El consumo de naftas cerró 2025 con un balance positivo, incluso cuando informes privados indicaron que el combustible de la provincia tuvo los precios más altos. Según los datos relevados por la consultora Politikon Chaco y la Secretaría de Energía de la Nación, las ventas de gasolina en Salta crecieron 5,7% interanual en el acumulado del año.
Mientras el consumo de gasoil prácticamente no registró variaciones en el año, la nafta se consolidó como el principal sostén del mercado, reflejando una mayor estabilidad del consumo y ubicando a la provincia cómo la tercera que más creció con respecto a sus ventas del año pasado, solo por detrás de Buenos Aires y Jujuy.
A lo largo de 2025, las ventas de nafta en Salta mostraron subas y bajas mensuales, pero cerraron el año con un volumen total de 223.435 metros cúbicos despachados. El mejor registro se dio en julio, cuando se comercializaron 19.859 metros cúbicos, mientras que otros meses exhibieron niveles más contenidos. El desempeño anual estuvo apuntalado principalmente por el segmento premium, en tanto que la nafta súper mostró una evolución más estable, con variaciones moderadas a lo largo del año.
Este desempeño diferenciado explica por qué, aun en los meses en los que el consumo total de combustibles cayó, la nafta logró amortiguar el impacto general. En noviembre, por ejemplo, cuando el mercado provincial registró el peor mes del año en términos de ventas, la caída en naftas fue significativamente menor que la del gasoil, un patrón que se repitió en distintos tramos del año.

El contexto de precios agrega otra capa de análisis. Durante buena parte del año, Salta se mantuvo entre las provincias con valores más altos en el precio de la nafta, una situación vinculada a factores geográficos, logísticos y a la estructura impositiva. Aun así, los datos muestran que el impacto de los aumentos no derivó en un desplome del consumo, sino en un crecimiento moderado y selectivo.
En conjunto, el balance de 2025 deja una señal clara: la nafta mostró un comportamiento más resiliente que el resto de los combustibles, y permitió cerrar el año con un resultado positivo en un escenario económico complejo. De cara a 2026, la evolución del consumo estará atada no solo a la trayectoria de los precios, sino también a la recuperación de los ingresos reales y a la dinámica de la actividad económica en la provincia.