En el marco del avance que comienzan a dar algunas provincias para posicionar a Argentina como referente en la minería, más precisamente en la producción del cobre, sobre el cual todavía Chile lleva la delantera a nivel mundial y en la región andina, seguido por Argentina; Mendoza aprobó el impacto ambiental de una polémica explotación en Uspallata.
Recientemente el presidente Javier Milei se había expresado en redes sociales apoyando a que se animen a dar un paso clave para la economía regional y la minería.
De esta manera se coloca entre los seis gigantes del cobre con grandes posibilidades en la Argentina, de los cuales San Juan tiene la mitad de los proyectos y los otros en Salta y Catamarca; pero también en el foco de las controversias por el impacto de la minería a mediano plazo en inmediaciones de donde extrae y trabaja.

Cuáles son los proyectos más avanzados
Argentina atraviesa un momento decisivo para su industria minera y apuesta a posicionarse como un nuevo jugador global en la producción de cobre, un mineral clave para la transición energética. Según un reciente informe de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), el cobre encabeza por primera vez los presupuestos de exploración en el país, reflejo del creciente interés internacional y del potencial local.
El avance de la electromovilidad, las energías limpias y las redes eléctricas inteligentes disparó la demanda mundial de cobre, un insumo crítico para estas tecnologías. Aunque Argentina dejó de producirlo a escala tras el cierre de Bajo la Alumbrera en 2018, la situación podría cambiar de manera drástica.
La puesta en marcha de los seis proyectos de cobre más avanzados del país permitiría ubicar a Argentina entre los diez principales productores del mundo. En conjunto, concentran inversiones estimadas en USD 20.000 millones, previstas para el período 2028-2031, y corresponden en un 86% a proyectos greenfield, es decir, nuevos yacimientos.
Actualmente, Argentina ocupa el octavo lugar mundial en inversión exploratoria de cobre, un indicador clave de interés inversor. A nivel global, el consumo de cobre refinado creció 82% entre 2000 y 2023, impulsado principalmente por Asia, donde China multiplicó por cinco su participación.

Un pasado de protagonismo y un presente por reconstruir
A comienzos de los 2000, el cobre fue la principal exportación minera del país, con un pico de producción de 203.700 toneladas en 2002. Tras el cierre de Bajo la Alumbrera, la producción cayó a niveles mínimos: en 2024 se estimaron apenas 14.500 toneladas, provenientes de Martín Bronce (Jujuy) y, de manera marginal, Lindero.
Pese a ese retroceso, las perspectivas son alentadoras. El precio internacional del cobre acumuló un aumento del 8% interanual y mantiene una tendencia alcista desde hace cinco años.
Los proyectos clave que lideran el renacimiento del cobre argentino son:
Vicuña (San Juan)
Los Azules (San Juan)
Taca Taca (Salta)
El Pachón (San Juan)
PSJ Cobre Mendocino
MARA (Catamarca)
Según CAEM, todos tienen puesta en marcha prevista entre 2027 y 2031 y podrían aportar una capacidad productiva combinada cercana a 1,08 millones de toneladas para 2031.
La cartera minera incluye además otros 17 proyectos sin fecha definida, con fuerte presencia en San Juan, Mendoza, La Rioja, Salta, Catamarca y Jujuy.
Un horizonte de alto impacto económico
Si los seis proyectos avanzados entran en producción, Argentina podría no solo reposicionarse como un actor global del cobre, sino también generar un salto en exportaciones, atraer inversiones de largo plazo y dinamizar economías regionales.
Para la CAEM, el desafío es claro: aprovechar el contexto internacional y la disponibilidad de recursos para garantizar que el país forme parte del nuevo mapa mundial del cobre.

Mendoza se suma en medio de protestas por la calidad del agua en Uspallata
Con 29 votos a favor, 6 en contra y una abstención, la Cámara de Senadores de Mendoza dio este martes sanción definitiva a la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto PSJ Cobre Mendocino, ubicado en Uspallata. La iniciativa, impulsada por el gobernador Alfredo Cornejo, avanzó mientras en las inmediaciones de la Legislatura se realizaba una caravana de cien kilómetros bajo el lema “El agua no se negocia”, encabezando las protestas contra la megaminería.
Además del proyecto PSJ, el Senado aprobó otros tres expedientes vinculados al desarrollo minero:
La DIA para la exploración del Distrito Minero Occidental II (MDMO II) en Malargüe (31 votos a favor y 3 en contra).
La creación del Fondo Compensador Ambiental (30 a 6).
El régimen provincial de regalías mineras (30 a 6).
Todas estas iniciativas ya contaban con media sanción de Diputados y quedaron convertidas en ley.
Cruce político en el Senado
El oficialismo consiguió el apoyo de cinco senadores peronistas —Pedro Serra, Mauricio Sat, Alejandra Barro, Adriana Cano y Mercedes Derrache— para aprobar la DIA del PSJ. Los votos negativos provinieron de Cristina Gómez, Gerardo Vaquer, Félix González, Dugar Chappel, Helio Perviú y Flavia Manoni, mientras que Duilio Pezzutti se abstuvo.
Durante el debate, el senador kirchnerista Félix González cuestionó la validez de la evaluación ambiental y pidió devolver el expediente al Ejecutivo. En contraste, Pedro Serra defendió la iniciativa al afirmar que “no hay contradicción entre minería y agricultura”. Mercedes Derrache justificó su cambio de postura tras acceder a documentación técnica del Departamento General de Irrigación.

Las preocupaciones ambientales
Organizaciones socioambientales reiteraron su rechazo. El geógrafo y docente de la UNCuyo Marcelo Giraud, integrante de la Asamblea Popular por el Agua, advirtió que existe un “temor fundado” sobre el posible impacto en el acuífero del arroyo Uspallata, que alimenta al río Mendoza, fuente de agua potable para tres de cada cuatro habitantes de la provincia. “Los riesgos son muy altos”, sostuvo.
El respaldo del Gobierno nacional
El presidente Javier Milei se pronunció públicamente a favor del proyecto. El 8 de diciembre destacó que la Legislatura mendocina tenía la “oportunidad histórica” de habilitar una inversión de USD 600 millones y de poner en marcha una mina capaz de producir 40.000 toneladas anuales de concentrado de cobre. También cuestionó al kirchnerismo por no acompañar el expediente y aseguró que la minería, junto con el campo y la energía, será uno de los vectores del crecimiento económico.
Milei sostuvo que Mendoza, reconocida por la competitividad de su industria vitivinícola, busca ahora posicionarse como productora minera, y reiteró el apoyo del Gobierno nacional a la provincia.

