Los casos de salmonelosis en Salta disminuyeron un 90% en 2025, en relación al año anterior, ya que pasaron de 410 a solo 42 los pacientes afectados, de los cuales el 73,8% se registró en el departamento Capital.
El descenso en el número de casos se consolida por segundo año consecutivo, ya que en la comparación interanual, entre 2023 y 2024, se observa una reducción del 72,4%, con un descenso de 1.486 a 410 notificaciones.

“Este gran logro es gracias a las acciones interdisciplinarias que venimos realizando desde febrero de 2024, enmarcadas en el cordón sanitario de la cuenca del río Arias-Arenales, en la que intervienen diferentes carteras del Gobierno provincial y las municipalidades de la zona”, expresó el ministro de Salud Pública de Salta, Federico Mangione.
El funcionario reveló que, cuando asumió en la cartera sanitaria, “nos decían que éramos la ciudad o la provincia de la salmonela, y ahora comenzamos a ver los resultados del gran trabajo que realizamos constantemente”, tras lo que contó que en 2023 “teníamos más de 1.400 casos, en 2024 superamos los 400, y al cierre de 2025 tengo que decir que tenemos 40 casos”.
“Lo tenemos que festejar entre todos, porque hemos trabajado en conjunto con Bromatología, con Educación, con Defensa Civil, con Control de Recursos Hídricos, con diferentes áreas, para poder llegar a estos números”, sostuvo el ministro.
Al comparar el número acumulado de casos notificados entre las semanas epidemiológicas (SE) 1 y 52 de 2024, con un total de 410 casos confirmados, y el mismo periodo de 2025, con 42, se puede observar una disminución del 90% de positivos.
La mayor actividad se concentra en los extremos del año pasado, específicamente en la SE 3 y la SE 52, alcanzando el máximo de 4 casos semanales en ambos periodos.
Los picos coinciden con el periodo estival, lo que en epidemiología de enfermedades entéricas suele vincularse al aumento de temperaturas, mayor consumo de agua no segura o alimentos crudos, y viajes.

Según el corredor endémico, que compara la incidencia actual con la histórica de una enfermedad, en estos momentos Salta se encuentra en zona de éxito, con una incidencia baja de casos, lo que significa que hay menos positivos de los esperados.
Al cordón sanitario de la cuenca del río Arias-Arenales, en la que intervienen diferentes carteras del Gobierno provincial y las municipalidades de la zona, se le suman 72 escuelas centinelas ubicadas en las inmediaciones de esa cuenca, que colaboran en el monitoreo territorial.
En tanto, la Dirección de Bromatología encaró una serie de capacitaciones en manipulación segura de alimentos, realizó inspecciones y tomó muestras de frutas y verduras —especialmente de hojas verdes— en distintos mercados y puestos de venta.
El titular de la cartera sanitaria dijo que “la tendencia histórica nos indica una disminución sostenida, lo que sugiere un resultado positivo de las estrategias de prevención y control", y resaltó que "no se observan signos de alerta o brote inminente, pero es fundamental mantener la vigilancia epidemiológica y las medidas preventivas, para consolidar esta reducción y evitar repuntes”.

De los casos notificados durante 2025, 31 se registraron en el departamento Capital, dos en La Caldera, uno en Cerrillos, uno en Los Andes, uno en Cachi, uno en General Güemes, uno en Orán, uno en San Carlos, uno en Rosario de Lerma, uno en La Viña y uno en Rivadavia.
La población más afectada en el último año fueron los niños y adolescentes, comprendidos en la franja etaria de 1 a 14 años, totalizando el 56% de los positivos.
A ellos les siguen los jóvenes de 25 a 34 años, representando el 19,5% sobre el total, mientras que en el resto de los grupos etarios los casos fueron aislados.

La importancia del cordón sanitario
Se trata de una estrategia intersectorial desarrollada en la cuenca del río Arias-Arenales, con el propósito de reducir la exposición de la población ribereña y de áreas adyacentes a focos de infección.
Esta iniciativa abarca los departamentos Capital, Rosario de Lerma, Cerrillos, Chicoana y La Viña, donde se implementaron medidas integrales para el control y la prevención de enfermedades transmitidas por agua y alimentos.
Entre las acciones desarrolladas, se fortaleció la vigilancia epidemiológica sobre enfermedades hidrotransmisibles y alimentos contaminados, junto con actividades de capacitación, prevención y promoción de la salud.
Además, se conformaron escuelas centinelas para el monitoreo de enfermedades, se incorporó la vigilancia por laboratorio de patologías transmitidas por alimentos y se implementó el operativo "Verano 2025", con un enfoque intensivo en el control de enfermedades vinculadas al agua y la alimentación.
Se realizaron, también, inspecciones en cultivos de hortalizas y se habilitó un tablero de monitoreo con indicadores epidemiológicos.
Puntos críticos
Asimismo, se desarrollaron intervenciones en focos de infección, con operativos en puntos críticos como el río Astillero y en mercados locales.
A través de la toma de muestras y la investigación epidemiológica de brotes, se logró identificar y controlar riesgos sanitarios de manera efectiva.
A la vez, se monitoreó continuamente la calidad del agua y de los alimentos bajo estrictos protocolos microbiológicos, lo que contribuyó a garantizar condiciones más seguras para la población.
La implementación de estas acciones dio cumplimiento a las disposiciones del Acta de Sentencia del Poder Judicial, Expediente 800732/23, por la contaminación en la subcuenca del río Arias-Arenales.

La prevención siempre es necesaria
A la hora de las medidas preventivas, el Ministerio de Salud Pública recomendó tomar precauciones en el manejo de alimentos, dado que las bacterias ingresan al cuerpo a través de la ingesta de aguas o comidas contaminadas tales como carne bovina y aviar, huevos, leche o mayonesa, además de los pescados y mariscos, que también pueden transmitirlas.
Algunos frutos y vegetales frescos pueden contaminarse al ser lavados con agua no potabilizada.
La contaminación, además, puede producirse en la cocina, si los jugos de la carne cruda, de vaca o ave, entran en contacto con otros alimentos sin cocinar, como las ensaladas.
Para prevenir la salmonelosis, la cartera sanitaria recomienda:
- Cocinar bien los alimentos
- Manipular los huevos con cuidado.
- Evitar las comidas que puedan contener ingredientes crudos.
- Mantener limpias las superficies donde se cocina, lavarse a conciencia las manos, así como las tablas para cortar y los cuchillos después de manipular alimentos por cocinar.
- Evitar el contacto con las heces de las mascotas. Lavarse bien las manos con agua y jabón luego de tocar un animal.
- No cocinar para otras personas cuando se esté enfermo, sobre todo si se tiene vómitos o diarrea.
- Mantener la comida bien refrigerada. No dejar los alimentos cocidos fuera de la heladera por más de 1 hora.
Los síntomas más frecuentes de una infección por salmonelosis son: náuseas y vómitos; calambres abdominales; diarrea; fiebre y dolor de cabeza.
Ante la presencia de alguno de ellos, se recomienda no automedicarse y consultar en un servicio de salud.
