El exministro de Economía Domingo Cavallo volvió a reclamar la eliminación del cepo cambiario y advirtió que existen factores que impiden una baja sostenida del riesgo país en la Argentina.
En un análisis publicado en su blog, el exfuncionario sostuvo que el Gobierno debería avanzar de manera inmediata en una “reforma monetaria, cambiaria y financiera” para consolidar la estabilidad macroeconómica y mejorar las expectativas del mercado.
Cavallo consideró que el contexto actual es favorable para que el Tesoro compre las divisas necesarias para afrontar los pagos de deuda externa, y planteó como objetivo que el Banco Central de la República Argentina acumule al menos 10.000 millones de dólares en reservas netas adicionales hacia fin de año.

Si bien reconoció que un cambio de esta magnitud suele generar presiones sobre el tipo de cambio, estimó que en el escenario actual ese impacto sería limitado por la elevada oferta de divisas en el mercado local. En ese sentido, advirtió que postergar la decisión podría ser más riesgoso, especialmente en un contexto preelectoral.
El exministro también cuestionó la prolongación de los controles cambiarios. Según explicó, aunque estas medidas suelen implementarse para frenar la salida de capitales en momentos de crisis, a largo plazo terminan desalentando el ingreso de divisas y encareciendo el financiamiento.
En su análisis, señaló que estas restricciones afectan tanto la inversión en activos fijos como el capital de trabajo, al tiempo que fomentan la informalidad.
“Muchos exportadores y prestadores de servicios optan por canales alternativos en lugar de liquidar en el mercado oficial”, sostuvo.
Cavallo también hizo referencia al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al considerar que el propio Gobierno reconoce las distorsiones del sistema al permitir que quienes ingresan bajo ese esquema puedan disponer libremente de las divisas generadas.
Como parte de sus propuestas, planteó que una vez eliminado el cepo, el Banco Central habilite a los bancos a utilizar depósitos en dólares para financiar inversiones privadas, ya sea mediante créditos o la compra de instrumentos financieros. A su vez, advirtió que el actual esquema vuelve riesgosa la expansión del crédito en moneda extranjera.

Finalmente, el exfuncionario sostuvo que la liberalización del mercado cambiario acercaría a la Argentina a un modelo más competitivo y con reglas claras. Incluso vinculó esta idea con el planteo de una economía con menor intervención estatal en el sistema monetario.
Para cerrar, remarcó que sin reglas estables será difícil avanzar hacia una “despolitización de la economía”, y subrayó la necesidad de reducir la discrecionalidad en las decisiones monetarias y cambiarias como condición para lograr estabilidad de largo plazo.

