SociedadUnir transformando realidades

¡Se buscan Reyes Magos para chicos de parajes alejados de Salta! Nano Escudero lidera hace más de 30 años una red de apoyo que cambia vidas

Escudero repasa los orígenes del proyecto, el cambio de enfoque que transformó el trabajo de la fundación y la filosofía que sostiene cada acción solidaria: Dignidad, compromiso y un modelo integral pensado para que las familias logren autonomía y no dependan de la ayuda externa.

María Fernanda  Navarro de Haz
por María Fernanda Navarro de Haz 3 Diciembre de 2025
3 Diciembre de 2025
Fernando Escudero
Fernando Escudero - Foto Fabio Ramayo

Una vez más, la Fundación Unir convoca a los voluntarios salteños a ser parte de una iniciativa que lleva sonrisas a los parajes más recónditos y olvidados de Salta.

Más de 140 niños, número que se multiplica por cuatro o cinco si se piensa en padres, tíos, abuelos, hermanos y amigos que comparten la alegría de recibir un juguete nuevo, un abrazo y la compañía de gente, que de forma desinteresada, solo busca impactar sus vidas con presencia y respeto.

Fernando “Nano” Escudero junto a su esposa, hijos y un grupo silencioso de voluntarios y donantes, aprendieron con los años a tejer sueños, comprar regalos, envolverlos con amor, con una carta y repartir sonrisas.

Cada año, la campaña de Los Reyes Magos, impulsada por la fundación Unir, transforma la realidad de cientos de niños, y este 2026 no será la excepción. “Nano” dialogó con Gente de Salta e invitó a los salteños a sumarse a esta tarea noble y en la que además "¡nos divertimos un montón!".

Fernando Escudero
Fernando Escudero

 —Fernando, ¿Qué significa para ustedes la campaña de Los Reyes Magos?

—La iniciativa de Los Reyes Magos es la campaña más divertida y emocionante para nosotros. Este año celebramos el 11° aniversario del proyecto. Aunque la fundación Unir, que presido junto a mi esposa, ya lleva algunos años más intentado cambiar e impactar vidas en Salta.

—¿Cuánto hace que trabajan como fundación y cuántas ediciones llevan de la campaña?

—Como fundación llevamos menos tiempo, pero ayudando ya son 35 años. Este programa de Reyes Magos es el número 11 que realizamos. Estamos tratando de sumar escuelas; el año pasado agregamos una, y ahora otra. Es una gran responsabilidad: cada escuela implica más donantes. Actualmente atendemos a 142 niños.

—¿En qué escuelas o parajes trabajan?

—Las escuelas están en Isonza, Amblayo, la finca El Toro y la escuelita de Cardones en Angastaco, a la que se llega tras tres horas en camioneta y cuatro caminando. Además sumamos la nueva escuela “San Antonio”, en Animaná. Son 142 chicos, pero siempre aparecen más: hermanos, primos, sobrinos… hay que llevar regalos extra.

—¿Cómo surgió la idea de personalizar los regalos?

—Nació cuando notamos que, en las donaciones habituales, casi nunca había juguetes para adolescentes. Nadie regala para esa edad, pero ellos también esperan algo. Pasaba lo mismo con los bebés. Entonces, los profesores nos envían las listas y preparamos un regalo personalizado para cada chico, tenga 3, 11 o 15 años.

—¿Qué tipo de regalos entregan?

—Son todos regalos nuevos, valuados entre 30 y 35 mil pesos. Los envolvemos y acompañamos con una carta de los Reyes Magos. Es muy emocionante ver a los chicos esperando al lado del arbolito.

Fernando Escudero
Fernando Escudero

Logística y Voluntariado

—¿Cómo organizan la entrega y cómo puede sumarse la gente?

—Fijamos una fecha y visitamos las escuelas. Se arma una fiesta. Los donantes y voluntarios pueden ir o ayudar desde donde estén. Los Reyes Magos voluntarios pueden comprar un regalo específico —les damos el nombre y la edad para personalizar— o donar el dinero para que nosotros compremos. Es muy lindo personalizar, porque de algún modo apadrinás. Pero también sirve muchísimo la donación económica.

—Mencionaste que siempre aparece la ayuda necesaria. ¿Alguna historia que te haya marcado?

