La discusión por la cesión de tierras fiscales en Finca Las Costas continúa en el Senado provincial, donde directivos de Tigres Rugby Club defendieron el proyecto impulsado por el Ejecutivo y aseguraron que el objetivo del club es exclusivamente deportivo y social, en medio de cuestionamientos por el posible impacto sobre familias históricas y sectores vinculados a comunidades originarias.
La reunión se desarrolló en el ámbito de la Comisión de Legislación General del Senado y formó parte de la ronda de consultas iniciada la semana pasada tras el avance del proyecto que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. La iniciativa autoriza al Gobierno provincial a otorgar en comodato por 25 años unas 8,8 hectáreas de tierras estatales ubicadas en Finca Las Costas, en el municipio de San Lorenzo del departamento Capital.
Los antecedentes del conflicto
Desde hace años, distintos sectores vienen reclamando reconocimiento sobre territorios ocupados históricamente dentro de la finca, considerada además una reserva hídrica estratégica para la ciudad de Salta.
En la zona conviven familias criollas —autodenominadas “costeños”— y comunidades indígenas, principalmente vinculadas al pueblo Lule. Las tensiones crecieron luego de conocerse el proyecto para ampliar la infraestructura deportiva de Tigres Rugby Club sobre terrenos fiscales actualmente ocupados y utilizados por residentes históricos, y reconocidos por el INAI como habitantes del lugar.
Durante la audiencia legislativa, integrantes de la familia Ceballos afirmaron que viven en el lugar desde hace más de un siglo y que poseen contratos de arrendamiento vigentes. Advirtieron además que la cesión comprometería parte de las tierras destinadas a la cría de animales y agricultura de subsistencia.
A ello se sumaron cuestionamientos ambientales debido a que el área se encuentra categorizada como reserva hídrica e intangible, lo que motivó pedidos de informes técnicos y estudios de impacto ambiental por parte de algunos senadores.
La postura de Tigres
Frente a las críticas, las autoridades del club buscaron despegarse de cualquier intención de desplazamiento. El presidente de la institución, Carlos Baldi, sostuvo que Tigres tiene 35 años de trayectoria y actualmente reúne a más de 1.300 socios en disciplinas como rugby, hockey y tenis.
Según explicó, el crecimiento de la institución obligó a buscar nuevos espacios para incorporar fútbol, básquet y otras actividades recreativas. “El fin es social”, remarcaron los dirigentes ante los legisladores, aunque obviamente se trata de instalaciones deportivas de un club deportivo cuyas cuotas para poder pertenecer ronda los 100 mil pesos.
En la misma línea, el directivo Ramiro Quintana afirmó que el club está dispuesto a evaluar modificaciones sobre el relevamiento territorial para evitar afectar a las familias residentes. También mencionó iniciativas ambientales, como la plantación de mil árboles, y programas de becas sociales y deportivas para jóvenes sin recursos económicos.
El Senado continúa con las consultas
Durante el intercambio, distintos legisladores reclamaron mayores precisiones sobre el impacto ambiental del proyecto, la situación jurídica de los ocupantes y el alcance de las tierras involucradas.
El senador Roque Cornejo pidió la intervención de la Procuración General y estudios ambientales específicos, mientras que Gonzalo Caro Dávalos sostuvo que el dominio provincial de la finca “no está en discusión”, aunque coincidió en que debe evitarse cualquier perjuicio sobre los habitantes tradicionales.
Al cierre del encuentro, el presidente de la comisión, Dani Nolasco, confirmó que el Senado continuará escuchando a todos los sectores involucrados antes de emitir un dictamen definitivo sobre una iniciativa que ya abrió un fuerte debate político, social y ambiental en Salta.
Las declaraciones de las partes
Carlos Baldi, presidente de Tigres, expresó “nosotros somos un club que está bregando por la comunidad, para que haya más posibilidad de practicar deportes como rugby, hockey y tenis. También tenemos intenciones de llevar adelante, en este espacio que estamos pidiendo, fútbol, básquet y alguna otra actividad que pueda darse en el futuro”.
