A pesar de haber transitado un año atravesado por la incertidumbre económica y política, el campo salteño cierra 2025 con un balance dispar. Mientras sectores como la minería y los servicios financieros parecen ser claros ganadores del actual contexto, desde la Sociedad Rural Salteña destacan que la ganadería surge como el principal “brote verde” del sector, con potencial para crecer, generar empleo y traccionar inversión en el interior de la provincia.
“Fue un año difícil, complejo, muy teñido por la política y por las elecciones, que generaron mucha incertidumbre”, evaluó el presidente de la entidad, Alfredo Figueroa, al analizar el desempeño del sector agropecuario durante los últimos meses.
En ese contexto, aseguró que "los productores vienen resistiendo, mirando al futuro y tratando de que todo este sacrificio sea para bien”.
La mirada hacia adelante se da en un escenario económico fuertemente atado a medidas nacionales y que todavía presenta incógnitas, en especial para los sectores que comercializan sus productos en el exterior.
Días atrás, el Banco Central anunció que, a partir de enero, el esquema de bandas cambiarias comenzará a ajustarse en función de la inflación, una medida que busca evitar el atraso del tipo de cambio frente a la suba de precios internos y que, en principio, podría favorecer a los sectores exportadores.
Desde el agro, la reacción fue de expectativa, aunque con cautela. “Hay que esperar un poco más para ver cómo evoluciona ese esquema, cómo se implementa y hacia dónde van a llegar las bandas”, señaló Figueroa al ser consultado sobre el impacto que podría tener en la competitividad exportadora del campo salteño.
Más allá de los cambios macroeconómicos, desde la Rural advierten que el agro del norte argentino continúa compitiendo en condiciones desiguales frente a otras regiones del país.
En ese sentido, volvió a aparecer el reclamo por el “famoso tren Belgrano”, que, de concretarse el sistema de cargas para transportar productos exportables del norte hacia los puertos, tendría un impacto positivo no solo para el sector agropecuario, sino también para la minería.
“Estamos muy lejos de los puertos, con dificultades logísticas y muchos impuestos. Eso hace que muchas veces los campos del norte queden fuera de competencia”, explicó el dirigente rural.
Mientras la distancia a los puertos y los elevados costos logísticos siguen siendo factores históricos que limitan la rentabilidad, Figueroa también se refirió al reciente encuentro entre el presidente Javier Milei y el dirigente chileno José Antonio Kast, aún en calidad de electo, donde el chileno ofreció su país como canal de exportación para algunos sectores de la economía argentina. Se trata de una propuesta atractiva para provincias como Salta, que enfrentan largos tramos de recorridos antes de llegar a puerto.
Hasta tanto esa alternativa no se concrete, la situación actual empuja a numerosos productores a abandonar cultivos tradicionales como la soja o el maíz y volcarse a producciones de especialidad, como porotos o garbanzos, cuyos mercados son más pequeños y volátiles, según explicó Figueroa.
En ese marco, uno de los reclamos históricos del sector sigue siendo la eliminación de las retenciones. Si bien celebró las recientes medidas que apuntan a una baja de ese tributo, el titular de la Rural advirtió que una tendencia descendente no resulta suficiente.
“Es un impuesto totalmente retrógrado, que desalienta la inversión. Si no existiera, los campos del norte podrían tener mucha mayor capacidad productiva”, sostuvo.
En cuanto al empleo, los datos muestran un panorama dispar. Según cifras de la Secretaría de Trabajo de la Nación, desde el inicio de la gestión de Milei y hasta septiembre, el empleo en el sector agropecuario creció un 2,7% a nivel nacional.
Sin embargo, al cruzar esos números con el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), se observa una realidad distinta en el plano provincial: aunque el agro representa el 13% de la fuerza laboral privada en Salta, la cantidad de trabajadores se redujo un 6,7% en comparación con meses de 2024.
Pese a esas diferencias entre los datos nacionales y provinciales, dentro del panorama local la ganadería fue el sector que mostró mejores señales durante 2025. Según explicó el titular de la Rural, la actividad se vio favorecida por una demanda sostenida de carne, tanto en el mercado interno como en el externo, lo que permitió una mejora relativa en la rentabilidad.
“Si hay algo que podemos llamar brote verde este año, fue la ganadería”, resumió. En ese marco, aseguró que Salta tiene potencial para duplicar su stock ganadero, una expansión que podría traducirse en más producción y mayor generación de empleo rural en el interior de la provincia.
“La ganadería puede generar muchísima mano de obra y trabajo para familias salteñas. Es una de las banderas que estamos levantando desde la Sociedad Rural”, señaló. Además, consideró que el crecimiento de la ganadería vacuna podría impulsar otras producciones, como la ovina, que aún no logran despegar en el norte del país.
China sigue liderando y Estados Unidos aparece como una oportunidad incipiente
En el frente externo, la ganadería argentina continúa teniendo a China como su principal destino, un mercado que concentra cerca del 65% de las exportaciones de carne, principalmente de vaca de descarte. En términos generales, explicó Figueroa, la Argentina produce alrededor de 1.000.000 de toneladas de carne por año, de las cuales el 70% se consume en el mercado interno y el 30% se destina a la exportación.
“De ese volumen exportado, China se lleva aproximadamente 195 mil toneladas, lo que lo convierte en un actor clave que tracciona precios y sostiene la demanda”, señaló el dirigente rural, quien remarcó que se trata de un mercado que seguirá siendo central en el corto y mediano plazo.
En contraste, el mercado de Estados Unidos aparece como una oportunidad en construcción. Según detalló, ese país pasó de comprar unas 20 mil toneladas de carne argentina a un cupo cercano a las 80 mil toneladas, un salto relevante en términos porcentuales, aunque todavía marginal si se lo compara con el peso del mercado chino.
“Es un volumen chico en comparación con China, pero es una puerta interesante que hay que seguir trabajando para no perder”, explicó Figueroa, al destacar la importancia estratégica de ingresar y sostener presencia en un mercado exigente, con alto poder de compra y potencial de crecimiento a largo plazo.
De cara a 2026, y en un escenario sin elecciones nacionales, desde la Sociedad Rural Salteña confían en que la estabilidad macroeconómica, la baja de la inflación y reglas de juego más claras permitan concentrarse en producir más y mejor. “El desafío es crecer, invertir y generar empleo. La ganadería aparece hoy como una de las principales oportunidades para lograrlo”, concluyó.