El reconocido doctor en Ciencias Geológicas y profesor emérito de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), Ricardo Alonso, fue homenajeado en estos días por la Cámara de Senadores de la provincia por su extensa trayectoria, que incluye numerosos reconocimientos locales y nacionales, pero también internacionales, tras toda una carrera dedicada a la ciencia, con cientos de artículos publicados, decenas de libros escritos y mucho trabajo de campo a lo largo de sus más de 40 años con la Geología.

En diálogo con Gente de Salta contó cómo fue su carrera y reveló que su pasión por la geología surgió a los 9 años, cuando su papá descubrió un cementerio indígena en La Pedrera.
“Entonces, fue al lugar el profesor Amadeo Sirolli y a mí me sorprendió mucho verlo en esa época, vestido como los exploradores ingleses del siglo XIX, con esos uniformes caqui, con sombrero tipo salacot. Toda esa imagen y ver cómo abrían las urnas y sacaban los objetos del interior me impresionó y me apasionó”, explicó Alonso, quien detalló: ”si bien esta es una rama de la ciencia, que es la arqueología, después yo seguí con las rocas, los minerales, la geología".
El mundo desconocido del subsuelo
Para Alonso, ese fue “un disparador, un pequeño Big Bang en la cabeza, que me abrió todo ese pensamiento de que había otro mundo para mi desconocido, que era el subsuelo”,
“Tengo la suerte de haber empezado la carrera justo en 1973, cuando se creó la UNSa", detalló, tras lo que reseñó que "justamente el gran propulsor de la universidad fue el profesor Amadeo Rodolfo Sirolli. Él creó la Escuela Superior de Ciencias Naturales en 1950, que en el año 1952 va a pasar a la Universidad Nacional de Tucumán y que en 1953 empieza a funcionar como Facultad de Ciencias Naturales de Salta, dependiente de la Universidad Nacional de Tucumán, hasta 1972, cuando el expresidente Agustín Lanusse firma el decreto de creación de la Universidad Nacional de Salta”.
Al haber ingresado en 1973, Alonso se convirtió “en el primer geólogo recibido de la nueva UNSa", aunque había otros antes, pero que venían de lo que era la Facultad Ciencias Naturales de Salta, dependiente de Tucumán.
"Ahí empecé. Y cuando me doctoré también, si bien se habían doctorado otros antes que yo, venían de otras universidades como Tucumán o Córdoba. Luego, por la misma razón, me toca también haber sido el primer profesor emérito y el primer académico de ciencias egresado de esta universidad, así que se dio todo, pero porque fue justo en 1973”, contó.
"Mi primer trabajo fue como minero"
Asimismo, precisó que la minería fue algo que empezó “desde muy jovencito", y apenas se recibió su "primer trabajo fue como minero”.
Hasta que lo llamaron para hacer el servicio militar, Alonso se desempeñó “en una empresa minera que ya no está más, de don Neptalí Sánz, donde hicimos explotaciones de baritina, de perlita, de sal, de borato”.
Al regresar del servicio militar, comenzó a trabajar “en Boroquímica, que era la empresa más grande que había en ese momento en Salta, que explotaba la mina Tincalayu de Borax, en una península del Salar del Hombre Muerto”, donde fue jefe del Departamento de Exploración, para seguir luego en la academia, tras ingresar al CONICET y comenzar como profesor de la universidad, donde actualmente dicta tres materias.
De ellas, dos son optativas: una es Geología de los boratos, que comenzó a dictarse “hace más de 30 años” y que “incluye las evaporitas, los salares, el litio, la salmuera. Todo ese mundo de la formación de los Andes y la formación de la Puna”; y la otra es Historia de la geología de América Latina, aunque “en realidad hacemos historia de la geología mundial”.
"La tercera es la cátedra libre, que la tomé cuando me hicieron profesor emérito de la UNSa, que es Teoría, historia y filosofía de la geología, que redondea el cien por ciento de la ciencia, con lo que les damos a los alumnos que están terminando la carrera un compendio global de todo lo que es la ciencia geológica", continuó.
La NASA como punto de inflexión en su carrera
Un punto de inflexión en su carrera se dio en 1984, cuando en el marco del noveno Congreso Nacional de Geología que se realizó en Buenos Aires conoció a especialistas de todo el mundo, de los cuales muchos eran de la NASA y de la Universidad de Cornell, en Nueva York.
"Entonces se da otra circunstancia histórica, porque yo había presentado un trabajo donde hablaba de la geología de las rocas de la Puna, del terciario, donde están los boratos, por haber ido al campo con el martillo. Y ellos lo habían hecho con las imágenes satelitales nuevas de la NASA", apuntó, destacó que por ello le propusieron realizar un proyecto conjunto a través de “un convenio de la NASA con el Instituto de Estudios de los Continentes de Nueva York, de la Universidad de Cornell”, por lo que “ahí empezó una gran parte de mi carrera internacional”.
