El Gobierno de Estados Unidos confirmó este lunes que incorporará al Cartel de los Soles a la lista de organizaciones terroristas extranjeras, una decisión anunciada en Washington que apunta directamente a la cúpula del chavismo y que busca intensificar la presión sobre el presidente Nicolás Maduro en medio de un escenario marcado por tensiones militares y económicas.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirma que el Cartel de los Soles es responsable de violencia terrorista en todo el hemisferio.
La inclusión en la lista FTO —que agrupa a actores islamistas, separatistas, guerrillas y organizaciones criminales— prohíbe cualquier apoyo material y habilita nuevas herramientas para Washington.
La medida llega justo cuando EE.UU. desplegó en el Caribe su portaviones más grande, escoltado por buques de guerra y aviones caza en operaciones antidrogas. Maduro sostiene que esa presencia busca derrocarlo.
El politólogo Juan Manuel Trak advierte que la designación “le abre un ámbito de posibilidades, tanto militares como sancionatorias” a la administración Trump.
El clima de tensión se amplificó tras un ejercicio de bombardeo con aviones B-52 y después de que Washington informara 83 muertos en una veintena de ataques contra supuestas narcolanchas en la región. La autoridad aeronáutica estadounidense ya alertó a los vuelos civiles por el aumento de la actividad militar.
Qué es el Cartel de los Soles en Venezuela
El nombre de esta banda hace referencia a la insignia solar que presentan los uniformes de los militares venezolanos. La denominación data de 1993, cuando dos generales de la Guardia Nacional fueron investigados por delitos de narcotráfico.
El gobierno de EE.UU. indicó que, entre los líderes del Cartel de los Soles, se encontrarían Nicolás Maduro, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, y otros cargos del régimen. “Corrompieron las instituciones gubernamentales de Venezuela, incluyendo partes del Ejército, los servicios de inteligencia, el Poder Legislativo y el Judicial, con el fin de facilitar las actividades del cartel en el tráfico de drogas hacia EE.UU.”, expresó el gobierno.
El comunicado del Departamento de Estado (DOS, por sus siglas en inglés) indicó que esta organización criminal vinculada con el tráfico de drogas se apoyaría en el Tren de Aragua y tendría el objetivo de emplear “la corriente de drogas ilegales como arma contra EE.UU.”, además de compartir operaciones con el Cartel de Sinaloa.
Por su parte, Maduro rechazó cualquier nexo con el narcotráfico entre Venezuela y el territorio norteamericano. En 2015, dos familiares del líder del país latino fueron detenidos en Haití y trasladados a Nueva York por intentar trasladar más de 800 kilos de cocaína.
Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela no se mantienen desde el primer mandato del republicano.
Efecto económico y señales cruzadas sobre una eventual negociación
La nueva clasificación podría profundizar el aislamiento económico: sectores no alcanzados por sanciones previas temen que operadores internacionales eviten Venezuela para no exponerse a consecuencias legales en EE.UU.
Aunque el petróleo queda por ahora fuera de la presión —Chevron mantiene operaciones autorizadas—, expertos advierten que la flota estadounidense podría intervenir envíos del mercado negro, lo que obligaría a ampliar los descuentos y agravaría la fragilidad económica.
A nivel político, Trump insiste en que Maduro “tiene los días contados”, habilitó acciones encubiertas de la CIA y al mismo tiempo dejó abierta la puerta a un diálogo.
Maduro respondió con un mensaje de desafío: “A mí no me para nadie”, mientras exhibe respaldo público de las Fuerzas Armadas.
Para el académico Alexis Alzuru, si la estructura de poder del chavismo no se quiebra, la posibilidad de un acuerdo con Washington es “básicamente cero”.
Trak, en cambio, plantea que Trump podría buscar acceso a recursos minerales venezolanos a cambio de reducir la tensión militar y facilitar una transición interna.
En medio de esa incertidumbre, Edmundo González Urrutia sostiene haber ganado las presidenciales de julio con apoyo de María Corina Machado, pero los especialistas consideran muy improbable un derrumbe inmediato del chavismo bajo el actual nivel de presión.