Un planteo poco habitual sacude por estas horas al vecino país de Bolivia, ya que un cabildo de organizaciones campesinas y sectores sociales realizado en la ciudad de El Alto resolvió exigir a los legisladores nacionales una reducción del 50% en sus salarios, fijando un plazo de 15 días para que la medida sea tratada y aprobada.
El pedido gestado el sábado pasado apunta directamente al Congreso nacional, es decir, a diputados y senadores tanto titulares como suplentes, y no a otras esferas políticas regionales. La propuesta fue impulsada por dirigentes sociales y tuvo como uno de sus principales voceros al senador Nilton Condori, quien explicó que ya existe un proyecto de ley presentado en la Cámara Alta para avanzar en ese sentido.
Según detalló, la iniciativa busca reducir los ingresos de los legisladores titulares de 23.000 a 10.000 bolivianos, mientras que los suplentes pasarían de percibir 7.000 a 3.500. El planteo se enmarca en un contexto de fuerte malestar social por la situación económica y el cuestionamiento al gasto político.
Otro pedido referido a tierras
El cabildo, que reunió a distintos sectores, también incluyó otras demandas como la anulación de la Ley 157, vinculada a la propiedad de tierras, además de reclamos por mayor apertura del Gobierno al diálogo con organizaciones sociales.
Durante el encuentro, la lectura de las resoluciones fue desordenada y generó cierta confusión. En un momento se interpretó que se proponía eliminar los cargos de legisladores suplentes, aunque luego el propio Condori aclaró que el planteo era exclusivamente la reducción de sus dietas.
Además del recorte salarial, los organizadores advirtieron que, si el Legislativo no responde dentro del plazo establecido, podrían iniciar movilizaciones en todo el país. Incluso, algunos oradores deslizaron la posibilidad de exigir la renuncia de autoridades nacionales, aunque esa postura no fue formalmente aprobada por el conjunto.
El trasfondo del reclamo también está atravesado por discursos más duros. En la previa del cabildo, uno de los impulsores sostuvo que el objetivo es “cambiar Bolivia mediante una revolución”, lo que generó fuertes críticas desde sectores políticos que consideran que ese tipo de declaraciones vulneran el orden democrático.

¿Es viable?
En términos de viabilidad, el pedido enfrenta serios obstáculos. Para concretarse, la reducción de dietas debe ser tratada y aprobada por los propios legisladores, lo que reduce significativamente las chances de una resolución rápida. A esto se suma la resistencia de distintos sectores del arco político, que ya comenzaron a restarle trascendencia al cabildo.
Aun así, la presión social marca un dato político relevante. En un contexto de creciente malestar económico, el reclamo por ajustar los privilegios de la dirigencia vuelve a instalarse con fuerza en Bolivia, esta vez con un ultimátum concreto y la amenaza de conflictividad si no hay respuestas.

