Hasta la fecha no hubieron avances”.

En la misma nota enviada a la ministra Fiore, se indica una sucesión de hechos que tuvieron en constante peligro a la comunidad educativa y que a continuación se detallan:
- A 1 mes de la construcción del sector nuevo, cedió el techo y se debió volver hace el cielorraso (año 2012).
- En el año 2024, tres aulas del sector Este también habían sufrido problemas de humedad que provocaron desprendimiento de mampostería de sus techos y fueron reparados; pero mientras la obra se ejecutaba estuvieron los alumnos del nivel primario e inicial repartidos en las aulas de la parroquia de Lourdes (2 grados) y la sala de 3 en el patio interno del Jardín desde el inicio de clases hasta agosto de 2024.
- El 15 de abril de 2025, el techo de un aula del sector nuevo también hizo un estruendo y permaneció cerrado hasta que fue personal de obras públicas a bajar los paneles de durlock para revisar y encontraron restos de ladrillón hueco suelto. Por el lapso de un mes estuvieron impartiéndole clases en el patio interno frente a dirección (sector afectado actualmente).
Dado que nunca hubo soluciones concretas, los padres pidieron a Fiore, “solicitamos que tome cartas en el asunto, gestione el envío del equipo técnico del área de infraestructura para el relevamiento, y elevación de informe. Asimismo, reactive el Proyecto de Ampliación y Remodelación Edilicia que ya contaba con la aprobación del gasto y la partida presupuestaria, se vuelvan a revisar los pliegos, analizar porque se declaró desierta y flexibilizar las condiciones para atraer oferentes; siempre pensando que es una inversión que beneficia a muchas familias de la zona y son los niños nuestro futuro”.

Movidos por la situación, los tutores enviaron a este medio un compilado de fotos que muestran el grave deterioro del establecimiento escolar, al tiempo que exhortaron a la Ministra de Educación para que no se sigan vulnerando los derechos de sus hijos de “acceder a la educación igualitaria que debe ser gestionado, financiado y supervisado por el estado y recae en el organismo que Ud. dirige. El objetivo principal es garantizar el derecho fundamental a la educación para todos los ciudadanos, sin distinción de origen social, económico o creencias”.
“El rol del educador va más allá de la enseñanza básica, representa el pilar de la cohesión social y la igualdad de oportunidades en un mundo cada vez más desigual”, concluye la nota.
Este medio pudo saber que el martes pasado, Fiore se acercó a la escuela para mantener una reunión con los padres y aunque el encuentro fue más que breve, ven con esperanza que las soluciones finalmente lleguen, “la ministra vino cinco minutos y se fue, dejó a su equipo técnico para que escuchen las problemáticas y hagan un relevamiento de la situación”, mencionó la mamá de una alumna.
Y agregó: “La escuela está deteriorada por donde se la mire y cuando nosotros le planteamos que es un peligro para nuestros hijos, nos respondieron que queda a criterio de cada familia enviarlo a clases o no, pero las inasistencias siguen corriendo y no nos parece justo”.
