Brigadistas de Parques Nacionales del NOA —junto a compañeros de todo el país— viajaron a desplegar sus conocimientos en la lucha contra los incendios que golpean a la Patagonia.
"Con coraje, compromiso y una enorme vocación de servicio, vuelven a estar en la primera línea, cuidando nuestros bosques, nuestra fauna y el patrimonio natural que es de todos los argentinos", reza el comunicado que los despide en sus redes sociales rumbo al sur.
Por Salta viajaron:
- Del Parque Nacional El Rey: Luciano Alzogaray, Daniel Padilla, Javier Mediavilla
- De Pizarro: René Álvarez, Nahuel Céspedes
- De Los Cardones: Abel Gerónimo
El equipo del NOA se completa con Franco Fernández, Daniel Arce, Diego Salazar
- Parque Nacional Calilegua, Jujuy

Dónde trabajan estos valientes
La Reserva Nacional Pizarro está ubicada Anta, en la provincia de Salta, conserva más de 7.800 hectáreas de las ecorregiones Yungas y Chaco Seco. El bosque chaqueño se transforma gradualmente en la exuberante selva de Yungas, alberga una rica biodiversidad, desde el algarrobo hasta el lapacho rosado, que florece en pleno invierno. No solo resguarda especies como el tapir, el puma y el ñandú sino también la cultura viva de la comunidad Wichí "Eben Ezer".
El Parque Nacional El Rey es una reserva natural en Salta, creada en 1948 para proteger las ecorregiones de las Yungas y el Chaco Serrano, siendo el primer Parque Nacional del Noroeste Argentino. Con sus más de 44 mil hectáreas, alberga al tapir (su emblema) y diversas aves y mamíferos, ofreciendo senderismo, camping y pesca deportiva en sus ríos.
Parque Nacional Los Cardones conserva más de 64 mil hectáreas de las ecorregiones Altos Andes, Monte de Sierras y Bolsones y un pequeño sector de Yungas. Una ruta serpentea entre cardones y flores de amancay en el camino que anticipa la agreste sencillez del Parque Nacional Los Cardones, en los Valles Calchaquíes. Cardones de entre 250 y 300 años de antigüedad, custodian los caminos y vestigios del rico pasado del Imperio Incaico y del singular Valle Encantado.
Comunicados afirman que son desastres socio-ambientales
Los incendios arrasaron 2 mil hectáreas de bosque en el Lago Epuyén en medio del verano más seco en una década. El gobierno de Chubut volvió a buscar responsables “intencionales”, mientras la comunidad se organiza en brigadas, denuncia el desfinanciamiento del manejo del fuego y la Ley de Bosques, y las promesas incumplidas tras los incendios del año pasado. Entre el humo también asoman las intenciones inmobiliarias, mineras y por el manejo del agua.

Así lo denuncia un grupo de investigadores de la Universidad San Juan Bosco, de la Universidad Nacional de la Patagonia, a través del un pronunciamiento titulado “Conflictos socioambientales en contextos de configuraciones locales de odio, resistencia y reivindicaciones desde Puelmapu” que expresa lo siguiente:
“Los incendios forestales de la provincia del Chubut no se explican solo por el fuego. Claro que sin fuego no hay incendio, eso es evidente. Pero sabemos que los desastres no son naturales, sino que se encuentran profundamente atravesados por factores sociales, políticos y económicos. Por eso insistimos en afirmar que los desastres son socio-ambientales".
Por otra parte, los expertos señalaron que: “la magnitud, la frecuencia y la intensidad de olas de calor, sequías y vientos extremos se acrecienta año a año. Esto genera condiciones ideales para incendios en el bosque andino patagónico”.
Los investigadores también apuntaron contra el gobierno nacional y el gobierno de Chubut por falencias en cuanto al tratamiento ambiental, que cada vez se profundiza más, al respecto indicaron: “Sería inocente desconocer que el gobierno nacional, negacionista del cambio climático, insiste en desarmar los marcos normativos que protegen el ambiente, se encarga de desfinanciar las universidades públicas y deslegitimar a toda la comunidad científica que aborda la temática".
Por otra parte, sabemos de la intencionalidad de los incendios, lo que significa que hay sectores que se benefician con el caos y que tienen marcado interés en ver todo arder hasta las cenizas. La especulación y la mano visible del mercado son las que están atrás de la chispa, profundizando cada vez más la extranjerización de la Patagonia, de las nacientes de los ríos, las cuencas y reservas hidrogeológicas”.

