Un ciclón extratropical de gran intensidad, que según la Prefectura Naval, es un fenónemo de alta peligrosidad, afectó durante la noche del viernes a diversas ciudades de la Costa Atlántica. Esta tormenta provocó fuertes vientos, oleaje extremo y obligó a la implementación de restricciones marítimas preventivas, junto con la suspensión de varias actividades, entre otras el ingreso y egreso de barcos del Puerto de Mar del Plata.
La zona más complicada abarcó desde las costas de Mar del Plata hasta Necochea, en donde se registraron olas de hasta siete metros de altura. Sumado a las intensas lluvias que se desarrollaron a lo largo de estos días, también se reportaron varias calles inundadas.
Este domingo la localidad de Quequén amaneció tapada de una espuma blanca producto del mar arremolinado como nunca se había visto. Y es que la espuma de mar se comió la arena, llegando a acumular casi un metro de altura en varios pasajes. Eso hacía que a lo lejos se viese un manto blanco cubriendo la totalidad del paisaje. Quequén, una localidad acostumbrada a los temporales marítimos, jamás había tenido esta cantidad de espuma, llegando incluso hasta la calle que bordea el camino costero.

La Armada Argentina desplegó material y personal en la localidad balnearia de Villa del Mar, donde evacuó a 12 residentes en la madrugada de hoy ante el avance del agua provocado por un potente ciclón extratropical.
El operativo de emergencia se activó tras el tratamiento de información hidrográfica técnica y la emisión de alertas hidrológicas desde mediados de semana, lo que motivó un despliegue preventivo e integral en Punta Alta y en el centro de monitoreo de Bahía Blanca para mitigar los impactos de la subiente.
Conforme a la información oficial, se alertó sobre la formación de un “fenómeno climático atípico para las latitudes comprendidas en la costa sur bonaerense”, lo que mantiene a las unidades militares en un estado de apresto y respuesta inmediata.
La guardia de Operaciones del Comando de Adiestramiento y Alistamiento (COAA) activó sus protocolos para garantizar que el personal y los medios logísticos estén en condiciones de intervenir ante las contingencias.
Además de la participación en la coordinación interjurisdiccional junto a intendentes, bomberos y policía, se trabajó en la planificación estratégica de mitigación que incluyó un “censo preventivo en los barrios con mayor riesgo de anegamiento o daños” y la determinación de “rutas de escape seguras”.
La interacción es constante con el Servicio de Hidrografía Naval (SIHN), que provee los datos necesarios para informar de manera precisa a los ciudadanos y brindar asistencia en las zonas más vulnerables.
Por otra parte, la Armada autorizó a 142 embarcaciones pesqueras de bandera extranjera a mantenerse en una zona de resguardo frente a Puerto San Julián, Santa Cruz, debido a la alerta meteorológica vigente.
En el caso de “La Feliz”, se acumularon 105 milímetros de precipitaciones entre la tarde del miércoles y la madrugada del jueves, según los datos reportados por el Gobierno bonaerense.
A raíz de esto, varias calles y viviendas en distintos sectores del partido resultaron afectadas al punto de que se produjeron rescates de personas atrapadas dentro de sus vehículos, ya que el agua acumulada creció velozmente y no le dio tiempo a la gente a escapar. Para la mañana de este sábado, según el Servicio Meteorológico Nacional, se esperan en Mar del Plata ráfagas de viento de hasta casi 80 km/h.
La Prefectura Naval Argentina dispuso el cierre de la escollera sur de Mar del Plata y de las escolleras norte y sur en Necochea. Por este motivo, se suspendió el ingreso y egreso de embarcaciones en el puerto al menos hasta la mañana del sábado. No obstante, no se descarta su extensión si persiste la situación meteorológica.