El Museo Explora, de la ciudad de Salta, se convertirá en el escenario de la muestra “Tierra Mía”, que desde el 13 de mayo reunirá a diseñadores locales en torno a una premisa común: traducir la identidad salteña en piezas de indumentaria concebidas como obras de arte.
La propuesta, impulsada desde Expo Tendencias por Natalia Luis y dirigida por Nora Carreón, propone un recorrido donde la moda dialoga con el paisaje, las tradiciones y el imaginario cultural de Salta.
Cada pieza que integra la muestra articula, desde la alta costura y el diseño de autor, textiles, bordados y símbolos que remiten a las raíces culturales de la región.
La exposición, que se extenderá durante todo el mes, reúne creadores que participaron en la primera y segunda edición del proyecto, y las prendas exhibidas no solo se presentarán como objetos estéticos, sino como relatos visuales que reinterpretan el territorio, resignificando la indumentaria como un lenguaje capaz de expresar historia, memoria y pertenencia.
En palabras de su directora, la muestra “se consolida como un espacio donde el diseño adquiere un valor cultural profundo, visibilizando el talento creativo local y proyectándolo como una forma de identidad viva”.
“Cada creación, trabajada con una mirada contemporánea, propone una síntesis entre tradición e innovación, revelando nuevas formas de narrar lo salteño”, señaló Carreón.
La apertura contará con la presencia de los diseñadores participantes, referentes del ámbito cultural y de la moda, invitados especiales y medios de comunicación.
La directora del espacio anfitrión, Adriana Rodríguez Balut, acompaña esta iniciativa, que abre las puertas del museo a una experiencia donde arte, moda e identidad se entrelazan en un mismo recorrido.
“Tierra Mía” permanecerá en exhibición durante todo el mes, con entrada libre y gratuita, ofreciendo al público una experiencia sensible que invita a redescubrir aquello que define a la cultura local.
La propuesta transforma la moda en un territorio de exploración artística, donde cada prenda se convierte en un puente entre el pasado y el presente, entre lo individual y lo colectivo.