Salteño estalló en redes por una evaluación de tesis insólita

El estudiante rendía a distancia en la UCASAL, pero no pudo completar su exposición porque se le acababa la batería a la PC del jurado evaluador. La improlijidad de la situación afectó su nota. La Universidad respondió.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 6 Octubre de 2025
6 Octubre de 2025
Feliciano Navarro
Feliciano Navarro Redes

Una situación de impotencia e indignación impulsó a un estudiante de la UCASAL a estallar en redes sociales sin imaginarse lo que su video lograría, no solo la viralización sino los centenares de mensajes de apoyo y empatía por parte de usuarios, alumnos y profesores, que dieron cuenta de sufrir situaciones similares u otras también penosas.

Antes de denunciar su caso de esta manera, intentó los procedimientos académicos más diplomáticos, pedir un derecho a réplica y una carta a la decana de la carrera, con copia a secretaría y rectorado, pero ante la ausencia de respuestas en los días subsiguientes, apeló a sus redes.

Sin embargo, luego de la viralización de su reclamo y entrevistas brindadas a medios de comunicación que se hicieron eco de la situación, en el ámbiro local y nacional, llegó el correo electrónico de la Universidad, diciendo que "acusaron recibo y evaluarán la situación". 

El joven profesor, quien ya ejerce la profesión en Salta y Buenos Aires desde hace una década, finalmente obtuvo su licenciatura, pero con un escaso 6 que le baja notoriamente el promedio de toda su carrera hasta el momento y por una situación insólita: no poder defender su posición académica durante la defensa de tesis porque se acababa la batería a las docentes miembros del jurado evaluador. También hubo otras cuestiones que se mencionan en la nota enviada a las autoridades.

La directora de tesis del estudiante es una reconocida profesora e investigadora que acompañó el reclamo del estudiante ya que lo consideró una “injusticia”, se trata de la profesora universitaria de inglés y Magister en Ciencias del Lenguaje, Laura Inés Bottiglieri.

Esta es la carta a la Decana enviada días antes del descargo viral y que finalmente fue respondido a la espera de mayores detalles: 

A la Decana Lic. María Dolores Medina Bouquet 

Universidad Católica de Salta (UCASAL)

S/D

De mi mayor consideración:
Me dirijo a Ud. en calidad de egresado reciente de la Licenciatura en Inglés para expresar mi profunda disconformidad respecto de las condiciones en que se desarrolló la defensa de mi tesis de grado, acontecida en modalidad a distancia.
Durante el examen surgieron una serie de irregularidades que afectaron el desarrollo y la valoración de mi trabajo:
Se me informó al comenzar que contaba con un máximo de 25/30 minutos, a pesar de que nunca se me había comunicado con anterioridad. Preparé una presentación de 45 minutos, que es la norma en este tipo de instancias y coincide con la experiencia de otros estudiantes.
El jurado ingresó tarde y concluyó la reunión de manera apresurada, sin darle un cierre formal, mucho menos habiéndo comunicado mi calificación ni dado indicaciones sobre cómo proseguir. La razón invocada para retirarse fue que “se les terminaba la batería de la computadora”. Si esto es cierto, constituye una falta de preparación inadmisible; si no lo es, se trató de una excusa que me privó de mi legítimo derecho a réplica.
A lo largo de la defensa fui interrumpido en reiteradas ocasiones para preguntar qué sección de la presentación estaba siendo expuesta, aun cuando mi presentación incluía secciones claramente señaladas con títulos visibles (“Conclusion”, “Theoretical Framework”, “Literature Review”, etc.).
Desde la devolución escrita de la tesis, las observaciones fueron en su mayoría alejadas de la naturaleza de mi estudio, y durante la defensa se reforzó esta tendencia a realizar comentarios inconexos.
Entre las críticas, se cuestionó la supuesta ausencia de “lenguaje académico”, cuando la presentación se construye con el uso del mismo. También se sugirió que el trabajo estaba “desorganizado”, cuando en realidad presenté desde el inicio la estructura de la exposición, y cada parte estuvo claramente delimitada. Por otro lado se mostró y desarrolló un número considerable de citas de autores referenciados.
Mi respuesta a su devolución fue abruptamente interrumpida, negándome no solo un cierre adecuado de mi exposición, sino también la posibilidad de ejercer mi derecho a réplica.
Las críticas recibidas transmiten una de tres posibles conclusiones:
 a) Que el jurado no leyó mi trabajo con la atención requerida, ya que de otro modo las observaciones planteadas no se sostendrían.
 b) Que no comprendieron que la exposición oral y la presentación en PowerPoint funcionan como partes complementarias de la defensa, y juntas abordan todo lo reclamado.
 c) O bien que carecen de la preparación académica suficiente para evaluar un trabajo de investigación de estas características.
Mi tesis, claramente de carácter cualitativo, fue evaluada bajo criterios propios de una investigación cuantitativa, lo que distorsionó la valoración académica.

Finalmente, no se me brindó explicación sobre la calificación asignada. Únicamente se me comunicó por correo una nota de 6, sin fundamentos claros ni criterios detallados.
Como expliqué, se fueron sin darme pasos a seguir. Envié un correo consultando qué hacer luego de recibir la nota y solo entonces recibí indicaciones sobre cómo tramitar mi título; una absoluta desprolijidad. 
Las profesoras que conformaron el jurado fueron la Sra. Soledad Loutayf, la Sra. Alba Rioja y la Sra. Alejandrina Juárez.

Cabe destacar que mi directora de tesis, la Mg. Laura Bottiglieri —académica de reconocido prestigio— (en copia) ha manifestado que tanto mi trabajo como mi defensa ameritaban la calificación máxima. Su desconcierto se suma al mío frente a la falta de rigor y seriedad del proceso.

Para concluir, quiero comentar que previo a la defensa, solicité autorización para realizarla de forma remota, dado que actualmente resido en Buenos Aires. Si bien obtuve el visto bueno, se me exigió igualmente trasladarme a una sede de UCASAL. Allí se me proveyó de una computadora, aunque opté por utilizar la mía. El inconveniente no fue el equipamiento, sino la movilización innecesaria, ya que no existió registro alguno de asistencia, ni firma de entrada o salida, ni razón concreta que justificara el desplazamiento. La evaluación pudo haberse realizado perfectamente desde mi domicilio.

Por todo lo expuesto, solicito se revisen las circunstancias de mi defensa en la grabación que entiendo debería estar guardada, los criterios de evaluación aplicados y la calificación otorgada, en pos de garantizar la transparencia, la seriedad y la equidad académica que deben regir en esta Casa de Estudios.

Quedo a disposición para ampliar la información o acompañar documentación respaldatoria que se considere pertinente.

Sin otro particular, saludo a Ud. muy atentamente

 

 

Caso cerrado

Finalmente, desde la Universidad se decidió reconsiderar la situación, y le subieron la nota a 8. El estudiante, ahora licenciado en Inglés, decidió dar por finalizado el “escrache” en las redes pero no por la conformidad con la nota sino por el agotamiento mental que toda esta situación le generó.

 Compartió un nuevo posteo en sus redes el que lejos deja ya su situación personal y se solidariza con los cientos de usuarios que todavía esperan una respuesta a sus diversas situaciones pero que no se atrevieron a mediatizar sus casos a falta de contestaciones de rigor o académicas.

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