Explicó que la idea es montar en esa área en disputa canchas pero respetar la reserva hídrica de Finca Las Costas, el impacto ambiental y el medio ambiente. “Las canchas mantendrán todo lo máximo posible verde e inclusive también se hará una gran inversión en árboles, arbustos y demás. La idea es mantener la fisonomía de Finca Las Costas tal cual existe hoy en día”.
Afirmó que se trata de tierras de la provincia y que “nosotros simplemente estamos pidiendo un espacio, el Estado verá dónde puede estar ubicado”.
Baldi sostuvo que no quiere perjudicar a nadie pero que hay asuntos legales a analizarse, “a mi juicio, se le está dando demasiada impunidad a algo que en realidad estaría por arriba del Estado. Hay que tener mucho cuidado con ese tipo de cosas”.
“La idea es justamente brindarnos más a la comunidad de San Lorenzo, de Las Costas y de toda la zona aledaña e influencia de Tigres, para poder sumar más deportes, fútbol, básquet y otras actividades que puedan desarrollarse”, finalizó el presidente del club, quien enfatizó el aporte social que la institución asegura realizar para la comunidad sanlorenceña.
Sin embargo, nada se dijo sobre la situación de las familias que podrían ser desplazadas de esos terrenos, ni sobre la verdadera accesibilidad a las actividades deportivas que propone la institución. Actualmente, entre inscripción, cuota social y cuota deportiva, una familia debería desembolsar cerca de medio millón de pesos para iniciar actividades en el club, un costo que contrasta con el discurso de inclusión y apertura comunitaria planteado por sus autoridades.
El senador Dani Nolasco manifestó "como Comisión de Legislación de la Cámara de Senadores, que presido, recibimos a la familia Ceballos, una de las familias que vive hace años en la zona. Ya está la quinta generación habitando allí. También recibimos al club Tigres, que solicita estas tierras para seguir expandiendo su actividad deportiva en distintas disciplinas.
Seguirán analizando y escuchando a las partes, ya que ms adelante mantendrán reunión con el directorio de Finca Las Costas y con quienes están a cargo de su intervención, antes de tomar finalmente una decisión.
A pesar de las controversias entre las comunidades, el club y algunas familias, también se planteó sobre la mesa el hecho de que se trata de una reserva hídrica y la importancia que eso tiene. Por supuesto, ese fue un punto muy importante planteado por uno de los senadores y también tendremos que analizarlo. Seguramente hará falta un estudio de impacto ambiental para ver qué resonancia tiene este proyecto. es importante que nos hagan llegar concretamente qué es lo que pretenden construir, cuánto cemento y qué se va a realizar o desarrollar dentro del proyecto”.
Por el lado de las familias residentes en los terrenos en cuestión, dijeron "nosotros somos una de las familias afectadas por este proyecto, somos la familia Ceballos. Represento a todos los costeños nacidos y criados en Finca Las Costas, los que trabajamos con mucho esfuerzo las tierras y las cuidamos desde hace años. Más allá de que algunos hoy pertenezcan o no a la comunidad Lule, yo represento al costeño”.
“Nosotros no tenemos ningún acuerdo porque acá quien tiene la última palabra es la Provincia. Son los senadores quienes tienen que decidir y estudiar el proyecto. Sí tenemos un buen diálogo con el club. Lo vimos crecer y siempre hubo diálogo con todos. Nos afecta muchísimo el proyecto porque nos quita casi la mitad de las tierras que habitamos y trabajamos desde hace años. Pero esperamos que se siga analizando y que se tome la mejor decisión”.
“Hoy el club manifestó en esta reunión que reconoce la historia y la trayectoria de nuestra familia en la comunidad. Sabe también el trabajo social que hacemos porque somos una familia de mucha integración. En mi casa siempre luchamos para que no exista esa brecha entre ricos y pobres. Defendemos eso: que no haya diferencias sociales y que sea lo mejor para la comunidad”.