Por resolución nacional, a partir de la iniciativa del Consejo Interuniversitario Nacional, las universidades públicas implementarán desde el año que viene un nuevo sistema de créditos académicos que puede cambiar la forma de evaluar y medir el tiempo de los estudiantes, como así también facilitar el traslado entre universidades dentro y fuera del país.
La Universidad Nacional de Salta ya está trabajando en acondicionar las carreras a este sistema mientras las autoridades se reúnen con directivos y docentes esta semana para analizar los pormenores y evitar riesgos.

La UNSa informó, en comunicado oficial, que se trata de un paso clave hacia una transformación profunda de la vida académica, al aprobar la implementación del Sistema Argentino de Créditos Académicos (SACAU), un cambio que pone en el centro algo históricamente subestimado en la universidad: el tiempo real que los estudiantes dedican a aprender. Sin embargo, de acuerdo a lo consultado por Gente de Salta, referentes universitarios todavía lo miran con cautela.
Hasta ahora, las carreras se miden principalmente por horas de clase frente a un docente, pero ese esquema deja afuera una parte fundamental del esfuerzo: las horas de estudio en casa, la preparación de exámenes, los trabajos prácticos y todo el aprendizaje autónomo.
El tiempo del estudiante pasa a ser el eje
A partir de esta reforma, cada crédito académico equivaldrá a 25 horas de trabajo total del estudiante, no solo dentro del aula, sino también fuera de ella. Esto implica reconocer que aprender no empieza ni termina en una clase. La dará más autonomía al alumno en el manejo de sus tiempos de estudio y trabajo, además de investigaciones y otras tareas.
Ante este panorama, hay quienes aguardan antes de emitir una opinión, ya que es materia de estudio si realmente será positivo o peligroso “soltarles la mano” a los estudiantes, principalmente a los ingresantes que ya suelen comenzar con dudas y descubrimientos que hay que ir afianzando desde el aula, el contacto con los docentes y sus pares.
Si bien el sistema no quita el sistema presencial, lo puede llegar a modificar de acuerdo al uso del tiempo de los estudiantes. No obstante, las autoridades del Consejo Nacional y funcionarios de Capital Humano de la Nación, consideran que este enfoque busca reflejar con mayor justicia el esfuerzo real que demanda una carrera universitaria y, al mismo tiempo, ordenar mejor la carga académica.

La implementación del SACAU será progresiva pero total:
- Las nuevas carreras ya deberán diseñarse con este sistema
- Las actuales tendrán que adaptarse antes de 2027
- Se incorporarán como parte de la formación actividades como investigación, extensión e intercambios
Más flexibilidad, más reconocimiento
El nuevo modelo no solo mide mejor el tiempo: también abre la puerta a trayectorias más flexibles. Los estudiantes podrán construir recorridos más personalizados, con reconocimiento académico de experiencias que antes quedaban al margen. En definitiva, desde el área de comunicación de la UNSa afirman que la casa de altos estudios se alinea con estándares internacionales y redefine una idea clave: el tiempo del estudiante no es invisible, es el corazón del proceso educativo.

Origen del proyecto
En el año 2023, con la presencia del ministro de Educación de entonces, Jaime Perczyk; y otras autoridades, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) aprobó iniciativas que permiten establecer parámetros para el reconocimiento de la trayectoria de los estudiantes en el sistema universitario nacional, como así también con instituciones universitarias de otros países.
El SACAU permite transparentar el tiempo total de aprendizaje que le requerirá a un/a estudiante cumplir las obligaciones académicas. Este sistema pone en el centro a los estudiantes al darle previsibilidad a sus trayectorias académicas.
El sistema de créditos para la educación universitaria facilita, además, la flexibilidad que permite el intercambio entre carreras en el propio país y la movilidad de estudiantes y profesionales a otras regiones del mundo para continuar estudios o el ejercicio de las profesiones a partir del reconocimiento de títulos. Otorga, en ese sentido, un marco para la comparabilidad de las titulaciones con otros contextos.

Dos años después, la Secretaría de Educación del Ministerio de Capital Humano de la Nación entendió que regular la normativa sería beneficioso en aras de la libertad curricular. Aprobó mediante resolución la modificación de la normativa que regula el Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU).
Este enfoque permite a las universidades diseñar planes de estudio más libres y abiertos, interdisciplinarios y flexibles, en los que se podrán integrar diversidad de estrategias pedagógicas utilizando distintas tecnologías y modalidades de cursado. Los planes deberán organizarse con un promedio de 60 créditos anuales, e incluso permitiría la reducción de los tiempos de graduación.
Se espera que permita una mayor integración internacional de la educación superior argentina, ya que, al incorporar una unidad que combina las horas de clase con el tiempo de trabajo del estudiante, el sistema será de fácil comprensión y adaptación para aquellos países que utilizan este tipo esquemas.
La nueva exigencia será obligatoria para todas las carreras que soliciten reconocimiento oficial y validez nacional a partir del 1° de enero de 2027, con posibilidad de prórroga por hasta dos años. Las instituciones también podrán optar por incorporar el sistema a carreras ya vigentes, previa notificación a la Dirección Nacional de Gestión Universitaria. La Subsecretaría de Políticas Universitarias será la autoridad de aplicación e interpretación de la normativa y acompañará el proceso de implementación junto al Consejo de Universidades.