En la última jornada cambiaria antes de las elecciones del domingo, el Tesoro de los Estados Unidos realizó otra importante compra de pesos a través de distintos bancos, con el fin de evitar que la cotización de la divisa norteamericana suba.
Se estima que el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, puso este viernes otros US$ 400 millones sobre la mesa para adquirir pesos. El dólar subió a $1.515.
Así lo indicaron a la Agencia Noticias Argentinas operadores que vienen analizando en detalle las fluctuaciones en los volúmenes negociados en los mercados desde que Bessent oficializó que su país otorgaba un inédito swap de monedas por USD 20.000 millones a la Argentina, suscripto con el Banco Central.
A pesar de estas intervenciones de las “manos amigas americanas”, la cotización del dólar subió 72 pesos en las últimas dos semanas, impulsada por la elevada demanda de ahorristas que buscaron cubrise en la previa electoral, y deudores de tarjetas de crédito que se posicionaron en divisa estadounidense para afrontar sus saldos por compras en el exterior y servicios de streaming.
Durante la jornada se verificó un fuerte volumen operado en mercado de cambio, que habría superado los USD 750 millones.
“Ese volumen es imposible de alcanzar sin una fuerte intervención de un jugador de gran porte que sin dudas es el Tesoro de Estados Unidos”, indicó un analista del mercado cambiario.
También se produjo un alto volumen operado en el segmento de futuros, con unos US$ 900 millones.
Según analistas, el mercado apuesta, por ahora, a que el actual régimen cambiario actual de bandas sobreviva cualquiera sea el resultado electoral del domingo.
No obstante, expertos advierten que los 35 días hábiles desde el 7 de septiembre último, cuando el gobierno perdió en las legislativas internas de la provincia de Buenos Aires a manos del peronismo kirchnerista, mostraron una altísima volatilidad que no será gratis por su impacto negativo en la actividad económica, ya que cuando el dólar fluctúa mucho se retrasan decisiones de inversión.
Se calcula que los fondos de inversión y particulares salieron en lo que va del año de su posicionamiento en pesos -plazos fijos, fondos de inversión, etc.- por el equivalente a unos US$ 18.000 millones.
“Este nivel de dólarización no se veía desde hace años”, graficó un operador consultado por NA.
La duda que tienen los mercados es qué nivel de dólar negociar a futuro para fines de 2025.
Las principales proyecciones ubican la cotización en la zona de los $1.600, en línea con el esquema de bandas cambiarias que, aseguró el ministro Luis Caputo, se mantendrá tras los comicios de este domingo.
Milei, con Jamie Dimon
El presidente Javier Milei participó de la cena del Consejo Internacional del JP Morgan y mantuvo una reunión con su CEO, Jamie Dimon, en momentos en que se llevan a cabo negociaciones con el gigante de Wall Street en busca de respaldo financiero para enfrentar la volatilidad cambiaria, más allá del swap ya anunciado por el Tesoro estadounidense.

El evento se realizó en plena veda electoral, luego de que Milei regresara en auto por el mal tiempo a Buenos Aires tras haber encabezado el jueves el cierre de campaña de La Libertad Avanza (LLA) en Rosario.
La cena se llevó a cabo desde las 19 en el Museo de Arte Decorativo, adonde Dimon fue el primero en arribar, y luego hicieron lo propio el ministro de Economía, Luis Caputo, y el designado canciller Pablo Quirno, quien fue el último funcionario en arribar al edificio ubicado en la Avenida del Libertador.
En el evento hubo un breve discurso del Presidente, quien se retiró del lugar pasadas las 20.
Antes, hizo una descripción que generó risas ocurrió mientras explicaba los beneficios del crédito. “Es, quizás, el mejor instrumento de movilización social que existe porque es la pieza fundamental del engranaje del crecimiento económico, el cual se logra por acumulación de capital en términos per cápita, que se logra invirtiendo. Pero esa inversión tiene que ser financiada, y eso se hace con el ahorro”.

El comentario de Milei que disparó risas en la reunión de JP Morgan.
En ese momento, el mandatario señaló que esa intermediación está a cargo del sistema financiero y declaró: “Esa separación entre lo productivo y lo financiero es una mera ficción de ignorantes que no saben de teoría monetaria”. Allí, hizo un breve silencio y remató con una ironía, en el contexto de su promesa de no insultar: “Tenía que ser Milei. Si no, no soy yo”.



