EconomíaCrisis de la industria avícola

La mayor avícola del país cierra por tiempo indeterminado una planta alegando conflictos sindicales

La empresa avícola atraviesa una crisis financiera agravada por la gripe aviar y denunció paros, ausentismo y situaciones de violencia que paralizaron la producción en la planta entrerriana.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 27 Mayo de 2026
27 Mayo de 2026
Granja Tres Arroyos en la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay
Granja Tres Arroyos en la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay (Ahora)

Granja Tres Arroyos anunció el cierre por tiempo indeterminado de su planta de Concepción del Uruguay, en la provincia de Entre Ríos,  tras los conflictos sindicales que, según indicó la compañía, paralizaron las operaciones y afectaron la cadena de producción avícola regional.

En un comunicado, la empresa sostuvo que decidió “cerrar por tiempo indeterminado su planta de Concepción del Uruguay debido a los constantes conflictos gremiales que paralizaron sus operaciones generando un quiebre en la cadena de producción avícola de la región”.

“La empresa Granja Tres Arroyos se encuentra atravesando una delicada situación financiera como consecuencia del cierre de mercados de exportación por la situación sanitaria internacional (gripe aviar), la pérdida de competitividad y el fuerte deterioro de las condiciones económicas del sector”, expresa el comunicado, que además hace referencia al ingreso en un “proceso preventivo de crisis”, la implementación de “un programa de retiros voluntarios” y la decisión de “afrontar sus obligaciones de manera escalonada y en cuotas”.

Según la compañía, en los últimos meses se registraron en la planta “medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas que afectaron la previsibilidad operativa, con trabajadores en constante paro, trabajo a desgano y un altísimo nivel de ausentismo”, que generó dificultades en toda la cadena productiva.

Además, reportó situaciones de violencia y bloqueo “por parte de algunos dirigentes sindicales hacia trabajadores que manifestaban su voluntad de trabajar” para sostener el funcionamiento de la planta y preservar los puestos laborales.

Asimismo, la empresa indicó que, tras “agotar todas las instancias posibles de diálogo” y ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad, resolvió avanzar con el cierre de la planta por tiempo indeterminado, "a la espera de encontrar canales de entendimiento que le permitan continuar con sus operaciones en el futuro“.

Granja Tres Arroyos destacó que cuenta con 65 años de trayectoria y más de cinco mil empleados, en medio de un escenario que calificó como complejo para la industria avícola nacional.

La crisis de esta compañía ya viene de larga data, desde el cierre de un frigorífico el año pasado, además de despidos, retiros y otras medidas.   

En marzo pasado, un reporte del diario La Nación reveló que unos 120 productores que trabajaban en un esquema integrado con la empresa se retiraron en medio de atrasos en los pagos y otras dificultades, por lo que la firma pasó de faenar 700.000 pollos diarios a 200.000.

Por esta medida, trabajadores de la planta cerrada protestan en la ciudad de Concepción del Uruguay, y aseguran que la situación en la empresa es “fea y caótica”, con frecuentes atrasos en los pagos, lo que derivó en conflictos sindicales que comenzaron en diciembre.

Por el cierre temporario de esta planta frigorífica, en la que se desempeñan unos 900 empleados, el presidente municipal de Concepción del Uruguay, José Lauritto, recibió a representantes y delegados de los trabajadores, quienes le dieron un pantallazo de la difícil situación que atraviesan.

El presidente municipal de Concepción del Uruguay se reunió con los representantes de los trabajadores de la Granja Tres Arroyos
El presidente municipal de Concepción del Uruguay se reunió con los representantes de los trabajadores de la Granja Tres Arroyos (Municipalidad de Tres Arroyos)

“La preocupación de los trabajadores y de sus familias es más que evidente, la situación es dramática. Nosotros ofrecimos facilitar diálogo con la empresa, gestiones, pero nuestra capacidad de acción es muy limitada. Estamos para acompañar”, aseguró Lauritto, quien luego señaló que “estamos viviendo momentos muy complicados, muy preocupantes y definitorios en el tema de Granja Tres Arroyos”.

En este sentido, agregó que la empresa “atraviesa severas dificultades y yo no voy a dejar de poner la cara para tratar de buscar soluciones”, y sostuvo que "acá no se trata de buscar excusas y justificaciones o explicaciones macroeconómicas. Hay 900 familias que quieren saber cómo van a comer, cómo van a pagar sus cuentas, y eso afecta a toda la economía de la ciudad”.

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