La familia salteña que, inspirada en una película, emigró a paraísos terrenales de España: Un llamado de fe y fortaleza

De pasar serias dificultades en Argentina a ir detrás de un sueño que parecía imposible. Se enamoraron de una historia y un lugar a través de un filme, y encontraron un nuevo hogar y propósito al otro lado del océano. "La presencia de la Virgen fue marcando nuestro rumbo" en lugares que parecen sacados de cuentos de hadas.

Por María Fernanda Navarro de Haz

Familia Erazo Cornejo — - (Foto: Dolores Cornejo Erazo)

La familia Erazo Cornejo dejó su amado suelo argentino y su lugar en el mundo, Salta, para ir detrás de un sueño "imposible": aunque convencidos de que con fe, para Dios en realidad “nada es imposible”. La pandemia, como a tantos, marcó un punto de inflexión crítico y conseguir un trabajo se convirtió en una verdadera odisea para estos padres de seis niños, hasta ese momento.

Hoy tienen ocho hijos y los diez viven en Asturias, luego de haber pasado por Cantabria; todos lugares de ensueño en los que fueron encontrando respuestas a sus innumerables preguntas en medio de grandes sacrificios. Pueblos que además tienen pocas familias con tantos niños, eso fue clave para ser recibidos con los brazos abiertos, ya que de alguna manera, ellos encontraron refugio pero también llevaron esperanza.

Familia Erazo Cornejo de Salta a España

La crisis que dolió, pero se convirtió en oportunidad

Alrededor del año 2020, con pandemia a la vuelta de la esquina, la situación se comenzó a tornar compleja. Juan, el padre de familia, llegó a viajar miles de kilómetros para tener trabajo al otro lado del mundo, en Papua Nueva Guinea, pero no soportó los meses lejos de los suyos, aunque el sacrificio hubiera sido para darles de comer. Su esposa, Dolores, como pilar del hogar sostuvo la ausencia de su marido, sabiendo que buscaba un mejor futuro para los chicos, pero coincidió con él que sería mejor “afrontar las dificultades juntos, y no con tantos kilómetros de distancia”.

Covadonga este 7 de enero con nieve - (Foto: Dolores Cornejo)

Es así como emprendieron un proyecto gastronómico vendiendo comida desde su casa, y las “changas” que aparecieran, pero no era suficiente para la manutención de la familia. “No la estábamos pasando bien, vimos a nuestros hijos pasar momentos duros aunque siempre alguien llegaba con ayuda. No obstante, no creíamos que esa fuera una forma de vida para nosotros. Fuimos y somos trabajadores, estamos capacitados en muchas áreas laborales, desde administrativas, gastronómicas y hasta fotográficas y organizativas, no podía ser tan difícil, pero lo era, por eso empezamos a rezar pidiendo a Dios respuestas porque no podíamos seguir así", cuenta Dolores a Gente de Salta.

El viaje que se transformó en salida laboral

La decisión de emigrar no fue sencilla. “Como tantas familias argentinas, sentíamos que la situación del país no nos permitía avanzar económicamente. Por más que trabajábamos, no lográbamos repuntar. España apareció como una posibilidad concreta gracias a amigos que ya habían emigrado y nos orientaron en el proceso”

Nuestro destino inicial era Castellón de la Plana. Sin embargo, a último momento y a través de búsquedas en sitios de internet, surgió una casa en Cantabria. Ese cambio, que parecía meramente práctico, terminó siendo profundamente significativo: Estábamos a pocos kilómetros de San Sebastián de Garabandal, lugar de las apariciones de la Virgen María, de la que somos muy devotos. Hacía poco tiempo habíamos visto en familia un documental sobre ese lugar y nos parecía un sueño. Todo empezó a encajar. Como pudimos vendimos la casa, compramos los pasajes, pagamos los primeros meses de alquiler a una señora que decidió esperarnos sin conocernos, y emigramos en 2023. 

No pensaron esta salida en términos de tiempo. Sabían que no era una experiencia pasajera: “La idea era establecernos y volver a Argentina solo de visita, una vez regularizada nuestra situación migratoria”

Mientras preparaban el viaje en Salta, ya con pocos muebles y vendiendo pertenencias en fe, puesto que comenzaron a deshacerse de las cosas para volar, en paralelo, comenzaron a conocer la espiritualidad del Hogar de la Madre, una congregación católica muy vinculada a la Virgen de Garabandal. “Vimos documentales, conocimos testimonios, y nos llamaba especialmente la atención el trabajo que hacían con familias y jóvenes. Incluso soñábamos con que nuestros hijos crecieran en ese ambiente”. 

