Video: Impactante cirugía, le sacaron 58 piedras del estómago a una perra y lograron salvarle la vida

El animal había llegado a la consulta por convulsiones, pero los estudios revelaron una impactante acumulación de piedras en su sistema digestivo, por lo que debió ser intervenido de urgencia. La operación fue exitosa y ahora se recupera favorablemente bajo control veterinario.

Por Redacción Gente de Salta

Una perra que había sido llevada de urgencia a una veterinaria por un cuadro de convulsiones terminó siendo protagonista de un caso impactante: durante una cirugía, los profesionales descubrieron que tenía 58 piedras en el estómago, 8 en el intestino y otras en el colon, en una intervención que logró salvarle la vida.

Todo comenzó cuando Ana Villalba y su esposo llevaron al animal a la clínica, preocupados por las convulsiones. “La perra vino por convulsiones, nadie sabía que había comido piedras”, explicó el veterinario Federico Guzmán Coraita que la atendió. Como parte del procedimiento habitual, el equipo realizó una evaluación clínica completa: control de peso, temperatura, frecuencia cardíaca y preguntas sobre antecedentes y alimentación.

Durante la consulta, la dueña mencionó que el animal había vomitado piedras anteriormente y mostró una foto. “Nos dijo que vive cerca del río y detrás de un restaurante, y que la perra comía piedras”, relató el profesional.

Al examinarla, el veterinario notó algo inusual. “Cuando palpé el abdomen sentí algo extraño y le dije a María José que es pasante: esta perra está llena de piedras”, recordó el veterinario. Ante la sospecha, gestionaron una ecografía de urgencia, a pesar de que era feriado.

El resultado sorprendió incluso a los especialistas. “La ecografista me llamó y me dijo que nunca había visto algo así. El abdomen estaba lleno de piedras, incluso en el intestino, y también tenía pequeñas formaciones en la vejiga, producto de una mala alimentación”, explicó.

Cirugía

Una cirugía urgente para salvarle la vida

Con el diagnóstico confirmado, el equipo explicó a la familia que la única opción era una cirugía urgente, ya que el animal corría riesgo de muerte. Aunque surgieron dificultades económicas, finalmente el veterinario decidió avanzar igual con la operación priorizando la salud del animal.

“La opero porque me interesa más la perra y salvarle la vida”, contó el veterinario ante el pedido de los tutores que no tenía el dinero para pagar la operación.

La intervención se realizó esa misma noche. El hallazgo fue impactante: 58 piedras dentro del estómago, 8 en el intestino y otras que ya habían llegado al recto. Algunas de las más pequeñas pudieron ser expulsadas sin necesidad de realizar más incisiones, para evitar mayores complicaciones.

Tras la cirugía, que tuvo un costo de 700 mil pesos debido a la intervención de otro veterinario y un anestesista. La dueña regresó luego para informar que podía reunir 350 mil pesos, es decir, la mitad del valor de la operación, lo que permitió avanzar con el procedimiento. 

La perra quedó internada con suero y antibióticos. La evolución fue favorable: al día siguiente ya estaba de pie, había orinado y comenzaba a tomar agua.

Parte del equipo de veterinarios y anestesiólogo en otra cirugía

El veterinario advirtió que el postoperatorio es delicado debido a la gravedad del cuadro y remarcó la importancia de los cuidados en esta etapa. “Fue una cirugía muy riesgosa. Ahora debe cumplir una dieta estricta y, fundamentalmente, evitar que vuelva a ingerir piedras”, señaló, al tiempo que destacó que la evolución dependerá en gran medida del seguimiento y la atención que reciba en los próximos días.

En los controles posteriores, el animal mostró signos de recuperación y ya comenzó a alimentarse nuevamente, en lo que los profesionales consideran un resultado positivo tras una intervención extrema.

El caso generó sorpresa entre los veterinarios, quienes destacaron la importancia de controlar los hábitos de las mascotas y acudir de inmediato ante cualquier síntoma, ya que situaciones como esta pueden poner en riesgo su vida.