El conflicto en Tartagal por la falta de transporte público escala minuto a minuto en el norte provincial y hasta el momento parece no tener una solución concreta. Por un lado, la empresa 13 de Junio que fue mermando el servicio de a poco hasta cesar por completo hace más de un mes. Por el otro, la Municipalidad que responsabiliza a Nación por la falta de subsidios y a la misma empresa por su decisión unilateral. Y en el medio, la gente, que no sabe hasta cuando tendrá que seguir gastando de más solo para moverse dentro del municipio.
Hace mas de un mes que la localidad de Tartagal no goza del servicio de transporte público, y todo surge por la decisión de la empresa 13 de Junio que adujo en su momento no poder seguir trabajando por una serie de factores. Entre ellos están el atraso en el pago de salarios, deudas acumuladas y una caída en la demanda del servicio, habitual durante los meses de verano.
La situación ya había comenzado a evidenciarse en los últimos meses del 2025, con la reducción paulatina de frecuencias, envío de telegramas de cesantía a sus empleados y fallas sistemáticas en el servicio que elevó la cantidad de quejas de los usuarios.
Cabe destacar que estos problemas solo afectan al servicio urbano, ya que el interurbano está funcionando con normalidad.
Los fundamentos de la empresa
13 de Junio operaba bajo la dirección de Víctor Belmont, quien la semana pasada decretó el cierre definitivo señalando que varios acuerdos financieros firmados con el municipio fueron incumplidos.
De acuerdo con su testimonio, en diciembre de 2024 se firmó un convenio mediante el cual el municipio debía asistir a la empresa con 45 millones de pesos para sostener el servicio hasta abril.
“Ese convenio finalizó el 30 de abril y tenía que renovarse en mayo. Pero ya en ese primer convenio nos quedaron debiendo parte de la última cuota”, relató al Diario Inclusión
Posteriormente se firmó un segundo acuerdo por 25 millones de pesos, que debía extenderse hasta el 31 de diciembre.
Sin embargo, Belmont afirmó que la empresa trabajó durante meses sin recibir los pagos comprometidos, confiando en que el municipio cumpliría con lo acordado.

Esto derivó en que la situación financiera de la empresa se volvió insostenible, generando atrasos en el pago de salarios, refinanciación de cargas sociales, deudas con proveedores de combustible, sumado a los gastos en mantenimiento de las unidades.
Solo en combustible, explicó, la empresa acumuló una deuda cercana a los 34 millones de pesos para poder seguir prestando el servicio.
El empresario también indicó que durante un tiempo el combustible fue cargado por cuenta del municipio, pero que posteriormente esa asistencia se interrumpió. Cuando el proveedor dejó de suministrar gasoil, la empresa ya no pudo continuar.
“El final era cantado. Se cortó el combustible y no había manera de seguir”, afirmó.
Los pataleos de la Municipalidad
El intendente responsabilizó al recorte de subsidios nacionales y a la concesión otorgada en la gestión anterior a la empresa 13 de Junio por la falta de colectivos en la ciudad. Aseguró que el municipio avanzará con una nueva licitación para restablecer el servicio.
El intendente de Tartagal, Franco Hernández Berni, se refirió a la crisis del transporte urbano en la ciudad y apuntó tanto al Gobierno nacional como a administraciones municipales anteriores por la situación actual.
Según explicó al medio La Cruda NN, cuando asumió la intendencia encontró que todas las líneas del transporte urbano estaban concesionadas por 20 años a la empresa 13 de Junio, decisión que había sido tomada en la gestión previa de Mimessi.
Además, el jefe comunal sostuvo que el recorte de subsidios dispuesto por el presidente Javier Milei agravó el funcionamiento del sistema en el interior del país.
“El transporte público debe ser subsidiado. Si no hay transporte, no hay crecimiento económico”, señaló, al tiempo que remarcó que el municipio no es responsable de los problemas financieros que pueda tener la empresa concesionaria.
Frente a la falta de colectivos en la ciudad, Hernández Berni aseguró que el municipio avanzará con un llamado a licitación para que otras empresas puedan hacerse cargo del servicio y garantizar el transporte urbano para los vecinos.
Protesta en Misión Cherenta
Ante la falta de transporte en Tartagal, la gente se da vuelta como puede para moverse por la localidad y ante esta necesidad proliferaron los servicios ilegales.
Ya sea en moto, auto o trafic, los tartagalenses se ven obligados a utilizar medios alternativos con tal de llegar al trabajo o no perder días de clases. Sin embargo, la municipalidad fue muy clara al indicar que va a interferir si localiza algún transporte ilegal en funcionamiento y así lo hizo con la gente de Misión Cherenta.
Este martes por la mañana, habitantes de la Misión Cherenta cortaron la calle Los Claveles, en el ingreso al vertedero municipal, en protesta contra la municipalidad que prohibió que usen el servicio de una trafic para transportar a sus hijos a la escuela. El problema radica en que el vehículo no estaría en regla para dar esta prestación, pero ellos lo necesitan para sus hijos.
Los vecinos adujeron que ante la falta de transporte público, esta fue la única forma que encontraron para que sus hijos no pierdan días de clases. Pero el lunes, el vehículo fue interceptado por tránsito municipal y le prohibieron volver a circular, lo que ocasionó que ellos se manifiesten con este corte de calle.
Este grupo de padres lo único que busca es que sus hijos lleguen a la escuela, e incluso le dijeron a la municipalidad que ellos asumían todo el riesgo que implica que sus hijos circulen en ese vehículo. No obstante, contaron que la municipalidad no quiere ceder bajo ningún concepto, aunque tampoco ven de solucionar el tema del transporte público.

