El Concejo Deliberante de Aguas Blancas “dejó en puerta” en Buenos Aires tres iniciativas aprobadas por unanimidad por el cuerpo legislativo, con el objetivo de mejorar la situación del comercio internacional, afectado, según denuncian, por reiteradas intervenciones y restricciones arbitrarias en el paso con su par fronterizo, Bermejo.
Fabián Gutiérrez, edil y presidente del Concejo local, viajó a Buenos Aires y dejó personalmente en oficinas de funcionarios del gobierno nacional tres resoluciones redactadas por el órgano legislativo del municipio salteño, las cuales buscan hacer escuchar y visibilizar los reclamos sobre situaciones que afectan tanto al comercio como al turismo y que, según argumentan los locales, ya no solo impactan en vecinos de Aguas Blancas o Bermejo, sino en cualquier ciudadano de ambos países que, en estas fechas, realizan viajes de largo trayecto.
Los documentos que compartió el concejal Gutiérrez con Gente de Salta solicitan, en su titulación:
- Declarar a Aguas Blancas ciudad de comercio fronterizo.
- Crear un comité de integración fronteriza entre las localidades de ambos países.
- Disolver el Área de Control Integrado.
La presentación fue elevada al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, a la Dirección Nacional de Control de Fronteras e Hidrovías, dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, y al Ministerio del Interior de la Nación, organismo que tiene competencia sobre cuestiones migratorias.
En tanto, los reclamos que provienen desde distintos puntos de la localidad de la frontera norte de la provincia continúan a días de celebrarse la Navidad, sobre medidas que sostienen perjudican incluso a los mismos bolivianos, información que es corroborada en diálogo con comerciantes de Bermejo.

Desde hace ya algunos días se observan las habituales, pero en estas épocas exageradas, filas de visitantes argentinos y bolivianos que realizan la compraventa de distintos bienes de consumo o insumos y equipamiento para trabajar o destinados a la actividad comercial.

Por un lado, quienes cruzan el puesto de las chalanas con DNI argentino en mano suelen, según las indagaciones por los precios, realizar un “tour de compras” en busca de indumentaria, neumáticos, electrodomésticos y tecnología, donde los valores se encuentran significativamente más bajos que en el mercado argentino.

Mientras tanto, los compradores bolivianos, tanto para consumo como para reventa, cruzan hacia Aguas Blancas para adquirir alimentos y bebidas, con o sin alcohol, rubros en los que los comerciantes argentinos se hacen fuertes.
Con documentos en mano y punto por punto: Qué proponen cambiar en la frontera
Según explicó el presidente del Concejo Deliberante, Fabián Gutiérrez, la decisión de avanzar con documentos formales respondió a que la Dirección Nacional de Vigilancia y Control de Fronteras, a cargo de Virginia Cornejo, habría hecho “oídos sordos” en más de una ocasión a los reclamos que vecinos y comerciantes canalizan a través del municipio.

En ese contexto, el cuerpo legislativo resolvió respaldar institucionalmente esas demandas y ordenarlas en iniciativas concretas. Gutiérrez señaló además que el Concejo mantiene una relación de trabajo coordinada con el interventor Adrián Zigarán, con quien comparte la gestión local hasta 2027, lo que permitió avanzar en una agenda común sobre el funcionamiento del paso fronterizo.
Ciudad de comercio fronterizo. El Concejo propone declarar a Aguas Blancas como Ciudad de Comercio Fronterizo, en reconocimiento al intenso flujo de personas y a la actividad económica diaria que se desarrolla en la frontera. La figura busca instalar un criterio de planificación específico para localidades atravesadas por el intercambio fronterizo, de modo que las políticas municipales, provinciales y nacionales partan de esa condición estructural al definir controles, horarios, infraestructura y recursos humanos. Desde el cuerpo legislativo aclaran que se trata de un reconocimiento institucional, sin beneficios legales automáticos, orientado a darle mayor peso político a los reclamos ante el Estado nacional.
Más personal e infraestructura en el cruce. Uno de los ejes centrales es la ampliación de recursos humanos y edilicios en el Puerto de Chalanas. El Concejo advierte que la demanda actual supera la capacidad operativa existente y plantea reforzar oficinas, personal de atención e infraestructura para evitar demoras y mejorar el servicio.
Extensión de horarios y agilización de trámites. Las iniciativas reclaman ampliar los horarios de funcionamiento del servicio de chalanas y de los organismos de control, con el objetivo de reducir filas, acelerar trámites migratorios y aduaneros y evitar concentraciones excesivas de personas, especialmente en picos estacionales.
Tránsito vecinal y transporte de pasajeros. El Concejo solicita reimplementar la Tarjeta de Tránsito Vecinal Fronterizo y el tránsito vecinal automotor, además de autorizar el ingreso del transporte público de pasajeros hasta el puente internacional, para evitar depender exclusivamente del cruce por chalanas. Según el texto, el esquema actual, con trámites aduaneros que finalizan a varios kilómetros del punto de control, obliga a recorridos a pie y genera riesgos para adultos mayores, personas embarazadas y ciudadanos con movilidad reducida.
Comité de Integración Fronteriza. A través de una declaración específica, el cuerpo legislativo impulsa la creación de un Comité de Integración Fronteriza entre Aguas Blancas y Bermejo, destinado a coordinar políticas binacionales vinculadas al tránsito, el comercio, el transporte, la seguridad, las condiciones laborales y la convivencia social.
Revisión del Área de Control Integrado y controles en territorio propio. El punto más sensible es el pedido formal de disolución del Área de Control Integrado. El Concejo sostiene que el sistema no cumple con su objetivo de agilizar el tránsito y genera demoras, confusión jurisdiccional y perjuicios económicos. En ese marco, plantea que cada país retome los controles migratorios y aduaneros dentro de su propio territorio para ordenar responsabilidades y mejorar la seguridad jurídica en la frontera.
Mientras las gestiones avanzan en los despachos, la dinámica en la frontera continúa marcada por demoras, filas y reclamos cotidianos. Para comerciantes, vecinos y viajeros, el funcionamiento del paso sigue siendo un tema pendiente que excede lo administrativo y atraviesa la vida diaria de la región.




