Lo dice la ciencia

Vacuna contra el dengue: Estudio revela eficacia del 84,1% para evitar hospitalizaciones

Un documento científico respaldado por cuatro sociedades argentinas y latinoamericanas destaca la eficacia de la vacuna tetravalente contra el dengue, con un 84,1% de efectividad para prevenir hospitalizaciones tras cuatro años y medio de seguimiento.

Por Redacción Gente de Salta

Mosquito del dengue — (BBC)

El dengue volvió a instalarse como una de las principales amenazas sanitarias en Argentina y en buena parte de América Latina. Con brotes cada vez más intensos y frecuentes, la discusión sobre las herramientas disponibles para prevenir la enfermedad ganó centralidad en la agenda pública y médica.

En ese contexto, cuatro sociedades científicas argentinas y latinoamericanas difundieron un documento actualizado que reúne la evidencia más reciente sobre la vacunación contra el dengue, con especial foco en la seguridad y la eficacia de la vacuna tetravalente. El trabajo busca aportar claridad técnica en un escenario atravesado por la urgencia sanitaria, la desinformación y la necesidad de decisiones basadas en datos sólidos.

Dengue vacuna

El documento fue elaborado por la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP), la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero (SLAMVI) y la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), con la coordinación del Centro de Estudios para la Prevención y Control de Enfermedades Transmisibles (CEPyCET) de la Universidad ISalud. Se trata de una revisión exhaustiva de ensayos clínicos, estudios de efectividad en la vida real y experiencias internacionales acumuladas en los últimos años.

“La intención es ofrecer a los equipos de salud una guía clara y rigurosa que acompañe la toma de decisiones y permita implementar la vacunación de manera segura y efectiva en la Argentina”, explicó la médica infectóloga Analía Urueña, representante del CEPyCET y vicepresidenta de la SAVE.

Uno de los pilares del análisis son los resultados de los ensayos clínicos de fase III, entre ellos el estudio TIDES, realizado en múltiples países endémicos de América Latina y Asia. Según esos datos, el esquema primario de dos dosis de la vacuna desarrollada por Takeda mostró una protección sostenida a lo largo del tiempo. Tras cuatro años y medio de seguimiento, la eficacia acumulada fue del 61,2% para prevenir dengue confirmado virológicamente y del 84,1% para evitar hospitalizaciones asociadas a la enfermedad.

A esa evidencia se suman datos de efectividad en condiciones reales de uso. La médica infectóloga Florencia Cahn, integrante de la Comisión Directiva de la SAVE, presentó resultados provenientes de la ciudad de San Pablo, Brasil, que refuerzan los hallazgos del estudio TIDES. “La evidencia acumulada respalda de manera sólida que la vacuna tiene un perfil de seguridad adecuado y una eficacia clínicamente significativa, especialmente para reducir las internaciones”, señaló.

Infectóloga Florencia Cahn

Aunque la mayor parte de los estudios clínicos incluyeron personas de hasta 60 años, el documento intersocietario remarca que no se identificaron señales de riesgo emergentes en adultos mayores. La vacuna mostró un perfil de seguridad consistente también en ese grupo etario, un punto clave en un país con una población envejecida y alta carga de comorbilidades.

El infectólogo Pablo Bonvehí, miembro del Comité de Vacunas de la SADI e integrante de la SAVE, destacó que la evidencia disponible permite considerar la vacunación en mayores de 60 años, siempre en el marco de una decisión compartida entre el médico y el paciente. “Los datos de eficacia a largo plazo reflejan un avance científico relevante y no muestran diferencias de seguridad entre poblaciones mayores y menores de 60 años”, afirmó, aunque subrayó la importancia de seguir generando información específica en adultos mayores.

Infectólogo Pablo Bonvehí

Otro aspecto central del documento es la evaluación de la evidencia en vida real, es decir, la que surge fuera del contexto controlado de los ensayos clínicos. En ese escenario, no se registraron eventos adversos inesperados y se confirmó la buena tolerabilidad de la vacuna en poblaciones diversas.

Para los especialistas, la vacunación contra el dengue debe entenderse como una herramienta complementaria y no como un reemplazo de las estrategias clásicas de prevención. El control del mosquito Aedes aegypti, la vigilancia epidemiológica y la educación comunitaria siguen siendo componentes esenciales, pero la inmunización puede reducir de manera significativa la cantidad de casos clínicos y, sobre todo, las formas graves que requieren hospitalización.

Aedes aegypti, mosquito conocido por ser el principal vector de enfermedades como el dengue, el Zika y la fiebre amarilla.

El documento también advierte sobre los desafíos operativos que enfrenta la estrategia de vacunación. Entre ellos, la dificultad para completar la segunda dosis del esquema y la conveniencia de aprovechar los períodos de baja circulación viral para iniciar o finalizar la inmunización antes de los brotes.

Las barreras sociales y culturales ocupan un lugar destacado en el análisis. La disposición a vacunarse, señalan los expertos, está fuertemente vinculada a la confianza en la seguridad de las vacunas y a la recomendación médica. Sin embargo, los segmentos más jóvenes y los adultos mayores aparecen como los grupos con menor nivel de confianza y menor acceso.

Una baja percepción del riesgo, el desconocimiento sobre la gravedad potencial del dengue, la desconfianza hacia nuevas vacunas y la circulación de noticias falsas son algunos de los factores que limitan la cobertura. Un estudio multinacional presentado en el XXV Congreso SADI 2025, citado en el documento, mostró que si bien los conocimientos de los profesionales de la salud fueron moderados, sus actitudes y prácticas resultaron mayormente positivas, especialmente en América Latina.

Estudio revela eficacia del 84,1% para evitar hospitalizaciones

El análisis concluye que la actitud favorable de los profesionales sanitarios es el principal motor para la recomendación de la vacuna. Por eso, el documento subraya la necesidad de reforzar la confianza, mejorar la comunicación y transmitir con claridad el valor de la inmunización como parte de una estrategia integral.

Entre los mensajes clave, los especialistas insisten en mantener las medidas de control vectorial, fomentar la percepción de riesgo incluso fuera de los brotes, concientizar sobre el dengue grave, brindar asesoramiento individualizado, actualizarse de manera continua y enfatizar la importancia de completar el esquema de vacunación para lograr una protección duradera.