La ciudad de Orán se enfrenta a una paralización total de su servicio de transporte público, dejando este martes a cientos de usuarios sin acceso a un medio esencial. La medida, drástica y repentina, fue dispuesta por la empresa “Gauchito Gil” que brinda el servicio en la localidad, apuntando directamente a la eliminación de los subsidios como la principal causa del colapso.
Varias unidades de la empresa fueron estacionadas alrededor de la plaza General Pizarro, frente a la municipalidad de Orán, esperando a que algún funcionario salga y les de una solución. Hasta que eso no ocurra, el transporte público no iba a funcionar en la localidad.
El intendente Baltasar Lara Gros alzó el guante y salió a responderles, pero su respuesta dista mucho de lo que esperaban, ya que dejó un mensaje contundente.
En un video publicado en redes sociales, Lara Gros explicó cómo se financia el transporte público, señalando que se hace a través del importe del boleto o por subsidio. Y en este último punto remarcó: “La Municipalidad no va a destinar fondos públicos para subsidiar a una empresa privada. Esa plata es para las plazas, recolección de residuos, alumbrado público pero no para financiar una empresa”.
Y añadió: “Tendremos que buscar alternativas para que este servicio se siga brindando”.
¿Cierre definitivo?
Nanci Tárraga, administradora de la empresa, explicó al medio Orán al Momento que la supresión de los subsidios provinciales y nacionales hace insostenible cubrir los costos operativos. La situación pone en jaque la continuidad del servicio y la estabilidad laboral de decenas de familias.
Tárraga profundizó en la gravedad de la crisis. "Es imposible sostener la empresa. El combustible aumenta constantemente y, con los costos actuales, el boleto debería estar por encima de los $2.000 para que podamos seguir funcionando. Si no aparece una solución inmediata al conflicto, el cierre sería definitivo" , advirtió.
La empresa, que emplea a 35 familias, se mantiene a flote desde agosto únicamente con recursos propios, una situación que la administración califica como "totalmente insostenible".

Búsqueda de soluciones y reclamos
Se supo que la empresa elevó notas tanto al Municipio como a los legisladores provinciales en busca de una solución urgente. Si bien Tárraga reconoció la disposición del intendente Baltasar Lara Gros para mediar en el conflicto, lamentó la falta de respuesta concreta por parte del gobierno provincial.
La crítica se centra en la distribución de los fondos destinados al transporte público en Salta. La encargada de Administración cuestionó que, a pesar de que la provincia cuenta con un presupuesto millonario para transporte, e incluso con una proyección para 2026, SAETA opera eficientemente en la capital mientras que "al interior no llega nada", agudizando las desigualdades en el acceso al transporte.
La paralización del transporte en Orán pone de manifiesto la vulnerabilidad del interior provincial frente a las políticas de subsidios y la necesidad de una distribución equitativa de los recursos para garantizar un servicio esencial a toda la población.

