En el pulso constante de la economía argentina, una decisión sacudió los cimientos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Luis Caputo, el ministro de Economía, confirmó que el organismo continuará utilizando el actual Índice de Precios al Consumidor (IPC), desestimando así la implementación del nuevo indicador que había sido impulsado por Marco Lavagna, quien sorpresivamente presentó su renuncia.
La iniciativa de Lavagna buscaba modernizar la medición de la inflación, actualizando la canasta de bienes y servicios y los ponderadores del índice, que aún reflejan patrones de consumo de hace más de dos décadas. El objetivo era claro: pintar un retrato más fiel de los hábitos de gasto de los argentinos.
En ese sentido, iban a tener más preponderancia las canastas de alimentos y servicios que hoy tienen más incidencia en el índice de inflación que hace veinte años.
Sin embargo, en un escenario económico donde la inflación aún se alza como un dragón indomable, la introducción de una nueva metodología podría generar, al menos transitoriamente, variaciones significativas en las cifras finales. Una danza delicada entre la precisión técnica y la percepción pública.
“No hay necesidad de cambiar ahora el índice. Da igual, da prácticamente lo mismo. Enero este mes daba un punto más abajo el índice nuevo. Vamos a mantenerlo hasta que el proceso de deflación esté consolidado. No hay fecha del cambio”, sentenció Caputo en una entrevista con Radio Rivadavia. .
El ministro añadió: “Estamos muy confiados en que el proceso de deflación va a continuar. Nos parece razonable no da lugar a la especulación”. Una declaración que buscaba proyectar confianza en el rumbo económico del país, evitando alimentar las llamas de la especulación que tanto daño pueden causar.
Más allá de las justificaciones del ministro, lo cierto es que una empleada del INDEC que habló con Gente de Salta describe qué es lo que sucede al interior del organismo: ”Hace meses que no hacemos nada, son decenas de trabajadores que no tienen función y entre ellos están los más capacitados y con más trayectoria acá. Es una situación insoportable porque vas a trabajar y te quedás mirando el techo", describió con angustia.
A la ya controvertida eyección de Lavagna del ente estadístico nacional, el medio La Política Online aseguró que el cálculo de la inflación correspondiente a enero ya estaba medido y en condiciones de ser publicado, pero marcaba 3,4%, un salto amplio del índice que, desde mayo del año pasado, no había dejado de subir.
El Gobierno, al enterarse del dato, habría presionado al ahora ex titular del Indec para dar marcha atrás y no “difundirlo”. Lavagna habría rechazado el planteo y, posteriormente, renunciado, según comentó LPO.
Junto con la confirmación de la continuidad del IPC actual, Caputo anunció que, tras la renuncia de Marco Lavagna, Pedro Lines, el actual director técnico del organismo, asumirá la responsabilidad de liderar el Indec. Un cambio de mando que abre interrogantes sobre el futuro del instituto y su rol en la medición de la realidad económica argentina.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, expresó su preocupación ante la salida de Lavagna, señalando que “genera dudas sobre el futuro” del organismo. Aguiar consideró que “no es casual” que la renuncia se produzca “justo a ocho días de la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), luego de siete meses de constante suba de la inflación”.
“No deberíamos descartar que las nuevas autoridades del Instituto tengan la finalidad de manipular la información y establecer un mayor control sobre los datos”, planteó el sindicalista estatal en su cuenta de X. Una acusación velada que encendió las alarmas sobre la posible politización de las estadísticas.
“Los trabajadores no nos vamos a prestar para ningún manoseo de las estadísticas. El deterioro en las condiciones de vida de la gente y el proceso inflacionario creciente no se pueden disimular”, agregó Aguiar, elevando el tono de su advertencia.
Y cerró con una declaración de principios: “Reafirmamos nuestra lucha por un INDEC independiente de los gobiernos y los partidos políticos”.