La historia de Natalia Coronel comenzó a circular en redes esta semana y deja al descubierto años de desamparo, decisiones forzadas y una adultez que llegó sin una red de contención. Nació en Rosario de la Frontera, creció bajo tutela judicial y hoy, con 19 años y embarazada de cuatro meses, vive sola en un refugio precario hecho de silobolsas y chapas. Pero gracias a la viralización de su caso, la ayuda finalmente comenzó a llegar desde el municipio de San José de Metán y la solidaridad de la gente.
La gran repercusión que se generó en redes llevó al intendente José María Issa a hacerse presente en el lugar donde vive la joven, con la premisa de conocer de primera mano su realidad. Y luego de esa visita, se confirmó que el municipio avanzará con la provisión de una casilla de madera y una cama, como una asistencia inicial que apunta a cambiar la realidad de Natalia.

La vida de Natalia no ha sido fácil, ya que estuvo atravesada desde la infancia por el sistema de protección de menores. Siendo aún una niña, fue separada de su familia biológica e ingresada a distintos dispositivos judiciales. Lo que debía ser un ámbito de cuidado terminó siendo, según su propio testimonio, un espacio de sufrimiento.
“Transité por varios dispositivos y me escapé por el maltrato. Llegué a vivir dos años en la calle, buscando refugio donde podía”, relató a Gente de Salta, dando cuenta de una experiencia que la empujó a la intemperie incluso antes de alcanzar la mayoría de edad.
Al cumplir los 18 años, la tutela del Estado se disolvió. Sin acompañamiento, sin vivienda y sin recursos, quedó librada a su suerte.
Afortunadamente logró conseguir que le cedan un terreno en Metán, pero la casilla que usaba está siendo retirada por el dueño la parcela. Lo que obligó a Natalia a armar el refugio improvisado en el que vive y transita su embarazo actualmente.

Agradecida por la ayuda
La asistencia anunciada por el municipio llegó acompañada de varias manos solidarias, que con diversos elementos comenzaron a cambiar el panorama de Natalia, tal vez algo impensado para ella hasta hace unos días.
"Estoy muy agradecida con todos. No pensé que tendría ayuda de la gente del municipio, del intendente José Maria Issa, quien ya está tramitando todo los papeles de la casilla. Esperemos, si Dios quiere, ya me la traen el viernes", manifestó Natalia. Que además señaló que va a seguir en el refugio precario dónde vive hasta que le lleven su nuevo hogar.
A su vez, la joven relató que muchas personas se solidarizaron con ella y le realizaron varias donaciones. “Me regalaron un sommier, cuna, cochecito y mucha ropita”, contó con alegría.
Tras la viralización del caso, también aparecieron críticas y juicios en redes sociales. “Aunque los comentarios de la gente me llegaron a dañar, la verdad es que si ellos se acercaran aquí, verían la realidad en la que vivo. Yo jamás he pedido plata”, aclaró Natalia.
Cómo ayudar
La gente que quiera colaborar con la situación de Natalia puede hacerlo donando alimentos, ropa, pañales, mantas y artículos para bebé. Así como también materiales que puedan servir para mejorar la casilla que va a recibir la semana entrante. O los que deseen pueden comunicarse directamente con ella al 3876637492. Aclara que no pide dinero, sino aportes que permitan mejorar mínimamente sus condiciones de vida.

