El corazón del Parque San Martín, de la ciudad de Salta, se transformó en la noche del 31 de diciembre en el escenario de una emotiva cena solidaria para despedir el 2025 y recibir el año nuevo, destinada a 450 personas que pudieron vivir un momento festivo con una rica comida, música y fundamentalmente acompañados, en lo que constituyó un abrazo comunitario.

Uno de los organizadores de este evento, Claudio Junco, compartió con Gente de Salta los detalles de la jornada, que se desarrolló al pie del monumento al General San Martín, en el parque que lleva su nombre, y que estaba destinada a personas de escasos recursos y en situación de calle.
"Hay mucha gente que está en la calle, y hoy por hoy, como está la situación, no todos tienen un plato de comida. Entonces, nosotros les brindamos ese plato, aunque sea por única vez, para que puedan recibir el año de manera digna, con todo lo que merece una cena de fin de año", reseñó.
Claudio explicó que se prepararon “bandejas de comida para 450 personas en total, porque la gente viene, come, se retira”, tras lo que se renuevan los comensales, y precisó que “también entregamos la comida de fin de año a gente del hospital y a quienes están debajo del puente, incluso a algunos turistas que llegan”.

Quienes concurrieron al lugar, aun con promesas de lluvia finalmente diluidas, pudieron observar allí una red silenciosa de manos tendidas, rostros agradecidos e historias que convergían en un mismo punto: la búsqueda de un fin de año digno.
Una organización de 8 años
La organización, un engranaje aceitado por ocho años de experiencia, está liderada por seis personas absolutamente comprometidas, marco en el que Claudio describió su rol: “somos un grupo de 6 personas que ya hace 8 años que venimos haciendo este evento y yo me encargo de lo que es la maceración del pollo”.

En este sentido, agregó que cuenta con un staff de unas diez personas que, con dedicación, lo asiste en esa tarea y lo ayudan a cortar y limpiar el pollo, para después cocinarlo.

Autogestión, sin la política de por medio
Al ser consultado sobre los aportes necesarios para poder concretar esta cena solidaria cada año, Claudio explicó que la organización optó por un camino apolítico: “esto es totalmente apolítico. El gobierno no nos ayuda en absolutamente nada”, y reveló: “Nosotros pactamos directamente con la gente que nos dona”.
“No queremos tener relaciones con ellos porque lamentablemente la gente, cuando vos decís que estás relacionado con la política o el gobierno, no te donan”, resaltó al hacer referencia a la preferencia organizativa de autogestionarse mediante la confianza en la generosidad y la ayuda desinteresada de la gente común.
Un menú para celebrar
La cena fue una preparación de sabores sencillos pero reconfortantes, un sabroso “pollo con arroz” al que le sumaron las bebidas y "pan dulce, turrón, garrapiñada y todo lo que lleva la mesa de dulce para el año nuevo", como gesto para endulzar la noche, que no se quedó solo en el ofrecimiento de un rico plato, sino que además incluyó música y hasta algunos participantes se animaron a bailar para recibir el año con las mejores energías, aun en momentos de dificultad.

Agradecimiento y reconocimiento
Las palabras finales de Claudio fueron un agradecimiento sincero a quienes hicieron posible este acto solidario: “Queremos agradecer a toda la gente que tuvo la amabilidad de acercarse, de colaborar con nosotros y también ayudarnos en este evento, que es tan importante”.
Justamente el agradecimiento es el punto en común durante la charla con cualquiera de los organizadores, además del reconocimiento a los voluntarios, a los donantes y a todos aquellos que aportaron su granito de arena para construir una noche mejor.

Heber Garzón también conversó con Gente de Salta, y comentó que todo salió “excelente”, detalló que se sirvió “toda la comida, las gaseosas y las cosas dulces”, al tiempo que destacó que lo poquito que quedó “se repartió entre la gente”, pero lo principal fue que “se charló y se conoció a algunas personas que llegaron con la necesidad de expresarse”.
Asimismo, relató que “muchos bailaron y varios se animaron a elegir una canción y cantar”, tras lo que “se hizo el brindis para todos y luego se relajó un poquito para continuar con las charlas”, en lo que para él fue un encuentro “muy emocionante”.
La función principal de Heber en la organización fue la de "recibir donaciones, con previa difusión de la información correspondiente", y anoche colaboró en el armado, al tiempo que ayudó a servir las mesas y, posteriormente, colaboró en el desarmado.
Por su parte, Mery Martínez, también de la organización, aprovechó para agradecer “a toda la gente de prensa que gentilmente nos atendieron y nos hicieron la difusión", que es fundamental en la etapa organizativa del encuentro.

Postales de notable emoción y alegría se pudieron observar durante el transcurso de la cena, en la que no faltaron las lágrimas y los abrazos, y quienes estuvieron a cargo de cada detalle organizativo celebraron la posibilidad de compartir con todos los participantes y de brindarles una noche bendecida, como seguramente hace mucho no pasaban, siempre agradecidos por la colaboración de quienes aportaron con trabajo y donaciones, y con la esperanza de poder repetir este momento el próximo fin de año.