El recibo de sueldo cambiará su formato a partir de la reglamentación de distintos artículos de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. La modificación apunta a que los trabajadores puedan ver con mayor claridad no solo cuánto cobran, sino también cuál es el costo total que representa su puesto para el empleador.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 407/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial. Allí se aprobó un nuevo esquema de documentación laboral que comenzará a aplicarse desde el próximo mes y que deberá ser incorporado por las empresas en los comprobantes de haberes.
Hasta ahora, el recibo tradicional mostraba principalmente el sueldo bruto, los descuentos obligatorios y el salario neto. Con la nueva reglamentación, el documento deberá sumar un apartado específico para detallar el costo laboral completo, es decir, todos los conceptos que la empresa paga por la relación laboral.
Ese punto es el cambio más visible. El recibo deberá informar los montos vinculados a seguridad social, obra social, PAMI, aseguradora de riesgos del trabajo, aportes sindicales, cámaras empresarias y otros conceptos asociados al empleo formal. La intención oficial es que esa información deje de estar dispersa o resumida y aparezca de forma más comprensible para el trabajador.
El nuevo modelo también incorporará una presentación visual del costo laboral. Según el esquema difundido, el comprobante podrá incluir un gráfico circular que muestre la composición de los distintos gastos que integran el valor total del puesto de trabajo. De esa manera, el empleado podrá comparar cuánto desembolsa el empleador y cuánto termina recibiendo como salario de bolsillo.
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es mejorar la transparencia en la relación laboral. En los fundamentos de la reglamentación, se plantea que el nuevo recibo busca facilitar la lectura de los conceptos salariales, ordenar la información y permitir que cada trabajador conozca con mayor precisión qué parte del costo laboral corresponde a remuneración directa y qué parte se destina a otros sistemas.
El documento deberá organizarse en cuatro bloques principales. En primer lugar, tendrá que incluir los datos del empleador y del trabajador. Luego, deberá mostrar las contribuciones y conceptos abonados por la empresa. En tercer lugar, se detallará la remuneración bruta y las deducciones aplicadas. Finalmente, aparecerá el salario neto, que es el monto efectivamente percibido por el empleado.
La reglamentación también despeja dudas que algunas compañías tenían desde la entrada en vigencia de la reforma laboral. Algunas empresas ya habían comenzado a adaptar sus recibos, pero otras esperaban precisiones sobre el nivel de detalle exigido. Una de las dudas era si las contribuciones podían informarse en un solo ítem o si debían aparecer desagregadas por cada subsistema.
También incluye disposiciones para otros sectores y trámites laborales. Entre ellos, alcanza a las plataformas digitales de reparto y transporte, como las aplicaciones de delivery y movilidad. En ese punto, se estableció que la Secretaría de Transporte será la autoridad de aplicación del régimen específico para esa actividad, mientras que la Secretaría de Trabajo mantendrá su intervención en materia de convenios colectivos.
Otro capítulo está destinado a las Empresas de Servicios Eventuales, que contratan personal para ponerlo a disposición de otras firmas ante necesidades temporales, picos de demanda o situaciones extraordinarias. La nueva normativa establece condiciones para los contratos discontinuos, crea un sistema de inscripción electrónica y fija un esquema de garantías para ordenar el funcionamiento del sector.
Además, el decreto introduce cambios en los certificados médicos laborales. A partir de la reglamentación, deberán emitirse por medios electrónicos mediante plataformas registradas y con intervención de profesionales habilitados. Solo se admitirán excepciones cuando existan situaciones debidamente justificadas.
La norma también prevé un sistema de notificaciones para informar a empleadores y agentes del sistema de salud sobre el inicio y la finalización de trámites jubilatorios. Con esto, el Gobierno busca digitalizar y ordenar parte de la documentación vinculada al ciclo laboral de cada trabajador.
En términos prácticos, el cambio más inmediato para los empleados estará en el recibo mensual. Desde la aplicación del nuevo formato, el comprobante ya no solo servirá para verificar el sueldo cobrado, sino también para observar el recorrido completo del costo laboral: desde lo que paga la empresa hasta lo que finalmente llega al bolsillo del trabajador.