La periodista María Julia Oliván compartió en sus redes sociales una imagen de las cicatrices que le dejaron las quemaduras sufridas en un accidente y acompañó la publicación con un profundo mensaje sobre los dolores invisibles que muchas personas, especialmente las mujeres, llevan consigo.
El posteo fue realizado un día después del Día Internacional de la Mujer y rápidamente generó una fuerte repercusión entre sus seguidores. En el video, Oliván mostró las secuelas físicas que quedaron en su pierna y reflexionó sobre las heridas que no siempre se ven, pero que forman parte de la historia personal de muchas mujeres.
“Todas tenemos cicatrices debajo del jean. Que no se vean no quiere decir que no duelan. A veces trabajamos mucho solamente para olvidar el dolor”, escribió la periodista en el mensaje que acompañó la publicación, donde también utilizó hashtags como #díainternacionaldelamujertrabajadora, #quemados, #sobrevivientes y #autismo.
En el video también se escucha una reflexión sobre los comentarios que suele recibir a diario, en los que muchas veces se minimiza el impacto del accidente o el proceso emocional posterior. Allí reproduce frases que, según contó, escucha con frecuencia: comentarios que celebran su recuperación física pero que omiten el dolor o el proceso personal que implica atravesar una situación así.

La publicación generó una inmediata ola de empatía en redes sociales. Decenas de mujeres dejaron mensajes de apoyo y admiración, destacando su valentía al hablar del tema y compartir su experiencia. Entre los comentarios se repetían palabras como “ejemplo”, “luchadora” e “inspiración”, además de testimonios de personas que también se sintieron identificadas con su mensaje sobre las cicatrices que muchas veces quedan ocultas.
Con su publicación, Oliván buscó visibilizar que, más allá de las marcas físicas, existen heridas emocionales que no siempre son visibles para los demás, pero que forman parte del proceso de superación y resiliencia de muchas personas.
Cómo ocurrió el incidente
El hecho que puso en riesgo su vida tuvo lugar hace algunos días en las oficinas de Border Periodismo, su lugar habitual de trabajo. Allí había vuelto con la intención de subir la temperatura del ambiente utilizando una chimenea moderna alimentada con etanol.
“Le empecé a meter etanol, y más etanol, y más etanol... cuestión de que me prendí fuego. Me agarró una llamarada en todo el cuerpo”, relató sobre el dramático accidente que la mantiene hospitalizada desde hace más de siete días.
La intervención inmediata de Valu Bonadeo, colega de María Julia en Border, resultó determinante para evitar una tragedia mayor. “Ella me salvó prácticamente la vida porque me dijo instantáneamente que me saque la ropa”, relató Oliván. Tras despojarse de las prendas en llamas, consiguió subir como pudo al piso superior y se metió bajo la ducha.

Desde su internación, la periodista también evocó con emoción el último encuentro con su hijo Antonio antes del incidente. “Fue la última vez que estuve con él cara a cara en el saludo”, expresó visiblemente afectada. Hoy permanece en recuperación, contenida por sus seres queridos y transitando un proceso delicado tanto en lo físico como en lo anímico.
Oliván sufrió heridas severas
El tratamiento médico que recibió incluía intervenciones quirúrgicas destinadas a limpiar de manera intensiva la piel afectada, un procedimiento clave para evaluar cómo evoluciona la regeneración de los tejidos. En ese contexto, Oliván destacó el acompañamiento del equipo de salud que la atendió en un hospital especializado en quemaduras. En su momento contó que estuvo "muy contenida. Es increíble la gente que trabaja acá: médicos, enfermeros y todo el personal”, expresó con agradecimiento.
En cuanto al dolor físico, explicó que estuvo con un tratamiento con analgésicos muy potentes. Según detalló tiempo atrás, recibió medicamentos como fentanilo y anteriormente también le administraron ketamina y morfina para poder sobrellevar el dolor. “Es un nivel de dolor fuerte que muchas veces te hace delirar”. Además, señaló que este tipo de calmantes también puede afectar el estado mental, ya que en ocasiones generan desorientación o hacen decir cosas fuera de contexto, algo que —según relató— experimentó durante los días que permaneció internada en terapia intensiva.
Subrayó el aporte de su entorno familiar, especialmente de su hijo Antonio, su esposo Ariel Straccia y sus padres, y la necesidad de apoyo emocional ante circunstancias tan complejas.

Hashtag #autismo
Oliván utilizó su posteo, además, para dar visibilidad a la discriminación que viven personas con autismo. A principios de febrero de este 2026, la periodista narró que su hijo Antonio atravesó un episodio de ese tipo en el espacio de juegos infantiles de un shopping en la zona norte del conurbano. Aunque Antonio tardó más tiempo del habitual en una atracción y el lugar estaba vacío, los empleados lo presionaron para que saliera, actitud que la periodista consideró injusta y recurrente.
En su mensaje, escribió: “Que tengamos hijos con autismo no significa que cualquier gil pueda venir a cronometrar el tiempo que tarda en tirarse de un tobogán o en salir de un colchón de esponja”. Oliván relató que ya habían pedido en dos ocasiones que su hijo se retirara del juego sin motivo suficiente y describió el trato como reiterado: “Lo ven un poquito raro y se le pone uno al lado como un florero y te joden. Pero es increíble porque vengo desde que tiene dos años”. Su testimonio remarcó la falta de empatía y la persistencia de la discriminación hacia las personas con autismo, motivo por el cual incluyó el hashtag #autismo.


