Acapara los titulares a nivel nacional que se está erigiendo una “Dubai” en el sur de la ciudad Buenos Aires: Se trata del megaproyecto de IRSA en la ex Ciudad Deportiva de Boca, abandonada en la costanera sur, desde Puerto Madero y hasta el Riachuelo (popular por los olores históricos y por el emblemático Caminito) del barrio porteño de La Boca. El proyecto frente al río ya superó los 80 millones de dólares en ventas en su primer año y comenzará obras en los próximos meses.
IRSA volvió a mover el tablero en Ramblas del Plata, el megaproyecto urbano que desarrolla sobre los terrenos de la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, frente a la Reserva Ecológica. La compañía informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que firmó un boleto de permuta por un lote de 2.617 metros cuadrados, con una superficie vendible estimada de 5.730 m2.
Ese tramo inicial comprende 14 lotes que suman 126.000 m2 comercializables y comenzó a venderse en enero del año pasado. Si se toma ese volumen como referencia, el valor implícito promedio de la tierra se ubica en torno a los u$s600 a u$s650 por metro cuadrado, una cifra relevante para el sur de la Ciudad y que marca un punto de referencia para futuras colocaciones dentro del mismo desarrollo.
El megaproyecto abrirá 71 hectáreas al río en pleno sur porteño
Ramblas del Plata abarca 71,6 hectáreas en el sur porteño. Del total, el 29% se destinará a lotes privados y el 71% restante a usos públicos, con la recuperación del acceso al río y la extensión del paseo costero como ejes centrales. El masterplan contempla 6.000 viviendas, oficinas, locales comerciales, escuelas y un sanatorio, configurando un nuevo frente urbano sobre el Río de la Plata.
El inicio de las obras de la primera etapa está previsto para los próximos meses y las primeras unidades podrían entregarse en 2028. La finalización integral del proyecto, sin embargo, demandará al menos diez años, en línea con la magnitud de la intervención urbana y la infraestructura necesaria para sostener un barrio completo desde cero.
La historia del predio se remonta a comienzos de los años 70, cuando Boca Juniors intentó construir allí su Ciudad Deportiva, un proyecto inconcluso que dejó las tierras en desuso durante más de dos décadas. En 1991, la sociedad Santa María del Plata compró el terreno al club por u$s22 millones y en 1997 IRSA adquirió la propiedad. Tras años de restricciones de zonificación y debates políticos, la Legislatura porteña aprobó en 2021 la normativa que habilitó el desarrollo y en 2023 la Cámara de Apelaciones rechazó el amparo que frenaba las obras, despejando el camino judicial.
El empresario Eduardo Elsztain señalado por la deforestación en Salta
El rey del real estate argentino, cercano a Javier Milei, controla la empresa agropecuaria Cresud. Un informe internacional sostiene que la compañía es una de las grandes deforestadoras del Gran Chaco y que el banco español financia expansión a pesar de sus propias políticas ambientales.
Un nuevo informe de la organización internacional Global Witness, que investiga desde hace más de 30 años abusos ambientales y de derechos humanos en distintos puntos del mundo, puso al empresario argentino Eduardo Elsztain, del círculo cercano al presidente Javier Milei, y también al Banco Santander en el centro de una denuncia por deforestación de bosques nativos en Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay.
El reporte se centró en cómo el Santander, banco de capitales españoles, financió mediante la compra de bonos a Cresud, la empresa agropecuaria que controla Elsztain. El análisis de datos satelitales realizado por Global Witness sugiere que Cresud deforestó más de 170.000 hectáreas en Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay desde 2001 –un área tres veces mayor que Madrid y ocho veces mayor a la Ciudad de Buenos Aires– para convertirlas en tierras de cultivo y venderlas posteriormente a un mejor precio.
Cresud es una compañía agropecuaria con negocios en Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. Se centra en cultivos extensivos, caña de azúcar y ganado. Entre esos cuatro países acumula más de 800.000 hectáreas. Elsztain es el dueño de IRSA, la empresa propietaria de los principales shoppings y centros comerciales de Argentina, además de supermercados, bancos, financieras, telecomunicaciones, tecnología, energía, turismo y hoteles, como el Libertador, elegido por La Libertad Avanza (LLA), el partido de Milei, como bunker de campaña en las últimas dos elecciones.
Los bosques afectados por la empresa incluyen las regiones del Gran Chaco en Argentina y Paraguay; el Chiquitano, en Bolivia; y el Cerrado, en Brasil. “La expansión de la empresa también ha provocado conflictos con los pueblos indígenas y las comunidades locales en Brasil, Paraguay y Bolivia”, aseguró Global Witness.
El Gran Chaco, el segundo ecosistema forestal de Sudamérica, después de la Amazonía, comprende en Argentina a las provincias de Salta, Chaco, Santiago del Estero y Formosa, en el noreste del país. En la región chaqueña de estas cuatro provincias conviven 3.400 especies de plantas, 500 especies de aves, 150 mamíferos –entre ellos, el yaguareté, del que se estima, quedan unos 20 ejemplares en esta región de Argentina–, 120 reptiles, unos 100 tipos de anfibios y más de 4 millones de personas, de las cuales cerca del 8% es indígena, sostiene un estudio de la organización Greenpeace. Los pueblos originarios dependen del bosque para obtener alimentos, agua, maderas y medicamentos.
