El posible avance de un nuevo ajuste dentro del INTA, que trascendió mediante comunicación no oficial, encendió las alarmas de las regiones agropecuarias. Según la información difundida “la motosierra" del gobierno nacional buscaría reducir 1700 puestos de trabajo especialmente en “áreas experimentales”.
Aunque las definiciones dependen del Consejo Directivo Nacional, en Salta y Jujuy, que cuentan con una Estación Experimental Agropecuaria ya tienen experiencia en bajas voluntarias, así lo afirmo su director Marcelo Echenique.
En diálogo con Gente de Salta, el director regional del organismo explicó que la región ya atraviesa un escenario delicado luego del retiro voluntario aplicado en diciembre de 2024.
“Solo en Salta y Jujuy se fue el 20% de la planta, si hubiera otro retiro o un achique similar, varias de las tareas que hoy realizamos no podrían continuar”, advirtió.
Asimismo explicó que el recorte en el norte del país fue mayor al promedio nacional y dejó áreas con dotaciones mínimas para sostener actividades esenciales.

Las vacancias se sienten en grupos de investigación, laboratorios y equipos de campo. En el experimental de Cerrillos, por ejemplo, el área de ganadería perdió a dos profesionales clave durante el retiro anterior.
También se redujo personal técnico en laboratorios de suelo, agua y sanidad vegetal, y en tareas operativas que sostienen el día a día del organismo. Paralelamente, las jubilaciones y renuncias aumentaron en un contexto en el que “no hay ingresos nuevos desde 2023”, según Echenique.
Las tres experimentales que conforman la región, Cerrillos en Salta, Yuto y Abra Pampa en Jujuy, trabajan en proyectos estratégicos que dependen de equipos estables y multidisciplinarios.
Entre ellos, mejoramiento genético de poroto y garbanzo, fertilización en maíz y legumbres, bancos de germoplasma, laboratorios de análisis, drones para alertas tempranas en tabaco, estudios sobre frutales tropicales, y trabajos con camélidos y cultivos andinos en la Puna.
"Cada una de esas líneas requiere continuidad técnica que hoy está en tensión y con vacantes críticas", sostuvo Echenique
A nivel productivo, el director regional describió un año complejo para la mayoría de los sistemas agrícolas del norte. Los márgenes se ajustaron y los costos operativos crecieron, especialmente para cultivos extensivos que deben enfrentar una campaña 2026 con menor previsibilidad. En ese contexto, la asistencia técnica del INTA resulta clave para planificar decisiones agronómicas y económicas.
Productos de “afuera” e impuestos: Las trabas que enfrentan los pequeños productores
Tal como lo adelantó Gente de Salta y se confirma una vez más, uno de los puntos que más inquietó al organismo este año fue la fuerte caída en los precios de la fruta en el norte de Salta, influenciada, según detalló el directivo, por el ingreso de carga proveniente de países vecinos.
Parte de esa fruta ingresa por canales legales, pero otra parte lo hace de manera ilegítima, situación que derrumba valores locales y deja en desventaja a productores que trabajan dentro del circuito formal.
“Es muy difícil competir cuando entran frutas a precios bajos, legales o ilegales; eso afecta directamente a quienes producen acá”, remarcó.
La presión impositiva completa el cuadro. Aunque desde el Gobierno nacional se habló de alivios fiscales, en el sector sostienen que los cambios todavía no se reflejan en los costos. Para el INTA, una carga menor permitiría ganar competitividad en un contexto de insumos dolarizados y márgenes cada vez más estrechos.
Por ahora, el Consejo Directivo Nacional del organismo no tomó decisiones sobre eventuales retiros o recortes, aunque el tema forma parte de la agenda que discute el Gobierno libertario. Habrá una nueva reunión en diciembre y, por ahora, en la región predomina la cautela.
Mientras tanto, el INTA Salta-Jujuy sostiene su actividad con 315 agentes distribuidos entre tres experimentales y 17 agencias territoriales. Pero la advertencia, que con justa razón por experiencias previas quedó sobre la mesa: otro ajuste podría comprometer investigaciones estratégicas y limitar el acompañamiento técnico en una de las regiones agropecuarias más diversas y exigentes del país.

