Un clima de extrema tensión se vivió en Rosario de Lerma durante una reunión convocada por vecinos para exigir soluciones ante los reiterados problemas en el servicio de agua. El encuentro, que se desarrolló en la plaza principal, terminó en un cruce verbal entre el intendente Enrique “Topo” Ramos y un ciudadano que cuestionó aspectos de la gestión.
Los vecinos habían decidido reunirse luego de semanas marcadas por cortes constantes y baja presión en distintos barrios de la localidad. La falta de respuestas oficiales profundizó el malestar y motivó el pedido de explicaciones públicas.
En ese contexto, el jefe comunal se hizo presente en la plaza. Sin embargo, lo que comenzó como una charla para abordar la problemática técnica derivó rápidamente en un episodio de alta tensión, cuando uno de los asistentes consultó sobre la veracidad de la información del intendente y las obras vinculadas al sistema de agua.
En las imágenes que circulan en redes sobre el hecho, se ve que una pregunta realizada por un vecino incomodó al intendente, que reaccionó de mala manera. Se ve como Ramos se acercó de forma intimidante al hombre que lo había interpelado y le exigió respeto en un tono elevado.
La reunión se disolvió poco después, con Ramos yéndose ofendido ante los cuestionamientos de los pozos de agua en la localidad, sin anuncios concretos ni definiciones sobre un plan inmediato para resolver la crisis hídrica.

En redes, numerosos usuarios expresaron su repudio por lo ocurrido y reclamaron que el Ejecutivo municipal priorice soluciones estructurales antes que confrontaciones con vecinos.
Un extraño episodio frente al municipio
Mientras la polémica por el agua todavía resuena, otro hecho insólito y curioso había sorprendido a Rosario de Lerma. El lunes por la tarde, empleados municipales encontraron en una de las puertas del edificio comunal una serie de objetos y marcas que despertaron todo tipo de especulaciones.

Había manos estampadas con labial rojo sobre la pared, pétalos desparramados, una carta difícil de descifrar, cenizas y una flor tipo cala. La escena fue interpretada por algunos como una supuesta “macumba” o trabajo de brujería dirigido a alguien del entorno municipal.

El simbolismo esotérico atribuye distintos significados a estos elementos. Las manos rojas pueden asociarse a una marca energética o advertencia, los pétalos de rosa a rituales de atracción o dulzura, y la flor de cala a cuestiones espirituales o fúnebres. Las cenizas, en tanto, suelen vincularse al cierre o desgaste de una situación.
Desde la Municipalidad pidieron a la comunidad no arrojar basura ni objetos extraños en el edificio público. Mientras que este miércoles se conoció además un video de la cámara de seguridad que muestra a una mujer dejando los elementos en la puerta y retirándose del lugar con total tranquilidad.
La aparición de las imágenes disipó un poco el misterio sobre la autoría del hecho, aunque aún no trascendió la identidad de la responsable, ni tampoco sus intenciones.

