A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Argentina conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia con masivas movilizaciones en todo el país.
Salta reafirmó con una gran cantidad de personas el "Nunca Más" ante la última dictadura cívico-militar, destacando la defensa de los derechos humanos y la memoria activa.
Organizaciones de derechos humanos, instituciones y familias enteras se convocaron desde muy temprano este martes, muchos de ellos visiblemente emocionados al recordar a sus familiares desaparecidos.
Una mujer mayor, con un pañuelo en la cabeza, de nombre Mercedes reveló su pesar por la ausencia de su cuñado, oriundo de Salta, quien fuera secuestrado y asesinado por los militares: “Mi cuñado era salteño, vivíamos en Córdoba, éramos estudiantes, el era concejal de la Municipalidad de Córdoba y fue secuestrado el día del 24. “Lo devolvieron con un tiro en la cabeza y en un cajón sellado”.
Con la voz quebrada contó que en tan sólo 24 horas les cambió la vida para siempre, con un dolor que sigue latente, pese a haber transcurrido tantos años: “Sólo estuvo secuestrado 24 horas y lo mataron”.
Mercedes nació y se crió en Río Tercero, Córdoba, donde trabajaba y estudiaba, pero hace 35 años decidió radicarse definitivamente en Salta. Previo a iniciar la marcha, la mujer dejó un mensaje concientizador, sobre todo a los más jóvenes para que la historia no se vuelva a repetir: “No hay que bajar los brazos, hay que seguir luchando. Hay que pensar y no repetir, es muy triste lo que pasa hoy en día en muchos jóvenes, yo creo que lo que no hay que perder es la memoria. No se puede olvidar y permitir que vuelva a pasar”.
El Juicio a las Juntas y los cientos de juicios llevados a cabo en todo el país desde 2006 sobre los crímenes de la última dictadura probaron diversos actos perpetrados entre 1976 y 1983.
En muchos expedientes se probó la existencia de un plan sistemático de exterminio realizado por los comandantes de las Fuerzas Armadas.
Este plan sistemático se llevó a cabo en centros clandestinos de detención, dependientes de las fuerzas armadas y de seguridad, y contempló las desapariciones forzadas de personas, la apropiación de menores de edad y otras formas de tortura.
Guadalupe es otra salteña que junto a su madre se convocaron en Plaza 9 de Julio, para acompañar la movilización. Ambas muy emocionadas contaron que todos los años participan de esta marcha “con el mismo sentimiento y la fuerza para que esto no vuelva a ocurrir nunca más”, ratificó la mujer.
Consultada sobre la intención recurrente del Gobierno nacional de negar la cifra de 30 mil desaparecidos, Guadalupe expresó: “Realmente nos moviliza y queremos estar y ser visibilizados. Desde un inicio ya sabíamos que era un gobierno negacionista, tiene principios muy estrechos con todo el poder político que estuvo en aquel entonces en el golpe de Estado. Y también considero que la forma en la que ellos se rigen a través del odio de alguna manera nos interpela y es por eso necesitamos estar más unidos que nunca”.
Sobre cómo se convive con la ausencia de un familiar desaparecido, la mujer reconoció que es un dolor que no termina nunca y deben aprender a convivir con ello: “Una familia vive la ausencia de la peor manera porque no tenemos dónde ir, dónde recurrir cuando nos falta un familiar, no tenemos dónde ir a dejar una flor, no tenemos ninguna manera de poder llorar porque lamentablemente retomo las palabras que alguna vez dijo Videla: no está ni muerto ni vivo, está desaparecido. Y me parece realmente espantoso tener que haber pasado por todas estas situaciones. Creo que nadie se merece, menos en democracia, tener que vivir desapariciones”.
Uno de los jóvenes que participó en la marcha, Facundo Oropel, lamentó que el Gobierno que encabeza Javier Milei niegue la cantidad de desaparecidos y una parte tan oscura de la historia argentina, y advirtió que algo peor puede ocurrir: “El Gobierno nacional tiene la intención de reivindicar lo que fue ese genocidio de Estado, porque vemos que lo está haciendo a cuentagotas, lo está haciendo con los jubilados, con la discapacidad, con los trabajadores del Estado, con todos los trabajadores despedidos".
“Quiere aplicar ese modelo y no pasa sin represión”, dijo, y añadió: "Por eso hemos visto que le reventaron la cabeza a Pablo Grillo, por eso vemos que reprimen jubilados cada miércoles, lo vemos con los pobres y mientras la mitad de la Argentina es pobre, nuestro presidente se preocupa por mandar fragatas a Israel para ayudar a una guerra que está financiando justamente un genocidio, como ya lo vivimos en Argentina”.
Luego, expresó que "no olvidar significa evitar que se repitan las sombras del pasado ni olvidar la complicidad, tanto del poder económico como cívico que permitió, facilitó y encubrió los crímenes de lesa humanidad cometidos entre 1976 y 1983.
"Reconocer esa complicidad es indispensable para combatir la impunidad y fortalecer la democracia como garantía de derechos e igualdad para el pueblo. La Memoria, la Verdad y la Justicia deben ir de la mano de los debidos procesos legales con una democracia que se sustenta solo con la Constitución Nacional en mano”, cerró Facundo.