En el caso de Cresud, con campos en Salta, más de 60.000 hectáreas de vegetación fueron arrasadas en una única área, la Estancia Los Pozos, desde su adquisición en 1997, dice el informe de Global Witness. “Cresud se dedica a comprar grandes extensiones de tierras forestales, las deforesta y las convierte en tierras de cultivo para soja, trigo, girasoles o cría ganado. Luego cuando el terreno se revaloriza, la empresa suele venderlo al mejor postor”, afirmó a elDiarioAR Charlie Hammans, autor del reporte.
El banco Santander tuvo un rol central en el avance de las topadoras en el monte chaqueño, según Global Witness. La organización determinó que la sede argentina del banco español contribuyó a financiar a Cresud desde 2011 con unos US$1.300 millones para el gigante de la agroindustria.
Encabeza la lista de “los nombres” de Greenpeace
La organización ambientalista difundió posteriormente a la pandemia una lista de 300 nombres de grandes empresarios y compañías que deforestaron en el país durante los últimos 30 años, en los cuales se perdieron casi 8 millones de hectáreas de bosques nativos -una superficie similar a la provincia de Entre Ríos-. Esta cifra coloca a Argentina entre los diez países con más deforestación.
En primer lugar figura Eduardo Elsztain (120.000 hectáreas desmontadas hasta la fecha del informe hace unos cuatro años aproximadamente), Jorge Horacio Brito (50.000 hectáreas) con tierras en Salta, otros nombres son Paolo Rocca, Franco y Mauricio Macri, Luis Caputo, el salteño Alfredo Olmedo, José Macera y otros figuran en la misma.
“Le pusimos nombre y apellido a algunos de los responsables de uno de los peores crímenes ambientales que sufre nuestro país: la deforestación. Más desmonte significa más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas, más desaparición de especies en peligro de extinción y más enfermedades”, advirtió Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.
La pérdida de bosques se produce principalmente por el avance de la frontera agropecuaria (soja y ganadería). De acuerdo a los informes de la organización y datos oficiales, el 80 por ciento de los desmontes del país se concentran en las provincias de Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa.
“Es completamente inadmisible que, frente a la emergencia sanitaria, climática y de biodiversidad que estamos sufriendo, se siga deforestando. Los gobiernos deben ponerle un freno a la ambición destructiva de algunos empresarios” , afirmó Giardini. “Destruir bosques es un crimen y no podemos perder ni una hectárea más.”
Ya tiene su porción de plata en Salta e inversiones en el oro de La Puna
Eduardo Elsztain, el magnate amigo de Javier Milei, invirtió u$s 3,5 millones y se asoció con el empresario canadiense Frank Giustra, amigo del expresidente estadounidense Bill Clinton y George Soros. El objetivo poner a producir el yacimiento de la puna salteña, El Quevar, uno de los tres más grandes depósitos de plata pura sin desarrollar de Argentina.
El año pasado se confirmó que la firma del empresario judío está explorando un yacimiento de plata denominado El Quevar, en el corazón de la puna salteña. La canadiense Argenta Silver anunció que Elsztain, a través de la firma IFISA, adquirió en forma privada el 12,7% de la empresa por US$ 3,5 millones. Esa participación le dio el derecho a estar en el Directorio de la compañía, que es propietaria del yacimiento de plata El Quevar, en Salta, uno de los tres principales depósitos de plata no desarrollados de Argentina. Argenta había comprado El Quevar a fines de 2024.
“La minería es una gran oportunidad para el desarrollo del país. No sólo permite atraer nuevas inversiones, sino también generar empleo y fortalecer el crecimiento de las comunidades. Argentina cuenta con recursos en todas sus provincias, y Salta destaca por su enorme potencial”, dijo Elsztain en un comunicado.
El empresario también es accionista de otra firma minera: Austral Gold, dueña de la mina chilena Guanaco-Amancaya y de Casposo-Manantiales, también en San Juan. El titular de IRSA aportó u$s 10 millones para financiar el lanzamiento de las obras de ingeniería de Lindero, un proyecto aurífero en Salta operativa desde el 2021.
Elsztain comentó en aquella oportunidad que “esa operación marcaba el siguiente paso de nuestra estrategia en la creación de una compañía líder en recursos de metales preciosos en América de Sur”.
El dueño de IRSA estuvo a principios de mes en Toronto, en el PDAC, el evento de minería más grande del mundo al que fue Karina Milei en busca de inversiones. En ese encuentro, Elsztain dijo: "Sobreviví invirtiendo en campo y real estate. El próximo paso es el oro. Nuestra visión es que la Argentina tiene la misma montaña que Chile, los mismos recursos. Por lo tanto, la proporción de minería sobre PBI que hoy es del 0,7%, se podría parecer mucho más a la de Chile y Perú que rondan el 10%".