En cuanto al gobierno que lidera Ignacio Torres aseveró: “El gobierno provincial se obsesiona con culpabilizar sin pruebas (otra vez) a los pueblos que habitan ancestralmente la región y hace propaganda ofreciendo recompensas y prometiendo mano dura, como si eso significara una política pública orientada a la prevención y respuesta ante incendios forestales. A la vez, cuando existió la oportunidad de dar respuestas públicas a la prensa respecto de fondos que habrían sido subejecutados, solamente hubo evasión de la pregunta y soberbia”.
Y agregaron: “La causa de fondo que permite explicar los incendios tiene que ver con la visión sesgada de los gobiernos de turno sobre la naturaleza. No ven un bosque, ven un obstáculo para su progreso. No ven el sostén de la vida en las montañas nevadas, sino que ven mercancías. No ven un pueblo que lucha ni a la comunidad organizada y resiliente, sino a ruidosos que están sentados sobre una mina de oro”.

En cuanto a los intereses económicos privados, los investigadores mencionaron algunos factores que explican la complejidad en torno a los desastres ambientales, entre ellas: el extractivismo, la desinformación, la especulación inmobiliaria, el monocultivo de especies exóticas, la codicia por minerales estratégicos y el saqueo del agua de los pueblos.
“No es únicamente el fuego el responsable del desastre, es la presencia (o no) de las decisiones políticas en torno al riesgo de incendios forestales y el modelo de desarrollo actual, que considera a la destrucción de los territorios en Patagonia como la regla, no como excepción”, lamentaron.
En otro apartado, los expertos llamaron a la reflexión y exigieron parar con “el desfinanciamiento de la Ley de Manejo de fuego y respeto por el principio de no regresión, basta de negar el cambio climático de origen antrópico y respeto por el acceso a la información, basta de perseguir a los defensores de los territorios y del intento de vaciamiento de la Patagonia”.
Para finalizar, se solidarizaron con aquellos que están combatiendo las llamas desde el primer día: “Abrazamos a quienes se organizan para el cuidado de la vida, a quienes sostienen las redes de contención en medio del fuego, a la comunidad autoconvocada y organizada, a trabajadores estatales precarizados, a las y los brigadistas que defienden al bosque ante tanto, pero tanto fuego político”.
Cómo continúa la situación en Chubut
El Gobierno nacional destacó este domingo el progreso en el combate contra los incendios forestales que afectan a Chubut, aunque desde la provincia advierten que el foco principal sigue fuera de control.
En medio de un despliegue conjunto entre Nación y Provincia, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, brindó un panorama alentador respecto al estado de los incendios que azotan a la Patagonia.
Según confirmó el funcionario a través de su cuenta en la red social X, el operativo ha logrado extinguir por completo 22 de los 32 focos registrados originalmente en territorio chubutense.
“Gracias al heroico accionar de los 295 brigadistas que se encuentran al frente del combate contra el fuego, 22 de los 32 incendios se encuentran completamente extinguidos”, sostuvo Adorni, que enumeró en un extenso mensaje “las áreas de Gobierno que desplegaron todos sus recursos para el combate contra el fuego”.
Pese a los datos positivos difundidos por la Jefatura de Gabinete, el gobernador de Chubut, Ignacio "Nacho" Torres, prefirió mantener la cautela. Si bien reconoció que las recientes precipitaciones trajeron un alivio temporal a los equipos de emergencia, enfatizó que la lucha contra el fuego está lejos de terminar.
El mandatario alertó que el sector principal del incendio continúa con actividad y que la situación habitacional es grave, con viviendas destruidas y familias evacuadas. "No hay margen para relajarse", sentenció.

