SociedadNo es la primera vez

Quieren prohibir la doma en Jesús María y juntan miles de firmas

Una campaña en Change.org impulsada por Adriana Ludueña busca que se elimine este evento al que calificó de "triste espectáculo", donde los animales son sometidos a un manejo cruel y estrés innecesario solamente para el entretenimiento de unos pocos.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 26 Enero de 2026
26 Enero de 2026
La doma y jineteada es uno de los eventos principales del festival de Jesús María.
La doma y jineteada es uno de los eventos principales del festival de Jesús María. -

Una reciente petición para prohibir la doma y jineteada en el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, está ganando tracción en Change.org. La iniciativa, encabezada por Adriana Ludueña, plantea que estas prácticas constituyen una forma de maltrato animal que no puede seguir justificándose bajo el argumento de “tradición cultural”.

En su texto, Ludueña argumenta que el evento, que cada año convoca a miles de personas, somete a los caballos a un “manejo cruel y estrés innecesario” y provoca lesiones físicas y psicológicas, e incluso la muerte de los animales. La petición pide que se tomen medidas concretas para frenar estas prácticas y que Argentina siga el ejemplo de países como Uruguay y algunas regiones de España, donde eventos similares ya fueron prohibidos por razones de bienestar animal.

La campaña continúa recabando firmas y buscando adhesiones para elevar su reclamo ante las autoridades provinciales y nacionales, en un debate que sigue ganando adeptos a favor de los animales pero que, tras la realización del festival este año, podría quedar una vez más en el olvido si no causa más tracción, tal como sucedió en ocasiones anteriores.

Un reclamo con historia

Las protestas contra la doma y la jineteada en Jesús María no son nuevas. En 2020, tras la muerte de un jinete durante el evento, organizaciones proteccionistas de animales y ciudadanos impulsaron reclamos similares, argumentando que esta práctica viola la Ley Nacional de Protección Animal (14.346) y denunciando maltrato a los equinos.

Ese mismo año, agrupaciones como Sin Estribos solicitaron al gobernador Juan Schiaretti que derogue la Ley 8952, que declara a la jineteada como deporte en Córdoba, y que elevara un proyecto legislativo para eliminar la habilitación de estas actividades. Aunque los reclamos contaron con apoyo de diversas ONG y activistas, la iniciativa no prosperó y el festival continuó celebrándose con doma y jineteada incluidas.

En años anteriores, manifestantes incluso irrumpieron en el campo de jineteada del festival para exhibir mensajes contra el maltrato, en una de las pocas veces que las protestas trascendieron de lo virtual a lo presencial. Además, en 2019 la organización proteccionista presentó una denuncia penal tras la muerte de un caballo que fue sacrificado luego de lesionarse en el predio, lo que generó movilizaciones y mayor visibilización del tema entre sectores críticos de la doma.

Quienes apoyan la continuidad de la doma y la jineteada sostienen que estas prácticas forman parte de la identidad cultural y folklórica del interior argentino y del propio festival, que celebra décadas de historia y reúne competencias y espectáculos populares. Sin embargo, los impulsores de la petición actual argumentan que tradición no puede ser sinónimo de sufrimiento y que la sociedad debe avanzar hacia formas de entretenimiento que respeten el bienestar animal.

El impacto veterinario: qué sufre un caballo en una jineteada

Desde el punto de vista veterinario, la doma y jineteada expone a los caballos a un alto riesgo de lesiones físicas y daños psicológicos, incluso cuando el espectáculo se desarrolla bajo protocolos “reglamentados”. Especialistas en medicina equina y organizaciones de bienestar animal advierten que estos animales no están preparados anatómica ni conductualmente para los movimientos bruscos y forzados que se les exige durante la competencia.

Entre las lesiones más frecuentes se registran desgarros musculares, traumatismos en la columna vertebral, inflamación severa de articulaciones, fisuras óseas y hemorragias internas. El uso de elementos como el recado, las cinchas ajustadas al abdomen y las espuelas incrementa el dolor y puede provocar lesiones en tejidos blandos y órganos internos. En algunos casos, los caballos continúan compitiendo aun con lesiones preexistentes, agravando el daño.

A esto se suma el estrés extremo al que son sometidos como el encierro previo, los estímulos sonoros intensos, golpes, caídas y la respuesta de huida constante. Veterinarios especializados señalan que el estrés agudo puede desencadenar cuadros de taquicardia, problemas respiratorios y colapsos, además de dejar secuelas de miedo crónico y alteraciones del comportamiento.

Últimas noticias