El gran salto de la actividad minera
“Cuando fui a trabajar a la Puna, en 1980, todos los que trabajaban conmigo tenían apenas segundo, tercer grado o directamente nada, eran pastores. Hoy, nietos o bisnietos de aquella gente son mis alumnos. Uno de ellos es Damiana Luzco, y tengo otro alumno pariente de los Soriano, de Pastos Grandes, o sea chicos que son hijos de los nietos de aquellos mineros que han llegado a la universidad. Este es el gran salto que da la actividad minera, que se instala en un lugar y crea condiciones mucho mejores que las que había para alguien, que la única economía de subsistencia que tenía eran algunos animales", expresó.
En este sentido, agregó que a "este salto cualitativo yo lo veo con la educación, porque para mí es muy importante que esa gente después pueda volver como geólogos a trabajar a los mismos lugares donde vivían sus antepasados, pero mucho mejor preparados”.

Presente y futuro de la minería en Salta
Por otro lado, señaló que “el salto cualitativo de la minería en Salta se dio con el litio y también con las minas de oro de Lindero. Casi el 50% de las exportaciones de Salta hoy son del oro de Lindero”, y precisó que en el caso del litio se generó “un problema, porque aumentó muchísimo la oferta y cayó la demanda por todas estas cuestiones geopolíticas con Estados Unidos, con China, con Tesla y todo lo demás”.
“Esto provocó que se incentivaran más los hidrocarburos no convencionales, sobre todo en Estados Unidos, lo que hizo que, al aumentar mucho la oferta y bajar la demanda, el precio que estaba en 80 mil dólares cayera a 8 mil dólares. Para nosotros fue un golpe fuerte, pero bueno, esperemos que eso se vaya recuperando y también esperemos que algún día se puedan poner en marcha dos proyectos que están muy avanzados", de los que uno es Abraplata, en el Cerro Bayo, en Diablillos, del sur de la Puna salteña, y el otro es Taca Taca, de cobre.
“Si esos dos proyectos se pusieran en marcha, más otros como el Quevar, que es un yacimiento de vetas de plata, la economía salteña va a cambiar fundamentalmente”, aseguró, al tiempo que señaló que ”con ver cómo impactó un solo yacimiento de oro en toda la economía provincial, imagínate si hubiese impactado el litio con la enorme producción que se esperaba, las enormes inversiones que se han hecho y que están ahí. Es cuestión que aumente la demanda para que aumente la producción y eso va a ser muy importante”.
Devolver a la sociedad lo que la sociedad hizo por nosotros
“Nosotros, en la universidad, tenemos estas cátedras donde participan también el doctor Mauro de la Hoz, las doctora Teresita Ruiz y Rocío Martínez, todos egresados de esta casa. De la Hoz y Rocío Martínez han sido discípulos míos, porque yo he sido su director de tesis. Hemos publicado libros que han ganado premios muy importantes. Todo eso se hizo desde esta cátedra. O sea, yo no hubiese sido jamás geólogo, y no me hubiese podido recibir si no hubiese sido por la universidad pública y gratuita, porque no había forma. Así que en ese sentido nosotros lo que hacemos es devolver de alguna manera a la sociedad lo que la sociedad hizo por nosotros”, afirmó.
La anécdota
Durante la entrevista, Alonso recordó una anécdota que me involucra y me definió como periodista. Transcurrió en el primer año de la carrera de Comunicaciones Sociales en la Universidad Católica de Salta, cuando el profesor de Periodismo Escrito, Néstor Salvador Quintana, nos dio la posibilidad de escribir en un periódico. En ese momento había hecho erupción el volcán Láscar, ubicado en el norte chileno, lo que afectó con una copiosa caída de cenizas a Salta y Jujuy. Esto me motivó en ese momento a hacerle una entrevista a Alonso que tuvo una gran repercusión. Fue mi primera nota.
Alonso la calificó como una “nota histórica, muy interesante, porque en ese momento nadie tenía idea que en Salta había habido grandes erupciones volcánicas que podían sepultar de vuelta a Salta. Fue una nota muy impactante para esa época".
Por ello me felicitó y destacó que ese hecho haya derivado en la posibilidad de hacer colaboraciones durante un año en la Corresponsalía Salta de la Agencia de Noticias Télam, que en ese momento estaba a cargo del reconocido periodista Miguel Mohr, tras lo que pude desempeñarme como redactora y periodista durante 30 años, hasta el cierre de la agencia.