La Reforma Laboral, que fue aprobada en Diputados y tuvo un ida y vuelta en el Senado por la eliminación del polémico articulo 44, está próxima a repercutir en más que el mercado de trabajo. El proyecto también apunta a una reducción tributaria para distintos mercados: Los "impuestos al consumo" e "impuestos al lujo".
La reducción impositiva entraría en vigencia en los primeros días de marzo —si la ley se promulga antes de que finalice febrero— e impactaría, en distinto grado, pero de manera directa sobre una serie de productos y servicios que van desde el consumo cotidiano hasta bienes de alta gama, pero el sector clave es el automotriz.
El apartado que contempla la baja de impuestos está en el Título XXV – “Reducción de la carga tributaria”, dentro del Capítulo I – “Impuestos selectivos al consumo” del proyecto de Reforma Laboral. Allí se establece expresamente la eliminación del gravamen para una serie de bienes y servicios.
El texto dispone: “Déjanse sin efecto las disposiciones que establecen impuestos internos sobre los bienes y servicios detallados en el presente capítulo”, entre los que se enumeran seguros, servicios de telefonía celular y satelital, objetos suntuarios, vehículos automóviles y motores, embarcaciones de recreo o deportes y aeronaves.
- Planes de servicio de telefonía celular y satelital : actualmente, tributan una alícuota del 5% , que en las facturas que envían las compañías de telecomunicaciones suele aparecer visible con el detalle de 5,263% .
- Autos de gama media y alta y motores : vehículos con un valor mayor a $ 103 millones tributan 18% de “impuesto al lujo” (los de importación menor ya fueron exceptuados).
- Seguros : las coberturas en general tributan el 1%, mientras que las de accidentes de trabajo, el 2,5% .
- Objetos suntuarios : la categoría incluye piedras preciosas, joyas, relojes y otras prendas de lujo, además de alfombras y tapices, que tributan el 20% .
- Embarcaciones y aeronaves : tributan también 20% .
Sin embargo, la advertencia a tener en cuenta es la misma que con la quita de aranceles e impuestos a los celulares, que generó altas expectativas en el país, pero no se tradujo en un abaratamiento inmediato por un factor determinante: el stock de bienes adquiridos a un costos para la venta mantiene un rezago en los precios: hasta que no se venda los bienes con precios viejos, no llegarían los precios nuevos.
El impacto en los autos: hasta $15 millones menos
El sector automotor es el que concentra la mayor expectativa. Actualmente, los vehículos con un valor superior a $103 millones tributan un 18% de impuesto interno, lo que eleva de forma significativa el precio final al público.
De aprobarse la eliminación del gravamen, la baja efectiva podría ubicarse entre el 10% y el 15%, ya que el tributo se aplica sobre el precio de salida de fábrica y luego se encadena con el IVA y otros costos comerciales. En términos nominales, eso implicaría reducciones de entre $10 millones y $15 millones en algunos modelos de gama media y alta.
Sin embargo, el impacto no sería automático ni uniforme. El traslado dependerá de la estrategia comercial de cada marca y del stock disponible. Desde diciembre, el segmento premium opera con operaciones en pausa ante la expectativa de la definición legislativa, e incluso algunas terminales optaron por retener unidades a la espera de la eventual promulgación.
Además, la baja podría generar un reacomodamiento en otros segmentos. Modelos ubicados por debajo del umbral actual podrían ajustar precios para mantener competitividad, y las pick-ups más equipadas —aunque no pagan este impuesto por su categoría— podrían verse alcanzadas de manera indirecta por la nueva referencia de mercado.
¿Qué puede pasar en Salta?
En Salta, el segmento de vehículos por encima de los $103 millones es todavía reducido, aunque concesionarias locales reconocen a este medio que existe demanda en el segmento premium, especialmente vinculada a actividades como minería, agro y servicios empresariales, no siempre se ejecuta la operación dentro de la provincia.
En ese contexto, una eventual baja podría dinamizar operaciones que hoy están en pausa a la espera de la definición legislativa. Además, el reacomodamiento de precios en la gama alta podría tener un efecto indirecto en SUV y pick-ups más equipadas, un segmento con mayor volumen en Salta.