—Soy muy creyente, y siempre vimos que la ayuda llega en el momento justo. Nunca hacemos cálculos ni previsiones (aunque un ingeniero como yo debería, pero la experiencia nos muestra que en este caso, no es necesario). Una vez, un turista estadounidense donó 47 mil dólares para construirle una casa a una niña de Isonza. Una “bella locura”. Nosotros fuimos el nexo. Él quería que la nena estudiara; le conté que no tenía casa… y con ese dinero se la construimos. La chiquita hoy estudia, recibe regalos y seguimos acompañándola.

—¿Cómo comenzó todo?

—Empezó con cabalgatas, hace 35 años. Me daba miedo cambiar esos pueblitos vírgenes y que pasara lo que ocurre en otros lugares donde los chicos piden plata. Hablé con sociólogos que me dieron herramientas para trabajar desde la dignidad y el respeto por sus costumbres. Por eso manejamos todo a través de instituciones.

—¿Cuándo tomaron dimensión del impacto?

—En Buenos Aires organizamos una colecta y pedimos que llevaran algo. ¡Se llenó una peña! El portero de mi edificio tuvo que conseguir un sótano para guardar todo. Ahí entendí el poder que tiene el turismo: la gente te entrega la confianza absoluta. Desde entonces hicimos cosas hermosas: invernaderos, juegos, viajes a Buenos Aires, la casa de la chiquita en Isonza.

Isonza
Isonza

Un Cambio de Enfoque

—En algún momento cambiaron la forma de trabajar. ¿Qué los llevó a eso?

—La muerte de un nene de Isonza por mala praxis. En el entierro, la hermana me pidió ayuda para estudiar natación y entrar a la Policía. Sentí que estábamos siendo ineficientes. Solo acompañábamos a los chicos en la primaria. Pero después… ¿qué pasaba? Podían dejar el colegio, quedar embarazadas, perder oportunidades. Decidimos trabajar de forma integral.

—¿En qué consiste ese trabajo integral?

—Empezamos a trabajar con los papás, a llevar herramientas, a ayudar en la venta de productos. Ayudamos a pocas personas, pero de forma completa. También acompañamos a seis familias de Salta Capital, que eran lustrabotas o cuidacoches. Primero ropa y calzado, luego capacitaciones. Hoy tenemos cinco talleres funcionando.

Isonza
Nano comprando regalos

—¿Cómo impacta eso en las familias?

Lo primero es el abrazo: que alguien confíe en ellos. Eso los transforma. Luego vienen los emprendimientos. Una señora que ayudamos nos hace las mochilas para las escuelitas. Todo queda en cadena, todo vuelve. Funciona porque es integral: médicos, abogados, capacitaciones. Si no ves la película completa, no sirve.

Un Modelo para Replicar

—¿Qué características tiene Fundación Unir?

—Somos una fundación pequeña. No tenemos subsidios ni queremos tener. Pero sí queremos mostrar el modelo para que se copie. Damos capacitaciones, charlas de negocios. Buscamos que la gente no dependa de nadie. Que un día no nos necesiten más y solo nos juntemos a comer un asado.

Isonza
Isonza

Cómo Colaborar con la Campaña “Los Reyes Magos”

—¿Cómo puede ayudar la gente este año?

—Pedimos que se comuniquen con nosotros hasta el 12 de diciembre. Si los regalos llegan después, también sirven: siempre aparecen más chicos. En los barrios juntamos juguetes usados en buen estado porque se reúnen más de 100 chicos y no podemos llevar regalos nuevos para todos. A través de la web fundaciounir.com.ar o en mis redes: nano.escudero.salta en Instagram, Facebook y TikTok.

Dignidad y Compromiso

—Hablas mucho de dignidad. ¿Por qué es tan importante?

—Porque al dar mal se puede lastimar. Cuando regalás una zapatilla a alguien en la calle, le estás señalando que la que tiene está rota. Hay que tener muchísimo cuidado. Lo más lindo es ayudar, pero hay que hacerlo bien. Lo esencial es no borrarse: si acompañás a una familia, tenés que estar. No podés desaparecer. Esto genera un lazo muy fuerte.

—¿Qué mensaje te gustaría dejar?

—Hay que dar sabiendo a quién, cómo y por qué. No se puede cortar el vínculo. Para mí es un compromiso de por vida. Y lo más hermoso es que te cambia la vida: cuando das de verdad, no te quejás más de nada.

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