Un documental fue un punto de partida: El testimonio de un sacerdote del Hogar de la Madre me conmovió profundamente. Al reconocer el vínculo con Garabandal, sentí que todo estaba conectado. Poco después, mi esposo Juan escribió un mail presentándonos. La respuesta fue inmediata: nos esperaban el 30 de septiembre en Los Pinos, en Garabandal. 

"Para nosotros fue como tener una cita con la Virgen. Y lo más llamativo es que, en ese momento, todavía no habíamos vendido nuestra casa en Argentina. Todo era un gran acto de fe". 

Así se vio la Basílica de Covadonga este día de Reyes Magos - (Foto: Dolores Cornejo Erazo)

Buscando vivienda desde la distancia, encontraron una casa amplia —algo poco habitual en España para familias numerosas— a un precio que podían afrontar. Sin recibos de sueldo, sin garantías, pagando el contrato completo por adelantado. "Confiamos… y funcionó. Al mirar el mapa, descubrimos que la casa estaba a 25 minutos de Garabandal y a 25 minutos del Hogar de la Madre. Fue imposible no leerlo como una señal". 

La casa en Salta se vendió el día de mi cumpleaños (Dolores). Un mes después viajamos. Llegamos a España un día antes de nuestra cita en Los Pinos. Conseguimos una furgoneta donde entrábamos todos y empezamos a vivir una experiencia espiritual muy profunda. Durante meses, todos los sábados, íbamos a rezar el rosario a Garabandal junto al Hogar de la Madre. 

Para regularizar la situación debieron tramitar la residencia como estudiantes. Dolores comenzó con la carrera de Administración y Finanzas, pero quedó embarazada de mellizos y tuvo que interrumpir por una baja médica. Juan trabajaba, pero tampoco pudo terminar sus estudios. Aun así, siguieron adelante. 

"Los bebés nacieron el mismo día en que nos entregaron el permiso de residencia: el 30 de junio. Para nosotros, otro signo". 

Covadonga, el nuevo hogar de los salteños

Antes de su nacimiento, en marzo, llegó un mail inesperado: Desde el Hogar de la Madre avisaban que en Covadonga, Asturias, estaban buscando un administrador para el santuario. En ese momento atravesaban dificultades económicas y personales en Ruente, Cantabria, pero decidieron responder, aunque al final no se dio.

Meses después, ya con los bebés nacidos y la licencia por finalizar, viajamos a Covadonga de turismo con mis suegros. Llevamos una imagen de la Virgen para bendecir. Esa visita terminó en una charla larga con el abad… que finalmente desembarcó en la posibilidad de conseguir trabajo para los dos en la zona. Y una hermosa y enorme vivienda. 

Hoy viven dentro del Santuario de Covadonga. Los hijos son monaguillos, participan todos de una misa diaria, las hijas realizan formación musical y todos juntos, una familia de diez integrantes, viven una soñada vida comunitaria. “Estamos comenzando apostolados con familias y rezos del rosario en la cueva”. 

Pueblo cercano donde los chicos van a clases

Además, un detalle no menor, es el sistema educativo en España: Sea cual fuere el lugar de residencia, los chicos deben acudir a la escuela y el Estado se ocupa de trasladarlos y proveerles los alimentos y útiles que sean necesarios. Por lo tanto, la educación no solo está garantizada sino también cumplida con creces en varias áreas de los chicos, en este caso asisten a la escuela en Cangas de Onis, a diez minutos. Son tres niñas y cinco niños aunque dos de ellos recién están aprendiendo a comer. 

Fruto de su devoción son los nombres elegidos para sus hijos, tal como lo detalla Dolores desde la más grande a los más pequeños: Juana María, Juana por Juana de Arco y María por la Virgen María, es un “regalo de Dios”; María del Pilar, por Nuestra señora del Pilar, Patrona de España, “quien iba a decir no?”; Pío de la Cruz por el santo Padre Pio, de la Cruz porque nacieron el día de la Santa Cruz junto a su mellizo Joaquín, nombre elegido por su papá y abuelo ("dos grandes hombres de mi vida"); Juan Fermín, Juan por el papá y por San Juan, Fermín “me encantaba, vi el santo y me gustó más aún”; Benedicto José por el papa Benedicto; los dos mellis del final Teodoro por que es “Don de Dios” y María Isabel por la Santa Isabel y “mi bisabuela que era una dulzura”.

Covadonga 7 de enero con nieve - (Foto: Dolores Cornejo)

"Nunca imaginé vivir en una casa así, ni en un lugar así. Mirando hacia atrás, sentimos que no fue solo una decisión migratoria, sino un camino que se fue abriendo paso a paso. Hoy estamos en Asturias, en Covadonga, convencidos de que emigrar también puede ser —cuando se vive en familia y con fe— una forma de responder a un llamado".