Los cuestionamientos contra el presidente de Aguas del Norte en Salta, Ignacio Jarsún, actual ministro de Gobierno y Justicia de la provincia, volvieron a hacerse eco entre los padres de los trabajadores de esa empresa que perdieron la vida tras caer a un pozo cloacal de unos ocho metros. El funcionario se había reunido con los padres de las víctimas, donde al parecer prometió algunas cuestiones. “Hoy me sentí engañado”, apuntó el padre de Emanuel.
“Nos hizo venir prácticamente 200 kilómetros, por nuestros propios medios, diciéndonos que nos iban a entregar el cuerpo y nos mintió, hasta estoy pensando que era para la foto porque inmediatamente vimos en los medios cuando él estuvo con nosotros hablando, alguien tomó esas fotos, diciendo que había estado con nosotros acompañándonos. Nos hizo venir para la foto”, expresó la madre de Emanuel, en medio del profundo dolor y la indignación que es cada vez mayor.

Emanuel y Raúl perdieron la vida el martes pasado cuando junto a otros dos compañeros trabajaban en un pozo de cloacas ubicado en inmediaciones de calles Jujuy y Coronel Diego Lucero, en Rivadavia Banda Sur. Los otros dos hombres fueron hospitalizados de urgencia.
Intervino la fiscal penal de Pichanal, María Sofía Fuentes, quien dio intervención al personal de Criminalística para realizar diversas tareas en el lugar, mientras que los cuerpos fueron trasladados al Servicio de Tanatología Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Orán para realizar la autopsia que permita determinar de forma fehaciente la causa del deceso.

Al cabo de varias horas, afuera de la morgue, los padres de Emanuel Aguirre esperaron la entrega del cuerpo de su hijo, como al parecer les había prometido Jarsún. “Pensábamos que veníamos para irnos con el cuerpo de nuestro hijo, el señor Jarsún nos dijo que viniéramos para eso pero estamos aquí, cayó la noche y seguimos esperando”, apuntaron los padres al medio local Las Informantes al Día.
Lejos de tratarse de un “accidente”, como señalan desde el Ministerio Público Fiscal, para los padres de las víctimas se trató de algo más grave, “alguien dio la orden para que se metieran en esa cloaca, es increíble, no se puede creer, y no era la primera vez que mi hijo se metía ahí”.
Señalaron que los propios trabajadores debían conseguir sus herramientas y elementos de protección. “Mi hijo se compraba sus propios cinturones y venía a pedirme herramientas. Muchas veces nosotros mismos les prestábamos cosas a la empresa”, relataron.
El CIF explicó la demora en la entrega de los cuerpos
Tras el fuerte malestar expresado por familiares de los trabajadores fallecidos en el pozo cloacal de Rivadavia Banda Sur, el Ministerio Público Fiscal de Salta emitió un comunicado para explicar por qué aún no fueron entregados los cuerpos de las víctimas.
Ante las acusaciones de los familiares contra Jarsún, la directora del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, Gabriela Buabse, aclaró que la demora responde exclusivamente al cumplimiento de protocolos de bioseguridad y a los estudios forenses necesarios para determinar las causas de las muertes.
Según detallaron, tanto las autopsias como los análisis toxicológicos continúan desarrollándose bajo estrictas medidas de seguridad debido a la posible presencia de sustancias tóxicas o gases emanados de los cuerpos.
“No existe demora evitable ni falta de predisposición para la entrega de los cuerpos a los familiares”, sostuvo Buabse, quien remarcó que los tiempos responden únicamente a los procedimientos científicos y judiciales necesarios para la investigación.

Por otro lado, desde Aguas del Norte emitieron un nuevo comunicado refiriéndose a la investigación y señalando dos cuestiones no mencionadas hasta el momento, pero que tiene que ver con el trabajo que realizaban los operarios al momento de perder la vida.
En principio, desde la empresa señalaron que las tareas en esa cloaca no estaban dentro de la orden de trabajo correspondiente al día de la tragedia. Pero no solo indicaron eso, sino que también detallaron que se está tratando de establecer la razón por la cual los operarios ejecutaron esa labor sin el equipamiento correspondiente. Estos elementos, aseguró Aguas del Norte, “se encontraban disponibles en la base operativa correspondiente”.
Esto último expresado por la empresa contrasta fuertemente con lo asegurado por la familia de Aguirre, quienes explicaron que Aguas del Norte no le proveía el equipamiento correspondiente y que él mismo se compraba las cosas para poder trabajar.